Amazon suma los vídeos a su revolución

Amazon ha lanzado un servicio de vídeos online que competirá con empresas como Netflix y plataformas como Google TV o Apple TV. Pero la sorpresa no ha sido tanto el fondo como la forma del servicio, por que en lugar de lanzar un producto nuevo, con cuotas y condiciones nuevas, la empresa ha combinado dos servicios aparentemente dispares (transporte y vídeo) para crear una vía de entrada única para todo.

A partir de ahora, los usuarios con cuentas Amazon Prime en Estados Unidos tendrán una barra libre de 5.000 películas y programas de televisión. Se calcula que son entre dos y tres millones de personas, que pagan 79 dólares al año a cambio de gastos de envío gratis o rebajados. Lo que en teoría, no tiene nada que ver con los vídeos.

Amazon ha invertido en tecnología de vídeos online, y lleva un tiempo probando el servicio de vídeos online, con un catálogo más reducido y a cambio de pagos puntuales. Pero al optar por esta barra libre en su lanzamiento definitivo, da un paso más para convertirse en el centro multimedia de la Red, un objetivo que ha eludido a empresas como MySpace, que parece estar agonizando, o Yahoo, que lucha por hallar su estrategia en la producción de contenido.

Al igual que con la plataforma Kindle, disponible tanto desde navegadores como desde teléfonos móviles, tabletas o el propio lector electrónico de Amazon, la empresa se asegura de tener a los usuarios en el mismo sitio, vengan del dispositivo que vengan y busquen el servicio que busquen.

¿No quieres pagar gastos de envío? Una cuenta Prime. ¿Quieres ver cine y televisión hasta hartarte y sin tener que pagar más? Lo mismo. Es algo parecido a lo que hace Google al permitirnos utilizar una infinidad de servicios con la misma cuenta.

El gran rival a batir en el sector de los vídeos online es Netflix, que ya tiene unos 20 millones de usuarios en Estados Unidos y Canadá, y ha demostrado que existe un modelo de negocio para el cine y la televisión en los tiempos del ADSL. Netflix cobra 7,99 dólares al mes o 96,88 dólares al año por servir cine y televisión en streaming a televisiones y ordenadores, de modo que Amazon le ha ganado la batalla del precio.

En España, todos estos servicios nos suenan un poco a ciencia ficción porque nunca terminan de instalarse. Netflix, por ejemplo, descartó hace poco lanzar su servicio en el país porque los costes de derechos de autor, dos o tres veces mayores que en países de nuestro entorno, se comían demasiado margen de beneficio.

Algo parecido ha pasado hasta ahora con los servicios de Amazon, aunque eso podría cambiar. La empresa ha llegado a un acuerdo con la Federación de editores para adquirir la base de datos de libros disponibles, en un primer paso para que la compañía pueda abrir su propia tienda en España.


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