01 Aug 2002 | 10 comentarios
Las dudas planean sobre el comercio electrónico en España. A pesar de que las cifras de facturación aumentan año a año, el sector mira de reojo cómo sus vecinos europeos le sacan varios cuerpos de ventaja. Algunas de las personas más vinculadas con el comercio electrónico en España ofrecen su punto de vista sobre qué debe hacerse, cómo se puede mejorar o qué errores no deben volver a cometerse para que el sector dé el impulso definitivo. Que buena falta hace.
Javier es director informático en una empresa de Madrid. A sus 35 años navega por Internet a la perfección, conoce los últimos programas lanzados al mercado y desconfía del comercio electrónico. El hecho de estar todos los días delante de la pantalla del ordenador no impide que tuerza el gesto cuando se le pregunta si alguna vez ha comprado online. "Nunca, ni lo voy a hacer. Precisamente porque sé lo sencillo que resulta que roben tus datos personales o número de tarjeta de crédito", sostiene con absoluta confianza.
Javier se parapeta en sus conocimientos informáticos para justificar su negativa a adquirir productos en la Red. Pero el gran problema es que existen miles de usuarios que opinan de forma similar. Contemplado de forma individual, este tipo de comportamiento no deja de ser algo anecdótico. Cuando las unidades comienzas a sumarse, el resultado puede llegar a ser devastador.
El comercio electrónico en España ha arrancado, pero aún no ha metido la segunda marcha. Recorre metros a una velocidad muy lenta, problema que se acentúa cuando otros vehículos, como los pilotados por alemanes, británicos o suecos, sobrepasan como un relámpago la carraca española.
Y es que la función de Internet como canal para comprar y vender productos no ha terminado de convencer en España. La gran revolución prometida ha quedado reducida a un petardazo que hace mucho ruido pero es poco vistoso.
Hace dos meses, la Asociación Española de Comercio Electrónico (AECE) auscultó al e-commerce español. La primera conclusión extraída de los datos es que está sano pero aquejado de dolencias que le impiden crecer a un ritmo acorde a su edad. Las ventas dirigidas a los consumidores finales (B2C) durante 2001 movieron 525,12 millones de euros. Esta cifra representa un crecimiento respecto al año anterior del 157%, porcentaje que debería dejar satisfecho a muchos si no fuera porque esconde un engaño fácil de localizar: cuando se parte de una cifra tan pequeña es lógico que el incremento registrado sea espectacular.
Disparidad de opiniones
Los datos publicados por la AECE, que deberían levantar el optimismo en un sector alicaído, no son recibidos de igual forma por las principales tiendas online españolas. El Corte Inglés considera que las cifras confirman sus "expectativas de que el comercio electrónico en España sigue avanzando". Por el contrario, Eduardo Berrocal, presidente de Atiendes (Asociación de Tiendas Virtuales de España) y de la tienda en Internet de DVDs DVDGO, opina que los números ofrecidos por la AECE son muy elevados "dado que incluye la facturación de algunas empresas que no desglosan las ventas de B2C de las de B2B y también ventas en comercios no españoles", apostilla.
Eduardo Berrocal, presidente de Atiendes y DVDGO |
Nieves Sánchez, directora general del agregador de comercio electrónico Kelkoo.com España, sostiene la misma tesis: parece que la AECE ha contabilizado muchas de las compras que los internautas españoles realizan en tiendas como Amazon.com, por lo que no deberían incluirse en el haber del e-commerce español. Y aporta otros matices: "Depende de lo que la gente considere que es comercio electrónico. Muchos sostienen que si la operación no se cierra online no debe computarse como compra en Internet. Ocurre mucho con las agencias de viajes online, que los usuarios emplean para realizar su reserva pero el pago lo llevan a cabo en la agencia de ladrillo. Probablemente la AECE haya contabilizado este tipo de transacción como comercio electrónico".
Agustín Vivancos, un emprendedor que ha convertido su proyecto Dommo.com en una de las tiendas online más sólidas de España –el año pasado ingresó 1,03 millones de euros y para 2002 espera incrementarlos un 233%–, tampoco apoya los datos de la AECE. A su juicio, "existen pocas empresas realmente importantes y muchas pequeñitas que no proporcionan datos sobre sus ventas", lo que provoca que las cifras recopiladas no sean más que "una estimación basada en las asunciones de las ventas de tarjeta de crédito, el tanto por ciento de las ventas pagadas contrarreembolso y lo que dicen las grandes empresas que venden".
