El inversor inconsciente

Recientemente, uno de los inversores interesados en invertir en DaD decidió no hacerlo. Me parece lo más lógico del mundo, pero me hizo gracia su justificación:

"No soy capaz de entender vuestra valoración"

"Mis inversiones en sectores tradicionales pierden dinero, y si vendiera ahora tendría que afrontar una pérdida del 40%".

Entiendo que no entienda, a mí me cuesta también entender su mundo, cada día más. Así que no cree que nuestra valoración sea comprensible, y sin embargo está tranquilamente invertido en sectores que pierden valor -en su caso un 40%, pero en muchos ya superior al 80%- porque los entiende. ¡Pues qué bien!

Prefiero estar invertido en sectores que entiendo aunque se estén yendo al garete, al menos sé que no estoy solo y que cientos de miles de afectados pierden conmigo. ¿Cómo era aquello de mal de muchos…? ¿No sería mucho mejor plantearse qué va a ser el mundo del futuro y quienes son las empresas que van a estar en él?

Hay varios conceptos que el mundo físico tradicional no entiende:

– La inmediatez de la acción sobre Internet.

– La calidad de un cliente diversificado y pequeño que no afecta individualmente mi cuenta de resultados.

– El valor estadístico de una inversion diversificada en empresas del siglo XXI.

Cuando invertimos en Tuenti o en Buyvip, pocos creían en esas empresas. Se vendieron con grandes plusvalías porque sí hay empresas que entienden que, en este siglo, las cosas son diferentes. En DaD, con menos de 7,5 millones de euros, participamos directamente en 25 empresas y, a través de nuestras participadas en China, USA y Latinoamérica, en otras 15. Si alguien no entiende que eso -que hemos logrado en solo 5 años- vale 20 millones, que siga invirtiendo en sus negocios de siempre…

La mayoría de los mejores negocios de una pyme están basados en unos pocos clientes -cada cliente que pierdo me cuesta un montón-; la mayoría de los negocios de Internet, por pequeños que sean, tienen decenas de miles de clientes y la capacidad para cambiar de modelo de negocio en pocas horas. Cada acción que hago con un cliente en el mundo físico me cuesta horas, cuando no días. En Internet puedo multiplicarlas por minutos.

A pesar de ello, muchos inversores prefieren seguir invirtiendo creyendo que, en algún momento, van a poder seguir ganando dinero como antes. Lo siento, pero no va a ser así. TODOS los negocios del siglo XX y anteriores migrarán poco a poco al siglo XXI. Quienes sólo invertimos en negocios de dicho siglo llevamos mucho ganado y, normalmente, deberemos dar con las claves del crecimiento y la creación de riqueza en un mundo diferente que ya NUNCA va a volver a ser como antes.

¿Quiero eso decir que somos la inversión más segura?… ¿Más segura que qué? La seguridad de lo que se creía seguro ya no es lo que era, y la inseguridad natural del entorno que vamos a tener a partir de ahora siempre favorecerá a quienes -asumiendo cierto riesgo- inviertan en el futuro que ya está aquí.


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