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El control en una start-up

Wences, un lector, me pide que explique como debe ser la estructura societaria en una start up con 2 o 3 socios. No es sencillo, cada caso es distinto. Sin embargo, si hay algunas reglas de oro. La primera es que hay que analizar bien quien es dispensable y sin quién la empresa no marcha. Exite mucho, entre amigos, la tendencia a decir, somos tres pues nos quedamos cada uno con un 1/3 y ya está. Eso trae malos rollos luego. Vamos a poner un caso como ejemplo. Un teleco tiene una idea y se la cuenta a 2 amigos, un economista y un abogado, ambos deciden ir adelante con el proyecto. Hacen un mini-plan de acción inicial y deciden que tienen que construir un prototipo para demostrar la idea. Calculan que necesitan 6 meses y 40.000 euros para llevar a cabo el prototipo y preparar un plan de negocio completo y cada uno aporta un tercio. Han pasado los 6 meses, el teleco se ha currado el prototipo trabajando 10 horas al día, el economista ha esta trabajando en el plan de negocio y ha preparado la presentación para una primera ronda de “amigos y familiares” dedicándole 3 horas diarias en el mismo periodo. El abogado ha preparado la parte jurídica pero eso no le ha llevado más que un total de 40 horas. El teleco, al fina de este periodo, empezará a preguntarse si el debe conformarse con el mismo 1/3 cuando ha currado 3 veces más que el siguiente socio y lo que ha hecho el tercero lo podría haber hecho un abogado externo por menos de 2.400 Euros. La amistad, en la mayoría de los casos, les hace olvidar estos pequeños detalles y se dicen, bueno, a partir de ahora, ellos también tendrán que currar más. No es el buen camino. Se debe analizar bien el peso del trabajo y repartir acciones acorde con el esfuerzo y la importancia para la supervivencia de la empresa a largo plazo. Por ejemplo, se podría haber acordado que, la aportación dineraria de cada uno representaba el 60% de la sociedad y que el resto del 40% se repartía en función de las horas trabajadas durante la preparación de prototipo. Luego, en la ronda de “amigos y familiares” hay que tener mucho cuidado con no valorar la empresa demasiado alta porque, ellos a lo mejor lo pagan, pero luego impiden que entre más capital a menos que sea por encima de su precio y eso puede no ser posible. En cualquier caso, es esta ronda de “familiares y amigos” no se debe levantar más de 300.000 Euros ni ceder más del 25% de la sociedad intentando además que, si hay fraccionamiento, se sindiquen la acciones entre ellos para que uno les represente a todos en el Consejo. En una primera ronda extena, en la que se levante por ejemplo 500.000 euros, todos se diluyen para dar entrada a los nuevos socios y éstos quieren ver una estructura societaria organizada con todos los papeles en regla y las cuentas claras. Lógicamente, el tema de la dilución va directamente ligado a las necesidades de cash, lo que se denomina “burn rate” (el dinero que quemamos a diario en nuestro camino hacia la rentabilidad).Si tienes un “burn rate” de 200.000 Euros al mes necesitas mucho dinero y te diluyes rápidamente, si puedes sacar adelante la empresa con 20.000 euros al mes, puedes mantener mucha más participación durante un tiempo más largo. También está claro que las empresas que tienen más recorrido son, en general, aquellas que necesitan mucha gente porque están creciendo en cifras increíbles y por ello necesitan más caja y los propietarios deben reducir sus participaciones a medida que entran nuevos inversores. Por otra parte, no es lo mismo tener un 50% de una empresa que nunca pasará de una facturación de 2 millones de euros (o tardará 5 en alcanzarlos) que tener un 5% de otra que, en su 3 año está facturando 25 millones y puede duplicar ventas y beneficios al año siguiente. Las valoraciones dependen, sobre todo, del grado de crecimiento sostenible y de la rentabilidad existente o prevista a medio o corto plazo que se puede probar con el modelo mes a mes.


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