Españoles reacios
Datos arriba o abajo, Vivancos conoce el mercado al que debe enfrentarse todas las mañanas desde su despacho. Sabe que los españoles no se van de compras por la Red tanto como estaba previsto e intuye que hasta dentro de dos o tres años el comercio electrónico no se convertirá en uno "de los hábitos normales de los consumidores españoles". La directora de Kelkoo España es más optimista y señala que el e-commerce "va mejorando porque el grado de madurez del usuario español es cada vez mayor, aunque esté muy alejado de la media europea". A su juicio, es una diferencia comparable a la que pueda encontrarse entre la madurez del comercio online europeo frente al estadounidense.
Mucho más negro lo ve Eduardo Berrocal, quien ofrece la opinión generalizada que recorre los pasillos de Atiendes. La madurez del comercio electrónico español es "bajo" debido a que "los proyectos que contaban con dinero y recursos han sido mal planteados o gestionados y han contribuido negativamente al posterior desarrollo de proyectos exitosos". Al final han pagado justos por pecadores, soportando las tiendas actuales el lastre dejado por las que no consiguieron superar la criba del sector. "Desgraciadamente, se ha creado una mala imagen de la venta por Internet y esa sensación de inseguridad perjudica a los comercios online", apunta Berrocal.
Agustín Vivancos, responsable de Dommo.com |
Desde El Corte Inglés, cuya tienda está llamada a convertirse en líder de ventas a través de la Red, piensan que el escaso desarrollo del comercio electrónico es consecuencia de que debe sortear algunos obstáculos que, para su fortuna, no encuentran las tiendas de ladrillo. La mejora de los sistemas de compra y la seguridad en las transacciones son los dos más relevantes.
Y es precisamente aquí, en el tema de la seguridad, donde el e-commerce español encuentra su grano: los usuarios mantienen la reticencia a teclear su número de tarjeta de crédito o dejar datos personales en Internet. Todas las personas consultadas para este reportaje reconocen que este temor existe, aunque muchos no terminan de entender el porqué. Nieves Sánchez encuentra algún responsable: "la seguridad ha quedado como un lastre sobre el comercio electrónico potenciado por los medios de comunicación, que se han ensañado con las noticias concernientes a robos de cuentas de correo o datos personales".
Las palabras de Sánchez pretenden calmar un mar embravecido por agentes externos: "El usuario siempre tiene la posibilidad de elegir dónde va a comprar y comprobar si la tienda online ofrece las garantías de seguridad necesarias. Si cumple con unos requisitos mínimos, el internauta puede realizar la operación con cierta tranquilidad, la misma que tiene cuando deja la tarjeta de crédito en un restaurante o una gasolinera. De hecho, si sumaras todos los problemas que encuentra la gente cuando paga con tarjeta de crédito en el mundo on y offline, llegarías a la conclusión de que se cometen más fraudes y errores en el mundo real", considera.
Nieves Sánchez, directora general de Kelkoo España |
Eduardo Berrocal achaca el miedo de internautas como el protagonista que abría el artículo a la escasa información. El presidente de Atiendes subraya que pocos saben que en caso de que aparezca algún fallo el usuario nunca sale perdiendo. "No es el internauta, sino las tiendas las que deben correr con el riesgo de la compra en Internet", puntualiza casi calcando las palabras de la directora de Kelkoo.com: "Las tiendas son las que asumen el gran riesgo y los usuarios tienen hasta un año para rehusar la compra que realizan. Las tiendas siempre son las que tienen las de perder".
Sánchez también cree que es necesaria una mayor información sobre los puntos que más reticencias levanta el e-commerce, por lo que considera imprescindible que los medios de comunicación "recojan más noticias sobre los nodos que funcionan bien, que los hay, y que no se amplifiquen tanto las noticias negativas".
Fidelidad eterna
El e-comprador español lleva demostrando durante los últimos meses que es un animal de costumbres. Música (28,4% de las compras) y libros (26,5%) son los productos más adquiridos en la Red, mientras que los contenidos para adultos (26,3%) se alzan en un novedoso tercer puesto, según datos extraídos del último informe de la AECE.
