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Steve Jobs tendrá que responder en un juicio sobre las prácticas de iTunes

Steve Jobs tendrá que responder a las preguntas de la acusación en un juicio sobre las políticas empresariales de Apple allá por 2004, cuando el negocio de la música digital daba sus primeros pasos y el DRM campaba a sus anchas por iTunes.

Ya casi no nos acordamos, pero hubo un tiempo en el que era complicado reproducir en un iPod música que no viniera de iTunes, y viceversa, gracias a la tecnología Fairplay, el sistema DRM (gestión de derechos digitales) de Apple.

En 2004, Real Networks lanzó una tecnología que permitía eludir los controles y reproducir música comprada en su tienda, pero Apple se apresuró a actualizar su software para impedirlo. Estas políticas indignaron a varios países europeos y en 2005 provocaron una demanda de un grupo de usuarios, indignados porque Apple hubiera bloqueado la herramienta de Real Network.

Ahora el juez ha decidido que Jobs tendrá que sentarse con los abogados de la acusación, porque tiene un conocimiento único sobre el tema. Lo sorprendente no es tanto la decisión en sí como el tiempo que ha pasado, siete años desde que comenzó el proceso legal y dos desde que Apple renunció a Fairplay. Además Jobs está de baja médica, aunque reapareció este mes para presentar el iPad 2 y acallar -una vez más- los rumores sobre su mala salud.

La inutilidad del DRM es algo que se ha comprobado una y otra vez en los últimos años, aunque la industria del entretenimiento no ha terminado de asimilarlo. El propio Steve Jobs escribió en febrero de 2007 una carta abierta en la que pedía que se abandonaran estos formatos, básicamente porque no servían para nada más que para complicar la vida de los usuarios. A principios de 2009, iTunes renunció al DRM.

Esto no significa, por supuesto, que desde entonces Apple haya adquirido una cultura de compatibilidad (más bien al contrario), pero sí es cierto que ahora cualquiera puede escuchar en su iPod una canción de MP3 de cualquier origen. También ha ido apareciendo competencia, como la tienda de música de Amazon, aunque no es una competencia exenta de polémica porque se les ha acusado de pactar precios.

En cualquier caso, y aunque el panorama de hoy sea muy distinto al del 2004, la justicia no olvida, y Jobs tendrá que sentarse durante dos horas para explicar la cuestión.


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