23 May 2007 | 2 comentarios
Internet se está poblando de redes sociales en las que se comparten las inquietudes religiosas y se intentan censurar los contenidos obscenos.
La iglesia ya no es el único espacio donde los fieles comparten su fe. En los últimos tiempos están proliferando en Internet una serie de redes sociales, similares a MySpace, donde los usuarios tienen una característica en común: la fe o el interés en una determinada religión.
Los internautas comienzan a acudir en masa a estas redes sociales religiosas. ¿Es que acaso estamos asistiendo a un revival del fervor religioso gracias a Internet? Quizá esto suene algo exagerado, pero seguramente la ocasión que proporcina el aumento de la popularidad de las redes sociales no va a ser desaprovechada por las distintas religiones.
De hecho, ya se están abriendo hueco en un mundo, el de la Red, que hasta ahora parecía salvaje y alejado de la mano de Dios, y han comenzado a enviar a sus misioneros para que pongan un poco de orden.
La mayoría de estas redes sociales religiosas suelen compartir una serie de características: en todas ellas hay unas reglas de comportamiento que no se pueden quebrantar. Por ejemplo, no se puede insultar o hacer comentarios obscenos. Las reglas son bastante rígidas y muy poco permisivas, y hay monitores encargados de velar por que se cumplan.
En contraposición con la libertad total de otros sitios como MySpace, estas redes sociales parecen muy restrictivas; incluso hasta el punto de que podrían espantar a los adolescentes y a la audiencia más joven que casi siempre acude a estos sitios buscando diversión y ambientes más flexibles.
Sin embargo, es esta característica de control lo que está haciendo que estos sites religiosos estén creciendo en número y ganando adeptos, al menos en Estados Unidos. Para muchos de sus miembros, el atractivo de estas comunidades es que suponen una especie de anti-MySpace, una red social que no gusta demasiado en estos entornos, ya que la perciben como un lugar viciado, donde la mayoría de la gente habla de sexo y donde no existen los límites ni hay control de ningún tipo.
Es esta especie de nuevo puritanismo lo que está haciendo que sitios como el cristiano Xianz, el judío Shmooze o el musulmán Naseeb estén ganando en popularidad. Aunque su número de usuarios todavía no puede ser comparable a los más de cien millones que tiene MySpace, lo cierto es que los 35.000 de Xianz, los 200.000 de Shmooze o los 300.000 de Naseeb suponen un indicativo claro de que hay que tomarse en serio esta tendencia.
Las redes sociales de este tipo han logrado posicionarse como las más seguras, donde los menores pueden relacionarse unos con otros, sin estar tan expuestos a los numerosos peligros de la Red.
Sin embargo, mientras algunos padres piensan que estas redes pueden proteger a los menores de los contenidos pornográficos y los pederastas, hay críticos que piensan que por muy seguras que sean, nunca podrán aislarles por completo de la indomable y salvaje World Wide Web.
www.baquia.com
Seguridad
Paseo de la Castellana, 95
Gestión documental, factura y certificación electrónica
Calle Manuel Tovar 16
Consultoría y servicios
C. Cronos, 20, 28037 Madrid
Seguridad
C/ Manuel Tovar 16
E-Learning
C/ Sotillo 35, 28043 Madrid
Foro internacional de contenidos digitales
Recopilación de artículos y casos prácticos sobre cloud computing y SaaS, elaborados por expertos y profesionales del sector.
Recopilación de artículos sobre smartphones, elaborados por expertos y profesionales del sector.
Baquía TV entrevista a Gonzalo Giráldez, fundador de Audienzia.
31.MAY
00.13
Ana:
Que tener fe es el camino facil, eso es porque no lo has vivido la fe es solo para los valientes.
Responder24.MAY
01.26
Carlos:
proteger de la pederastia es necesario y debemos luchar en toda la red para que así sea, pero decir que la solución es la "vigilancia" de cualquier doctrina religiosa!! no digamos tonterias, que no tener relaciones sexuales no es la cura del sida... que verguenza de religiones y que pena de los vagos mentales o creyentes que responden a lo que aún (y quiza siempre) desconocemos con lo más sencillo, la fé.
Responder