¿Por qué los usuarios siempre se decantan por lo mismo? El hecho de que arriesgan poco metiendo en el carrito de la compra productos cuyo coste es relativamente bajo puede ser uno de los factores. "Evidentemente a menor coste del producto existe menos temor –percepción del riesgo– por parte del internauta", explica Berrocal, quien matiza que "cuando la oferta tiene sentido y se ofrece fiabilidad al cliente, el precio del artículo no tiene por qué ser disuasorio". El presidente de Atiendas vuelve a cotradecir el estudio de la AECE al señalar que la venta online de libros está cayendo por falta de ofertas –"¿qué librería virtuales quedan en España?", se cuestiona–, y la de música permanece estancada. A su juicio, las categorías al alza son viajes, informática, vídeo y DVD.
Nieves Sánchez añade al poco riesgo que entraña una compra de precio escaso el hecho de que la mayoría de estos productos fueron los primeros en comercializarse online. "Generalmente los usuarios tienden a comprar productos de poco valor y que no tengan que ver previamente", comenta. Esta misma idea de no tocar o ver el artículo antes de adquirirlo la apunta El Corte Inglés, aunque apoya con más fuerza la tesis de que discos, libros o vídeos son productos conocidos que están en la calle de forma masiva.
Mejor ni mirar a nuestros vecinos
El escaso desarrollo del comercio electrónico en España puede constatarse con tan sólo girar la cabeza y ver lo que están haciendo nuestros vecinos europeos. Para finales de este año está previsto que Alemania, como verdadera locomotora, mueva 22.600 millones de euros, el Reino Unido 10.100 millones y Francia 4.500 millones. España podría darse con un canto en los dientes si llega a los 1.000 millones.
El retraso de España en materia de Sociedad de la Información repercute sobre otras áreas que lastran un camino que debería haberse emprendido con mayor agilidad. La cuestión no es tanto lamentarse de la poca capacidad de reacción del comercio electrónico español como aventurar si existe la posibilidad de igualar las cifras generadas por los países que nos rodean.
Los responsables de El Corte Inglés, haciendo gala una vez más de su confianza en el sector, predicen que estaremos a la altura de nuestros vecinos "muy pronto", mientras que el director de Dommo.com contempla la consolidación del B2C en España en un periodo que oscile entre los dos o tres años. "A partir de ahí podremos ver comportamientos similares entre España y la Europa desarrollada, siempre hablando en términos relativos".
Para Eduardo Berrocal deben producirse ciertos cambios en el panorama actual para que esta recuperación se produzca en poco tiempo. Y no todos deben llevarlos a cabo las tiendas. Así, Berrocal considera que "estamos lejos y lo seguiremos estando si no conseguimos que desde todos los ámbitos –público, comunidad, financiero, bancos, medios...– se apoye realmente al comercio electrónico en España".
Seguridad
Paseo de la Castellana, 95
Gestión documental, factura y certificación electrónica
Calle Manuel Tovar 16
Consultoría y servicios
C. Cronos, 20, 28037 Madrid
Seguridad
C/ Manuel Tovar 16
E-Learning
C/ Sotillo 35, 28043 Madrid
Foro internacional de contenidos digitales
Recopilación de artículos y casos prácticos sobre cloud computing y SaaS, elaborados por expertos y profesionales del sector.
Recopilación de artículos sobre smartphones, elaborados por expertos y profesionales del sector.
Baquía TV entrevista a Gonzalo Giráldez, fundador de Audienzia.
01.AUG
09.32
Pedro Fernàndez:
Lo primero que pensè al leer a este tal Javier, coincide en lo mismo que comenta Miguel Angel Pèrez y es que me parece un comentario desacertado y que no dice demasiado de èl como profesional. Soy informàtico y aunque sè que no es difìcil leer datos de tarjetas y de personas en internet, este canal tiene mucha màs seguridad para el cliente comprador que el mundo fìsico. Si Javier se pusiera a investigar un poco (no demasiado) verìa que el cliente dueño de la tarjeta, nunca es el responsable de la compra como se comenta en el artìculo.
