04 Jan 2010 | 20 comentarios
Las políticas de venta de las grandes superficies comerciales perjudican a los emprendedores y pequeños empresarios.
Hay una relación directa entre la política de bajos precios de las empresas de distribución y los emprendedores. A más éxito de las primeras, peor les irá a emprendedores, artesanos y oficios basados en talento personal. Os lo explicamos.
Si analizamos el negocio de las grandes distribuidoras, léase Alcampo, Mercadona, Carrefour, Lidl, Dia, Eroski, Mediamarkt, etc., vemos que apuestan por precios bajos que consiguen con una presión directa al productor. Dicen que después trasladan a los consumidores esta atractiva política de ofertas, de bajos precios y de márgenes pequeños, pero no siempre es así, por no decir de las consecuencias directas que tiene para el fabricante o productor de estos servicios.
Si los consumidores nos quejamos de que la inflación no es real, que todo está carísimo, y que llenar la cesta de la compra se complica cada vez más, entonces algo no cuadra. Posiblemente tenemos precios menores en muchos artículos, pero a costa de la menor calidad en los productos. No se cumple aquello de que la calidad no es cara.
Lo que si es bueno por parte de estas empresas distribuidoras es la presión para ser más competitivo, ya que exige eliminar costes innecesarios en gestión e intermediación. De un plumazo las empresas abastecedoras se hacen más productivas y muy competitivas. Luego se quitan la propia marca para fabricar sólo marca blanca, eliminando los elevados presupuestos de marketing. Y ahí empieza el cambio de rumbo y debacle como empresa.
Como la presión de precios a la baja es continua, lo que en un principio se convierte en ganancias de productividad acaba con una merma de la calidad de los productos, derivada de esa presión y de la competencia de otros productores (alimentados por la propia distribuidora) que quieren entrar en los lineales de estas tiendas. Como consecuencia de esto, las empresas entran en una especie de espiral de la muerte, donde sólo algunas sobrevivirán como meros abastecedores de no se sabe qué.
Cuando alguien quiere vender en estas grandes distribuidoras, el primer condicionante es que tiene que estar preparado para vender por volumen, es decir, poder llenar los estantes de cientos de tiendas. No se permite que un productor local pueda llevar una pequeña producción porque es realmente exquisita o única en su género y así abastecer a los clientes de la zona. Aquí lo que cuenta es el volumen para inundar todas las tiendas del país con el mismo género y desde el mismo centro logístico.
El que vende naranjas o polvorones, tiene que saber que no le vale llevar lo que recoge en su huerta u horno, sino que tiene que producir millones para abastecer todos los centros del país. Esto implica naves enormes, refrigeración a tope y poca calidad. Si uno va a Ciudad Rodrigo, encontrará las mismas naranjas y turrones en el Mercadona de la ciudad que el consumidor de Barcelona. Y de mercado local, nada de nada.
En segundo lugar, para cumplir con las exigencias de precios baratos de estas empresas que presionan siempre con un descuento adicional, y otro, y otro, al final no hay más remedio que mermar la calidad porque no se puede arañar más en competitividad. Sea lo que fabrique el productor, para ganar más margen y poder dárselo al distribuidor hay que quitar ingredientes buenos y sustituirlos por otros menos buenos y más baratos; el personal será cambiado sacrificando experiencia y saber hacer.
Y en este juego, los emprendedores no podemos participar ni aspirar a vender nuestros productos exquisitos a estos distribuidores. No tenemos volumen ni tampoco queremos sacrificar calidad. Somos artesanos, apasionados de nuestros proyectos y aportamos innovación, inversión, dedicación, profesionalidad, artesanía y un saber-hacer único.
Por eso, cuando vayas a los lineales de estas empresas, si puedes elegir, compra el que no es marca blanca. ¡Algún emprendedor te lo agradecerá!
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13.DEC
12.16
Manuel:
Yo soy consumidor / cliente de las grndes Superficies y en el tema de la fruta es un ejemplo claro que lo malas que son las marcas blancas. Ejemplo, compras en Carrefour, y compras la fruta donde te la sirves tu mismo (la fruta que quieras) esta es la marca blanca (precio menor). Después vas a la fruteria de Carrefour, donde un dependiente de Carrefour te sirve la fruta que tu quieras, (esta es la marca original) logicamente más cara pero la fruta no tiene nada que ver una con la otra.
ResponderEsta es la diferencia entre las marcas blancas y las marcas originales.
07.DEC
16.52
Miguel:
Bueno esto esta claro desde siempre las marcas blancas solo copian a las marcas originales por tanto la innovación y el desarrollo no tiene nada que ver con estos productos que se basan en el precio bajo y calidad justita.
Responder27.OCT
13.20
Ana:
Las marcas blancas no son más que copias más o menos malas de los productos que han tenido y tienen éxito en el mercado, por tanto ellos no hacen sino esperar a ver un producto que guste y a continuación copian con distintos ingredientes (más baratos) y pagando menos a los fabricantes, asi que no pidamos peras al olmo porque es imposible.
Responder21.OCT
14.14
Marisa:
Bueno las marcas blancas no invierten nada en innovación asi que evidentemente van en contra de todo lo que sea innovar o estudiar nuevos productos o envases para cubrir nuevas necesidades de los consumidores.
Responder18.OCT
14.46
Gilberto Rei :
Al final las marcas blancas son copias y al ser copias no podemos exigirles lo mismo que las originales.
Responder21.SEP
15.09
Mirian:
Las marcas blancas siempre serán un segundo plato ante la confianza que siempre generan y han generado las marcas de siempre.
Responder09.SEP
14.20
Edelmiro:
Creo que el tema de la calidad en las marcas blancas siempre será cuestionado, lo que nos lleva a que si preguntas a los consumidores en su mayoría elegirán las marcas de siempre por encima de las marcas blancas. No se fían de las marcas blancas.
Responder18.JUL
14.07
Ramon:
Pienso que una de las alternativas a todos estos emprendedores que fabrican o han fabricado marcas de calidad y que no quieren ser destruidos por las marcas blancas es buscar nuevas fuentes de distribución (ventas por internet, y agrupandose con otros crear un sistema de distribución), de esta manera se pueden saltar al hipermercado de turno y darnos a los consumidores productos de calidad a precios competitivos, el problema son los Hiper o Distribuidores.
Responder17.JUL
18.09
Mariano:
Las marcas blancas no quieren saber nadad de innovación o inversiones lo ´´unico que buscan es beneficio rapido, copiar un producto que esta funcionando bien en el mercado, lo copia de la mejor forma posible con los ingredientes más baratos y a vender que son dos dias. Luego habrá muchos consumidores que diran que es buenisimo el producto, normalmente se equivocan.
Responder12.JUL
18.16
Maribel:
El eterno tema de la calidad en las marcas blancas se puede comprobar facilmente en cualquiera de los hiper que frecuentamos, por ejemplo Carrefour, si te sirves la fruta o verdura tu mismo, (marca blanca) su calidad es cuando menos muy cuestionable, si quieres comprar fruta de calidad tienes que comprarla en la fruteria de Carrefour donde te sirve una dependienta, y entonces la fruta es otra (mucho mejor) evidentemente a un precio más caro. Es así de sencillo.
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