12 Set 2005 | 1 comentario
Un ingeniero de sistemas perdió su trabajo tras comer dos porciones de pizza en la oficina, pero ha ganado el premio al despido más escandaloso y hará un crucero por el Caribe.
Jim Garrison, ingeniero de sistemas de 39 años residente en Colorado (EEUU), perdió su trabajo tras comer dos porciones de pizza en la oficina, pero ha ganado el premio al despido más escandaloso entre más de mil personas que enviaron sus particulares historias de despidos a un sitio de Internet y hará un crucero por el Caribe.
Desde luego, en dicha web se pueden encontrar relatos de lo más surrealista. Como el de un empleado de una compañía de mudanzas que fue puesto de patitas en la calle tras habérsele encontrado haciendo esgrima con un compañero, utilizando juguetes sexuales que habían descubierto en una de las habitaciones.
Otro trabajador también perdió su puesto después de que malinterpretara las instrucciones que le había dado su jefe; la orden era enviar información sensible a microfilm, pero el desdichado currito envió la información por e-mail a un tal Michael Finn.
Garrison declaró que nunca hubiera pensado que sería premiado por haber sido despedido, aunque también agregó que jamás habría imaginado que le echarían por comer dos porciones de pizza de pepperoni que habían sobrado de una reunión de la empresa.
Lo que él desconocía era que un grupo de empleados ya había elaborado un plan para llevarse los restos de la comida y que, cuando vieron que él se los había comido, le denunciaron al departamento de recursos humanos.
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17.SEP
15.39
José Mª:
No hay mal que por bien no venga.
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