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7 puntos a tener en cuenta en la integración del iPad en la empresa

Este año se espera que se vendan 55 millones de iPads. Y no sólo para el ocio personal: muchos irán destinados al uso corporativo. De hecho, según una encuesta entre 1.200 profesionales y ejecutivos de compañías del Fortune 500, el 73% espera incorporar la tableta de Apple a su empresa en los próximos 12 meses.

Además, un 40% de las empresas planea desarrollar este año una aplicación corporativa móvil, y un 10% hasta tres. De esta forma, el iPad puede convertirse en una herramienta de trabajo idónea, al combinar aplicaciones propias y ajenas con otras tradicionales del sector empresarial, como CRM, ERPs, ofimáticas o comerciales.

La consultora Evermind ha elaborado un documento en el que expone los siete puntos clave a tener en cuenta a la hora de integrar el iPad en la empresa:

1. Usa metodologías ágiles

El mercado móvil es muy dinámico, muy rápido y las empresas deben estar preparadas para sacar cuanto antes versiones de su aplicación móvil. Por eso, deben usar una metodología ágil.

Las metodologías ágiles han demostrado su éxito en la implantación de todo tipo de proyecto, permitiendo la entrega de proyectos de alta calidad, dentro de los tiempos y plazos acordados. Se basan en cuatro preceptos:

Centrarse en los individuos y sus interacciones. El desarrollo del proyecto debe adaptarse siempre a las personas que intervienen en él, incluyendo a los usuarios finales que van a usar la aplicación.
– Software que funciona
. Los proyectos móviles corporativos son aplicaciones que deben ser funcionales. Las metodologías ágiles minimizan la documentación favoreciendo en su lugar entregas periódicas del sistema: es un desarrollo iterativo. En cada entrega, el cliente puede probar el software, dar feedback y proponer nuevas funcionalidades o cambiar las existentes.
Colaboración con el cliente. En las metodologías ágiles se rompe la relación cliente -> proveedor, en beneficio de una colaboración. La idea es que el cliente se integre en el equipo de desarrollo del proyecto, aporte sus ideas e inquietudes
Respuesta al cambio. El mercado de software es muy rápido, y el de aplicaciones móviles todavía más. Es normal que durante el desarrollo de un proyecto aparezcan nuevas necesidades. Las metodologías ágiles no luchan contra el cambio, se aprovechan de él, para mejorar y refinar el producto.

2. Gestiona todo el ciclo de vida

Si no se gestiona adecuadamente todo el ciclo de vida del proyecto móvil, no habrá un resultado final de calidad. Y la calidad es imprescindible para sobrevivir en un mercado tan competido como el móvil.

El uso de una metodología ágil para desarrollar no implica que la calidad no se tenga en cuenta, sino todo lo contrario. Usar una metodología ágil no elimina los procesos de gestión de requisitos, documentación, diseño, pruebas. Al contrario, los enfoca siempre de forma ágil, con el objetivo de mostrar una evolución iterativa de la aplicación, que pueda ser revisada cada cierto tiempo, entre el equipo de desarrollo y el cliente. El uso de herramientas de gestión del ciclo de vida (ALM) es una práctica inexcusable si se quiere conseguir un proyecto exitoso.

3. Controla la Integración con sistemas corporativos

Una aplicación empresarial no se ejecuta “en una isla”. Y si es móvil, todavía menos: CRMs, ERPs, BPMs… Una miríada de sistemas en distintas tecnologías, con distintos protocolos y en diferentes sistemas. No debe obviarse la necesidad de integración con toda esta variedad de sistemas corporativos existentes.

4. Elige bien tu equipo de ingenieros

Para que el proyecto corporativo móvil sea exitoso es necesario contar con un equipo capaz de evaluar los requisitos funcionales del cliente, determinar los elementos de infraestructura necesarios, analizar los mecanismos de integración con múltiples posibles backends, así como formular proposiciones de valor basándose en su experiencia previa en proyectos de integración de sistemas. Y por último, aunque no menos importante, se asegure con el cliente del correcto encaje y de que todo ello es factible desde el punto de vista estratégico, tecnológico y económico.

5. Piensa en multiplataforma

Muchas aplicaciones corporativas móviles se despliegan sobre móviles o tablets particulares. Aunque el iPad domine ampliamente el mercado, no se puede asegurar que todo el mundo va a tener el mismo dispositivo, así que pensar en una aplicación multiplataforma es muchas veces necesario. Pese al innegable éxito del iPad, el mercado móvil está segmentado. Y por el lado de los smartphones cuatro grandes plataformas se disputan el dominio: iPhone, Android, Blackberry y Windows Phone 7.

6. Invierte en experiencia de usuario

Si en algo destacan las aplicaciones para móvil es en su experiencia de usuario. Y quien usa un dispositivo móvil se ha acostumbrado a esa experiencia. Todos los conceptos, todas las capacidades que existían antes deben ser llevadas a un nuevo nivel.

Debe tenerse presente que los usuarios van a utilizar esas aplicaciones móviles desde lugares muy variados y en muchos momentos, así que es vital que estas aplicaciones sean, además de bonitas, sencillas, funcionales y rápidas. En eso consiste una buena experiencia de usuario.

7. Aprovecha las redes sociales

Las redes sociales no son un enemigo: hay que aprovechar que los usuarios (los trabajadores) las usan para integrarlas en la aplicación y aprovechar las ventajas que pueden aportar. Además, muchas redes sociales aportan soluciones que en otros casos implicarían desarrollos adicionales y más coste en infraestructuras.


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