MWC 2011: el momento Android

El MWC 2011 de Barcelona se ha cerrado con cifras de récord: ha recibido 60.000 visitantes (55.000 el año pasado), la mitad de ellos altos directivos, procedentes de empresas de 200 países; han participado 1.300 expositores y casi 3.000 medios de comunicación internacionales han cubierto el evento.

Un éxito de organización que da puntos a Barcelona en su esfuerzo por continuar siendo una vez al año la capital mundial de la telefonía móvil, privilegio por el que compite con París, Munich y Milán. De momento, tiene asegurada la edición de 2012, pero debe convencer a los organizadores (GSMA) para seguir acogiendo la feria entre 2013 y 2017.

Pero ante todo, el MWC es un termómetro que muestra en tres intensos días (el cuarto se dedica más a las despedidas que a los anuncios o el cierre de acuerdos) hacia dónde se va a dirigir durante un año el sector de la movilidad. Y este año ha dejado indudablemente dos caballos ganadores: Android y los tablets.

Google ha participado por primera vez como expositor en el evento (el año pasado ya organizó talleres para desarrolladores), aunque lo ha hecho representado por su sistema operativo, no con el nombre de la compañía.

Su stand ha sido probablemente el más visitado de la feria. Y no sólo por la imagen desenfadada que ha ofrecido: toboganes, fotos personalizadas con los Androides, y la genial idea de repartir pins con la imagen del robot verde, con lo que ha logrado que serios ejecutivos se dedicaran durante tres días a coleccionarlos e intercambiarlos como colegiales…

No, al margen de esa imagen, lo relevante es la atención y el interés generados en torno a Android y sus enormes posibilidades. Si como decíamos el MWC es un termómetro que diagnostica el estado del sector, deja bien claro dónde están los puntos fríos y calientes cada año.

En la edición de 2010, Microsoft se convertía en uno de los protagonistas de la feria al presentar Windows Phone 7. Pasado un año, las expectativas sobre WP7 se han difuminado, algo que se reflejaba a simple vista por el volumen de actividad en cada stand: mientras el de Microsoft permanecía en relativa calma, el de Android bullía de actividad.

Desde ese epicentro, la comunidad Android (o el ecosistema, ese concepto tan de moda) ha tenido representación en toda la feria a través de compañías como HTC, NEC, Motorola, Samsung, Sony Ericsson, Vodafone, Acer, Huawei o LG, todas mostrando de alguna u otra forma su vinculación con el sistema operativo.

Y como gran novedad, el esperado Honeycomb, la versión 3.0 de Android (especialmente adaptada a tablets) que en Barcelona se ha podido ver funcionando en el Optimus Pad 3G de LG, el Galaxy Tab 10.1 de Samsung y el Xoom de Motorola, los tres candidatos al premio al mejor actor secundario.

Google pretende convertir a Honeycomb en una alternativa seria al iPad. Y aunque actualmente nueve de cada diez tablets que se venden en el mundo llevan el logotipo de la manzana, no es un objetivo descabellado. Sólo tenemos que recordar que también los móviles con Android empezaron a competir con el iPhone con dos años de retraso, y ya los superan en ventas.

Para ello, Honeycomb es más completo visualmente (la interfaz gráfica es radicalmente distinta), más potente, más intuitivo, permite más multitarea. Si a ello le añadimos la gama de servicios que Google ya posee o está preparando (entre ellos el esperado Google Music, ademas del recién anunciado One Pass), nos encontramos con una alternativa tremendamente sólida frente al (otra vez la palabreja) ecosistema de Apple.

Siguiendo con las impresiones que nos ha dejado este MWC11, podemos resumir algunas:

– Tal vez LG se ha precipitado con sus dispositivos 3D, obsesionado por ganar la carrera de ser el primero en ofrecerlos. La experiencia no es todo lo satisfactoria que se desearía.
– Si el Galaxy S era un teléfono potente, el Galaxy S II es una auténtica bestia, dicho sea en el buen sentido.
HTC has dejado de ser la niña bonita de Android. Ahora tiene que aprender a repartirse el protagonismo con LG, Samsung, Sony Ericsson y otros.
Nokia, un año más, tuvo una presencia discreta en la feria, reservando su espacio para el networking, pero sin mostrar sus terminales. Parece que su alianza con Microsoft no ha tenido demasiada resonancia en el sector. La “tercera vía” de la que hablaba Stephen Elop puede convertirse en una vía muerta.
– Los fabricantes parecen seguir creyendo en el tablet de 7 pulgadas, aunque teniendo entre manos modelos como el HTC Flyer –el más significativo de los presentados en ese formato- es inevitable la sensación de teléfono agrandado.
– Entre las aplicaciones, parece que la realidad aumentada y la geolocalización siguen marcando –un año después- las directrices principales.
– De las alianzas entre grandes suelen surgir estándares de uso masivo. El último día de la feria se ha hablado de la tecnología NFC (esa que permite usar el móvil como monedero, sólo acercando el aparato a un terminal de cobro), y casi seguro este año empezará a incorporarse en muchos smartphones.
– Ya hablando de alianzas entre grandes… ¿A alguien le ha quedado claro de qué va WAC?

Por último, no podemos dejar de hacer notar una paradoja: pese al estrellato de Android y a la ausencia un año más de Apple de la feria (aunque el año próximo podría asistir, con lo que podremos ver un enfrentamiento estelar), el iPhone 4 ha sido elegido mejor teléfono del año.

Los androides deben tomarlo con filosofía: el mundo no se conquista en un día.


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