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BYOD: los costes ocultos de llevar el iPad personal al trabajo

Tal vez usted practique BYOD sin saberlo. Y es que por estas siglas (Bring Your Own Device) se conoce una práctica cada vez más extendida entre los trabajadores, la de utilizar el mismo dispositivo móvil (smartphone o tableta) tanto para uso personal como profesional.

En principio, esto debería suponer un ahorro para las empresas, que en lugar de comprar la clásica BlackBerry y pagar una tarifa de datos a los empleados verían con buenos ojos que éstos trabajen con sus iPads, iPhones o dispositivos Android personales…

Pero un estudio de Aberdeen Group echa un jarro de agua fría sobre esa teoría. Según dicho estudio, para una empresa que cuente con 1.000 trabajadores móviles, una política de BYOD le sale por 170.000 dólares al año, es decir, le cuesta 170 dólares por empleado y año.

Y es que el estudio desvela cinco tipos de costes ocultos asociados a BYOD:

1. Las tarifas mensuales: si una empresa compra teléfonos por cientos (o miles), puede negociar descuentos en el hardware y en la tarifa con el proveedor, cosa que no está al alcance de los usuarios particulares. Según el estudio, las empresas que optimizan los planes para sus empleados pagan una media de 60 dólares al mes en tarifas de voz y datos, mientras que a un particular le sale de media por 70 dólares.

2. Informes de gastos: a veces no hay una división clara entre lo que es uso personal y uso profesional del dispositivo. Y eso repercute en la estructura de costes que los empleados pasan a la empresa, a la que al final le puede salir más caro el teléfono personal que el corporativo.

3. Otros costes: gestión, seguridad, pérdida de datos… Si la empresa compra un lote de teléfonos, es fácil configurarlos de forma automática y escalable. Con el BYOD, debe hacerse manualmente y uno por uno. Además, a veces es necesario crear una VPN (Red Privada Virtual) para sincronizar aplicaciones y diferentes sistemas operativos o modelos de smartphones. Por no hablar, por último, de la pesadilla que supone un fallo de seguridad con pérdida de datos.

4. ¿Quién da el soporte? Si un usuario tiene un problema con su iPad, lo llevará a la tienda Genius más cercana. Los responsables tecnológicos de la empresa están atrapados en una encrucijada: no tienen control sobre el dispositivo, pero son responsables del contenido de éste. Así, deben renunciar a controlar activos de la empresa, o gastar dinero en desarrollar un sistema de soporte.

5. Multiplataforma, multiproblemas: el coste de desarrollar aplicaciones internas puede dispararse si hay que hacerlo para diferentes sistemas operativos, o para diferentes departamentos de la empresa. Y también lleva más trabajo dar de baja un dispositivo BYOD cuando el empleado abandona la empresa que si se trata de un terminal corporativo.


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