ResponderComo empleado de uno de los dos grandes bancos españoles, puedo decir que el mundo virtual recoge el modelo del mundo fìsico, mejorandòlo en muchos aspectos con relaciòn al tarjetahabiente, en detrimento de las tiendas que estàn apostando por este medio para comerciar y que en muchos casos arriesgan su dinero para dar el servicio al cliente.
El gran problema del e-commerce està en toda la parte logìstica, de soporte al cliente y de creaciòn de marca, que en definitiva, esto ùltimo se hace con un buen servicio.
01.AUG
05.10
Raphael O. Castañeda:
Se están manejando cifras a diestra y siniestra y los mismos entendidos indican que no hay una manera confiable y segura de medir cuantas transacciones fueron hechas on line. Tanto en España como en muchos países sudamericanos el problema es aún mayor y no precisamente por desconocimiento o falta de información, ocurre que hay algo es innegable y se llama realidad la pregunta sería ¿cómo pretendo comprar on line usando una tarjeta de crédito que no tengo, y que por el nivel promedio de ingresos el banco no me la otorgará? (ojo que hablo de sudamérica y los países tercer mundistas) ¿cuántas personas en aquellos países tiene todos los recursos necesarios para comprar on line? Llámese, tarjeta de crédito, ordenador, y acceso a Internet.. Considero que un análisis en este sentido respondería muchas preguntas verdad?. naturalmente repito en una realidad sudamericana
Responder01.AUG
05.10
McMurphy:
Es cierto que hay agujeros y que la seguridad siempre se puede mejorar, pero por mucho que se empeñen los medios de comunicación, no son tantos los que pueden aprovechar esos fallos. Y menos aún los que de verdad lo hacen. Todo aquel con los conocimientos suficientes como para hacerse con un número de tarjeta de crédito también sabe que usarlo es delito, por lo que resulta algo egocéntrico por parte del usuario pensar que hay una manada de hackers dispuestos a arriesgarse por un número de tarjeta desconocido. Yo personalmente tengo los conocimientos técnicos necesarios para robarle el bolso a una anciana, pero eso no me convierte en tironero ni hace que me lo plantee. Espero el día en que se deje de hablar de internet como un aquelarre de hackers malvados y se empiece a analizar seriamente el volumen de fraudes online.
Responder01.AUG
05.09
Mastodonte:
El verdero problema del comercio electrónico en España es que los comercios no saben trasnmitir seguridad. Eso es lo único que se les puede achacar a día de hoy, porque los tiempos en los que no te llegaba el paquete con el producto o se retrasaban más de un mes creo que desapareció cuando se fueron al garete tiendas como Submarino, por ejemplo. Eso sí, ningún comercio online ha hecho tanto por los usuarios como Diversia. Aún recuerdo cuando compré diez libros por una peseta. Todo un chollo. Por cierto, la peseta me la perdonó el de correos. Lo que es inaceptables es que todas las tiendas te carguen 6 euros por los gastos de envío. Si te compras un libro te sale lo mismo el producto que el transporte. ¿Quién narices va a comprarlo online?
Responder01.AUG
05.09
David S. Checa:
Por otro lado en el cine, la televisión, en los libros, etc nos presentan Internet como un nido de conspiradores y ladrones que están esperando a que pulses el "intro" de tu teclado para luego desplumarte, estos es lo que todos vemos.
ResponderMantener una tienda virtual segura lleva sus costes y no todas las empresas quieren invertir mas de lo necesario o simplemente no pueden. Además ,como bien dices, en definitiva el que va a perder es la tienda porque el usuario puede recuperar su dinero, incluso si es avispado puede tener el producto y además reembolsarse el dinero.
01.AUG
05.09
David S. Checa:
Tienes toda la razón.
ResponderPero el principal problema por el cual no funciona el comercio electrónico sigue siendo porque ésta forma de pago es nueva y como con todo lo nuevo existe miedo a lo desconocido. Como te he dicho antes, lo mismo le paso a la tarjeta de crédito pero con el uso se pierden todos los temores.
