01 Ago 2007 | 7 comentarios
Las discográficas buscan desesperadamente nuevos modelos para aumentar sus ingresos ante la caída en las ventas de CDs.
La industria musical parece estar viviendo desde hace unos años una agónica y lenta muerte que parece no tener final, ya que intenta aferrarse a todo lo que puede antes de sucumbir ante la aplastante realidad del mercado actual. Los CDs parecen tener los días contados, y el formato mp3 parece estar, ahora más que nunca, en la cresta de la ola. Las descargas gratuitas, la proliferación de reproductores de este formato y la concepción general del mercado han cambiado radicalmente el modelo de negocio existente.
El principal problema ha sido la escasa previsión y capacidad de reacción de las discográficas, que durante estos años han ido dando tumbos y pataletas cual niño pequeño, esperando que alguien (y no ellos) hiciera algo para solucionar la situación. Sin embargo, se han encontrado con el rechazo del público ante sus políticas de precios y con el de muchos artistas por las condiciones contractuales que aplicaban hasta el momento. Estos últimos son los más divididos; mientras algunos abogan por las descargas, otros defienden sus derechos como autores.
Parece que por fin los grandes ejecutivos de las compañías han despertado de su largo letargo y se han dado cuenta del estado por el que atraviesa el mercado de la música actualmente. No tiene sentido seguir apostando por los CDs cuando ha quedado demostrado que cada vez venden menos, frente a la creciente popularidad de las canciones adquiridas por Internet. iTunes, la conocida tienda de Apple, es ya el tercer vendedor más importante de música en Estados Unidos y ya ha conseguido distribuir más de tres mil millones de canciones en todo el mundo.
Si a esto le unimos el número creciente de las llamadas descargas “ilegales” (aunque, por el momento, no se haya demostrado la presunta ilegalidad de éstas) tendremos una aproximación real a la situación actual. Y es que más del 43% de los usuarios admite descargar canciones de forma gratuita de la Red, aunque seguro que la cifra subiría considerablemente si incluimos también a aquellos que no lo admiten.
Por lo tanto, parecería lógico pensar que si lo que demandan los usuarios es música en formato mp3 y con precio bastante más reducido al actual (la gran mayoría aceptaría pagar por estos archivos, aunque no tanto como por un CD), las compañías deberían plantearse seriamente la opción de cambiar su concepción del mercado.
Los internautas consideran que el precio “justo” de una canción debería oscilar entre los 30 y 45 céntimos, y el de un disco completo entre 2 y 2,5€. Esto no significa que las discográficas tengan que aceptar los precios determinados por los clientes, aunque deberían tener en cuenta estos datos a la hora de afrontar su futuro.
Los artistas, por su parte, siguen divididos; algunos han encontrado en Internet la forma perfecta de promocionarse y llegar a un mayor número de personas. Tan solo hay que echar un vistazo al aumento en el número de conciertos en nuestro país y a la afluencia de público en todos ellos, para darse cuenta del impacto que tiene el acceso masivo por parte de los usuarios a cualquier tipo de música. Ahora, los seguidores de una banda pueden gastar su dinero en entradas para actuaciones, y no en CDs que, en muchos casos, se acercan más a los veinte euros que a los diez.
Además, la Red ha servido de lanzadera para diversos artistas, y si no que se lo digan a Arctic Monkeys o Lily Allen, que no deben ver en Internet a un enemigo, sino todo lo contrario. Si algo ha demostrado la Web es que puede ser una lanzadera directa al éxito, y no un espacio tan demonizado como se ha intentado hacer ver por parte de numerosos sectores.
También existen aquellos artistas que defienden con uñas y dientes sus derechos de autor y, como no, es una opción completamente válida. Es necesario que la música tenga un precio, teniendo en cuenta que los artistas que la crean tienen que vivir de ello. Otra cosa muy distinta sería hablar de las sociedades de derechos de autor que, en muchos casos, tan solo benefician a los mismos.
Eso sí, la música tiene un precio pero quizá no es el que le ponen las compañías de discos y las tiendas. Incluso, en ocasiones, hasta los propios músicos se enfadan ante este salvaje mercado. El propio Trent Reznor, líder de NIN, sacó las uñas contra su discográfica cuando, en una visita promocional a Australia, vio que allí su último CD costaba cerca de 22 euros, mientras que otros lanzamientos estaban a 13€. La respuesta de la discográfica fue aún más desconcertante: “pusimos ese precio porque sabemos que tienes una audiencia muy fiel que pagará cueste lo que cueste lo que saques”.
Sin embargo, si algo ha dejado claro la audiencia en todos estos años es que ya no apoyan este tipo de actos. ¿Por qué pagar 22 euros por un disco cuando se puede conseguir de forma completamente gratuita en la Red? Ahí es donde deberían entrar las discográficas, y decidir qué incentivos ofrecer para mejorar la situación.
Tras todo este tiempo de disputas, querellas y demás, las discográficas están reaccionando, y buscan nuevos proyectos para no perder su mercado. EMI decidió vender canciones sin DRM a través de iTunes, sin duda una iniciativa bastante interesante aunque no exenta de polémica.
Además, la tienda eMusic, la segunda en importancia tras iTunes, ha llegado a un acuerdo con AT&T para vender canciones de sellos independientes a través de los teléfonos móviles. Así, los usuarios podrán acceder a un catálogo que normalmente no está apoyado por las grandes cadenas comerciales, sin tener que acudir a ninguna tienda o usar el ordenador. Con esta iniciativa quieren llegar a una mayor proporción de público, que suele ser muy proclive a bajarse temas a sus teléfonos móviles.
