13 Nov 2006 | deja tu comentario
De accesorios de automóvil de 40 kilos a diminutos terminales casi imprescindibles... Este es el camino recorrido por los móviles en sólo cincuenta años.
¿Recuerda cómo era la vida sin teléfonos móviles? ¿Llegar tarde y no saber si aún le estaban esperando? ¿No poder localizar a los hijos díscolos que alargaban la hora de volver? Hoy en día casi parece que la vida fuera imposible sin móviles, y hemos de celebrar el 50 cumpleaños del aparatito en cuestión.
La primera llamada desde un teléfono móvil se hizo el 25 de abril de 1956, desde un autobús a las afueras de Estocolmo (Suecia) a un barco noruego a 600 kilómetros de distancia. Durante sus primeros años, el móvil vivía por y para los coches. Se instalaba en el maletero de los más pudientes, ya que la joya valdría, a día de hoy, unos cuatro mil euros.
En 1965, nueve años después de esa primera llamada, la miniaturización logró reducir sus 40 kilos de peso introduciendo transistores que hicieron de los terminales algo que de verdad se podía mover.
Los españoles podemos estar satisfechos con nuestro progreso en este sector: hablamos por el móvil desde 1982, y sólo Arabia Saudí y los países escandinavos nos adelantaron al instalar un sistema analógico de telefonía móvil de primera generación NMT, que conoceríamos con el nombre de Moviline. En 1992, un año después de su nacimiento, empezamos a usar el sistema GSM.
Ahora, una de cada tres personas del planeta tiene un teléfono móvil, y la dirección es ahora hacia las redes 3G de banda ancha, que nos permiten utilizar los teléfonos para mucho más que llamar.
Seguridad
Paseo de la Castellana, 95
Gestión documental, factura y certificación electrónica
Calle Manuel Tovar 16
Consultoría y servicios
C. Cronos, 20, 28037 Madrid
Seguridad
C/ Manuel Tovar 16
E-Learning
C/ Sotillo 35, 28043 Madrid
Foro internacional de contenidos digitales
Recopilación de artículos y casos prácticos sobre cloud computing y SaaS, elaborados por expertos y profesionales del sector.
Recopilación de artículos sobre smartphones, elaborados por expertos y profesionales del sector.
Una iniciativa de la ONG Colabora Birmania, que consiguió que niños que nunca antes habían tenido contacto con la tecnología diseñaran una aplicación para poder mejorar sus condiciones de vida, a través de pequeños donativos a diferentes proyectos de desarrollo.