El problema del español sigue siendo la desconfianza. Está o estamos muy acostumbrados a ir al Supermercado, cargar el carro y pagar en efectivo o pasar nuestra tarjeta que ni siquiera es de crédito, cuando es mucho mas fácil ir a la tienda "Online" de cualquiera de ellos, llenar el otro carrito y dar nuestros datos sin movernos de la habitación.
La gran mayoría desconoce que existen formas de rechazar las compras que se hacen por Internet y ante la duda de si podrá anular el cargo de esa compra o meter los datos prefiere ir al "Super". Y ahí es donde entran en juego los medios de comunicación, son los que deberían ayudar a mejorar la sensación de inseguridad, pero no solo desde Internet, si no también en los habituales.
Sigue...
01.AUG
05.08
Miguel Angel Perez:
Viene del anterior ...
Que existan bugs no quiere decir que cientos de millones de hackers (que según parece existen en las mentes de los usuarios españoles) se peguen entre ellos a ver quien roba antes y mejor y ahora mismo. Además los bugs se publican para que se solucionen.
Aun así y siempre en el peor de los casos, el cliente siempre puede negar un cargo hecho por terceros y sin consentimiento y se le devuelve el dinero. Lee el artículo de Baquia otra vez porque se dice muchas verdades.
Más miedo tengo yo como empresario el tener que proporcionar un servicio que después de disfrutarse, encima me pueda quedar sin el dinero como me ha ocurrido en tres ocasiones. ¿De esto se habla en TV, Prensa o Radio?
Responder01.AUG
05.08
Miguel Angel Perez:
Si te parece poco 2 millones de pesetas y más de 1.400 transacciones con tarjeta de crédito a través de Internet (donde y según el amarillismo de tus palabras, con una SOLA transacción podrían fulminarte la Visa o la Mastercard), es para decir, "apaga y vamonos".
Te podría contar como hay negocios tapadera (sí, tiendas físicas) en zonas turísticas españolas con tiendas tipo boutiques y demás, que se dedican expresamente a fulminar las tarjetas de crédito de aquellos clientes que ven con poder adquisitivo. Es fácil. Compran algo, se les carga la tarjeta de crédito y en el resguardo aparece número y fecha de caducidad, datos suficientes para pasarlo a una tarjeta virgen, y venderla al mejor postor entre los clientes de su red.
¿Aparece esto en los medios de comunicación? ¿Se rasgan las vestiduras alguien?
Sigue...
Responder01.AUG
05.08
David S. Checa:
En primer lugar Miguel Angel me parece que "2 millones de pesetas gastados en 4 años" no es mucho y si solo esos 2 millones son los fiables ¿que pasa con el resto?
ResponderPor otra parte esa "raza" de informáticos se basa en hechos que demuestran que todo lo que se invierta en seguridad es poco y muchas empresas no asignan los suficientes recursos en este aspecto o no son conscientes de lo que ello implica. Hace menos de un mes se publico un fallo en el modulo SSL utilizado por Apache (el 65% de los servidores web utilizan este software) y un día después circulaba por Internet la forma de explotar este agujero.
No todo son grandes empresas con grandes presupuestos, por lo que no te puedes creer que todas sean realmente seguras, incluso las grandes.
En cualquier caso, ya nos paso cuando aparecieron las tarjetas de crédito, "esos trozos de plástico endemoniados" poca gente se fiaba y su uso no era muy extendido, pero ahora no podemos vivir sin ellas.
Todo es cuestión de tiempo, aunque a algunas empresas se les agote.
Un espécimen de esa "raza".
01.AUG
05.07
Miguel Angel Perez:
Me gustaría saber qué opina el tal Javier (¿informático?) sobre 2 millones de pesetas gastados en 4 años con más de 1.400 transacciones de comercio electrónico con tarjeta de crédito a lo largo y ancho de la red Mundial de Internet, y ni un sólo problema, ni uno sólo.
Conozco muy bien a esa "raza" de informáticos españoles, criados en planes de estudios universitarios anticuados, y que acaban en el esnobismo y la pedantería, que presumen de Maquinteros o Lunixeros o Anti-Bill Gates y demás cuestiones de moda entre cierto grupo de gente, que les encantan sentirse diferentes por hablar de un idioma que los demás desconocen.
El Tuerto sin duda, sigue siendo el Rey en el Reino de los Ciegos, es decir, la España Tecnológica.
Responder