BAQUIA

La Web cerebro

A medida que crecen los nodos de la Web se parece más a un cerebro humano. Esta mañana, en un momento de tranquilidad en el que mi cabeza se adentraba en docenas de ideas y visiones de la semana, tanto pasada como por llegar, me he dado cuenta de que nuestro cerebro, como la Web, no es lineal y sigue pensamientos fugaces, a veces de origen impensado, que nos llegan al subconsciente de manera inesperada.

La web es cada vez más así, inesperada. Entras para localizar la Web de una empresa y en ella encuentras una referencia a una persona que te llama la atención, la buscas en Gloogle y llegas a una página Web que habla de ella pero, una vez allí, un comentario escrito en la misma, te vuelve a lanzar a la aventura lateral del click inesperado que te arrastra a otro entorno. Cuando te quieres dar cuenta, llevas un par de horas navegando, aprendiendo cosas más o menos interesantes y te has olvidado probablemente de la primera búsqueda y del por qué la iniciastes.

Creo que es la fascinación de la Web, el que, cada día más, se parezca a un cerebro humano, compartido por todos, que nos permite tener visiones transversales de mundos sorprendentes. Las miles de conversaciones que, a nivel mundial, se convierten en millones, hacen que la Web sea un nuevo entorno de trabajo, ocio y descanso intelectual que no ha existido nunca antes en la historia de la humanidad.

Por eso sigue fascinándome día a día.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios