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Los perfiles de Google serán públicos, sí o sí

Por Iván Ontañón Ramos, consultor legal de Áudea

Para Google los perfiles privados no son de utilidad, ya que impiden de alguna manera la expansión de contactos, y de esta forma, crear una aplicación que pueda hacer frente a las redes sociales actuales. Esta es la principal conclusión que se puede obtener del anuncio que ha realizado Google con su propuesta de cancelación de perfiles privados.

Hasta ahora, los usuarios con perfil en Google podían elegir entre ser privados o públicos, es decir, elegir el destino de sus datos en la Red. A partir del 31 de julio cambian las condiciones de uso de forma automática y sin posibilidad de elección: si se desea tener perfil en Google éste será público, si ya existe y no se está de acuerdo, se eliminará. La única información disponible por defecto en el perfil público serán el nombre y el género, aunque se podrá configurar qué datos se quieren publicar.

El objetivo es claro: favorecer el encuentro de personas en Internet y crear amplias redes de conexión. No caben dudas sobre los deseos de Google de posicionarse en el mercado en este tipo de redes; dotando de  utilidad económica a los perfiles.

Pero, ¿qué hay sobre la intimidad y privacidad que tanto puede preocupar a los usuarios? Ingentes cantidades de información personal circulan con libre acceso a través de la red, disponibles en cualquier buscador. De este modo se pierde totalmente el control de los datos personales que hacemos públicos en Internet, propiciando un nivel sin precedentes de divulgación de información.

Aunque este tipo de servicios aporten oportunidades reales de comunicación y promoción, su utilización puede plantear serios riesgos para la privacidad. Desde Google se debería considerar más seriamente la seguridad de la información con la que trabaja, como el control y protección de usuarios ante accesos fraudulentos o la eliminación efectiva de los perfiles tras la baja del usuario, así como todo el rastro que queda en la red o almacenado en otros perfiles.

Un ejemplo de las consecuencias de este tipo de servicios web es la actual costumbre (en aumento) de los responsables de personal de investigar los perfiles de los candidatos a un puesto de trabajo, o incluso de los empleados actuales. Además, esa información la utilizan otros departamentos para la emisión de mensajes de marketing personalizado.

Aunque me parezca un atentado contra la privacidad de los usuarios del servicio que vienen usando hasta ahora, Google está en su pleno de derecho de establecer las normas que crea más apropiadas para su negocio. Se trata de una estrategia de negocio más que pretende competir con los más grandes en un momento actual donde el mercado empieza a saturarse, e imagino que alguna novedad más traerán sus nuevos servicios de Google +, vulnerando la privacidad de millones de usuarios que de forma alternativa utilizaban el servicio.


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