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Control, acceso y ciberataques: los verdaderos riesgos del IoT

riesgos del IoT

La incursión del Internet de las Cosas (IoT) en nuestro día a día es cada vez más habitual: wearables que registran la actividad física de los deportistas, chips que rastrean el uso del transporte urbano o cafeteras que analizan el consumo de café de sus dueños. Todos esos datos almacenados y accesibles digitalmente, requieren el desarrollo de medidas de protección acordes contra las amenazas a la ciberseguridad.

El informe titulado “Alcance, escala y riesgos sin precedentes: asegurar el Internet de las cosas”, presentado hoy por Telefónica, alerta de que las innumerables ventajas del IoT en una sociedad hiperconectada tienen su contrapartida: los ciberataques.

“Todo el mundo se centra en las oportunidades de innovación que ofrece el IoT, pero hasta este momento se ha hablado relativamente poco de su lado más siniestro”, indica John Moor, director de The Internet of Things Security Foundation. “Si no tenemos cuidado podemos meternos en problemas sin darnos cuenta. Y algunos de ellos, sin precedentes.

Jorge Lang, director de Soluciones e Innovación de Intel Corporation, recuerda que” cuando se lanzó el PC nadie podía imaginar los riesgos los riesgos a los que nos enfrentaríamos, lo diferencia con la llegada del IoT es que ya nos pilla prevenidas a las empresas de seguridad”.

Lang aboga además por “incorporar la seguridad desde el diseño” ya que el usuario, en su opinión, “da por hecho que se le va a estar proporcionando”. Algo en lo que el conocido hacker informático, Chema Alonso, fundador de Eleven Paths –filial de coberseguridad de Telefónica– discrepa ligeramente y anima a “no cometer errores del pasado” y a creer que porque se haya hecho un diseño seguro ya el usuario está a salvo.

Los errores de seguridad existen por el desconocimiento de la probabilidad que ocurran

“La seguridad pasa por prevenir, detectar y actuar, seas empresa o particular. No en creer que la seguridad nos viene por default”, recalca Pedro Pablo Pérez, VP de Producto y Servicios de la filial de ciberseguridad de Teléfonica.

Y es que como concluye este informe realizado por Telefónica en asociación con organizaciones que operan en el ámbito de la ciberseguridad (como el Comité Interamericano contra el terrorismo de la OEA o el National Microelectronics Institute), las redes que cree el Internet de las Cosas serán las mayores que se hayan visto jamás, y esto las hace enormemente valiosas para los piratas informáticos.

Las empresas tienen que dar por hecho que les va a ocurrir

“Tal vez tiene sentido incluir un nuevo concepto de seguridad”, lanza Alonso como reflexión ante los retos que plantea la integración del Internet de las Cosas en términos en la sociedad actual, y en alusión a la diferenciación de conceptos que sí hace el entorno anglosajón entre ‘security’ y ‘safety’ que en castellano se engloban en un único término: seguridad.

El universo de datos del IoT

La creciente incidencia del Internet de las cosas (IoT) en la sociedad actual ofrece a personas, empresas y estados la posibilidad de tener más control sobre sus herramientas tecnológicas, así como un acceso a la información más grande que nunca.

“Una tecnología de alcances sin precedentes, nunca antes tan metido en nuestras vidas”, incide el hacker fundador de Eleven Paths. Y alerta de que “el problema es cuando esta tecnología en vez de ayudarnos en nuestra toma decisiones, es la que toma las decisiones por nosotros”.

“El volumen de datos que se está generando es brutal”, recuerda Alonso, por lo que insiste en la necesidad de devolver los datos al cliente, “hacer que sean suyos, para que este pueda tenerlos, compartirlos o incluso venderlos y así lo desea”, continúa.

Otro reto que plantea sin duda el Iot para la industria del big data. “El tratamiento es complejo pero tecnológicamente, estamos preparados  –estima el representante de Intel– la cuestión es que las empresas se pregunten qué quieren extraer de esos datos”.

 

El IoT permitirá que las personas, empresas y gobiernos tengan control sobre su tecnología, así como un acceso a la información mayor que nunca. En este sentido el principal problema asociado es el de las vulnerabilidades. Control y acceso, las claves de la gestión del Internet de las Cosas.

Por ello, desde el entorno de ciberseguridad de Telefónica han querido publicar este informe para “concienciar al ciudadano” y reforzar su labor. “Nuestro retos son los riesgos y nuestra misión preocuparnos en la parte de IoT que afecte a la seguridad”, concluye Alonso.


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