También han surgido en los últimos días otras iniciativas interesantes como Snocap, que ofrece a las discográficas y los artistas la posibilidad de vender sus canciones a través de las redes sociales más populares como MySpace, lugares que siempre han estado vinculados fuertemente con el mundo de la música.
En definitiva, parece que finalmente se observa un movimiento comprometido por parte de las discográficas para dejar de lamentarse y encontrar soluciones a los decrecientes ingresos de sus ventas. Por fin se han dado cuenta de que las tecnologías no son un gran enemigo que lucha contra ellos, sino que pueden aprovechar su potencial para dirigir su modelo de negocio hacia otros lugares. El tiempo dirá si los esfuerzos darán sus frutos.
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06.AUG
14.51
Sue:
Han querido sacar mucho dinero, y claro así no se puede, si hubieran mirado un poco más por el cliente y por modernizarse no les iría así. Pero no podía ser que te cobraran más de 20 € por un cd sin nada más, por eso la gente se tiraba al top manta, te ofrecían lo mismo más barato, si al menos hubieran mantenido el añadir en la portada las letras de las canciones, fotos de conciertos como antaño sería otra cosa. Además a ver cuanto pretenden cobrar por bajarlas de internet, por que obviamente si quieren cobrarte 10 € por bajarte un disco entero que al menos añadan los videos de las canciones o algún aliciente para que resulte interesante...
Responder06.AUG
13.29
Arcaico:
Joer, si recuerdo yo cuando era joven, en la corte de Alfonso X, alli estaba detras de una cortina copiando en un papel la partitura de la cancion que estaba en ese momento el trovador tocando al rey (creo que era algo de cantigas o asi, es que como hace tiempo ya, pos no me acuerdo).. y que?? no por ello, se murio la musica, eh!! aun sigue (bueno, el trovador no, por que desentono en la parte mas importante de la cancion cuando el rey estaba obdubilado por la musica que le jorobo tanto que le cortaron la cabeza), pero por lo demas... ya veis que desde entonces "ya se pirateaba la musica.."
Responder05.AUG
02.33
Carlos Mayorga:
Creo que la música es algo explendoroso para el ser humano y estoy muy de acuerdo con un comentario anterior que las dicográficas moriran pero la música no. Si quieren permanecer en el mercado tendrán que tomar medidas más atinadas al mercado. Hacer encuestas y enterarse con los compradores lo que más consieran que el lo conveniente para que todos "ganen" y no se pierda algo que es necesario para la divulgación de la música.
ResponderGracias.
04.AUG
00.58
pasto:
Por fín se dice algo lógico,,,, que la música, el cine, los videojuegos, las series. los documentales, etc, etc que la gente se puede descargar gratis de internet, realmente valen dinero, talento, y tiempo, y en muchas ocasiones esos 3 aspectos son en cantidades grandes, y por supuesto se debe de pagar por ello, pq si no se hace debe de ser ilegal, sin comillas, pq no pagar por algo es ilegal con todos los productos que adquirimos salvo lo que está en internet, que ya basta de rollos pq es ilegal pq los que han hecho esos productos no reciben nada por su trabajo y se distribuye publicamente sin su permiso y acabando con las posibles ventas legales de sus productos.
Lo de los precios pasa con todo. Nosotros somos autónomos o tenemos algún negocio y a veces cobramos mucho más de lo que realmente vale, asi que no generalizemos, aunque es cierto que la industria debe bajar los precios pq están sobrevalorados sobre todo los de la música. Las exigencias de los internautas para que un disco o una peli valgan 2 euros son de risa, así no cobra ni el conductor que lleva el camión ni el que hace la limpieza.
Ojalá se acabe con la pirateria de internet y bajen los precios y todo vuelva a funcionar normalmente y que aprovechen internet y ofrezcan tb música o series o juegos gratis con publicidad.
Responder03.AUG
16.30
Gustavo:
Dar ideas gratuitas me va a llevar a la ruina, pero, si se pensara en un sistema en el cual los usuarios también ganaran un porcentaje de cada tema que permiten compartir, y si se comparten 21.000 millones de archivos por año, ( y no digo el resto de la idea), cada usuario se convertiría en un representante del artista y de la discográfica, por poco que sea, para alguien que tenga en su equipo 1000 mp3, sería algo de dinerillo de "arriba" y sería algo de dinerillo para los artistas también. La concepción del mercado es lo que deben cambiar.
Responder01.AUG
20.18
Jose:
Las discográficas, la SGAE, el impresentable Ramoncín y otros muchos se lo tienen más que me- recido por vender los CDs a unos precios realmen- te abusivos.- De un CD normalmente te interesan 2 ó 3 canciones, el resto más bien no.- "No han querido enterarse" de que en el mercado el que sue
Responderle mandar es el comprador y casi nunca el vendedor
¡¡SE LO TIENEN MUY MERECIDO POR LADRONES!!!
01.AUG
19.48
Hugo Riquelme Ortega:
Se morirá la industria, pero nunca se morirá la música.
ResponderAdemás, para que la industria promocione a los engendros actuales de música comercial, machaquera y vacía de contenidos, prefiero, no que desaparezca, sino que reviente.
Yo bajo música, con copyright, con copyleft, con creative commons, y si me gusta, ya le "pago" al grupo o cantante yendo a sus conciertos, que es donde se lo curran.