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Tuiteando con el enemigo

Diana twitter

Olivia Walsh, Directora Creativa Ejecutiva de apple tree communications

En el "mundo real" u offline jamás se nos ocurriría participar en una actividad de teambuilding de un competidor, o interrumpir en una conversación de la mesa de al lado. No sería apropiado sentarnos en una de sus reuniones o llamarles para preguntarles su opinión sobre las últimas tendencias del sector. Si a un empleado le da por confraternizar mucho con algún competidor, es posible que sus compañeros y otros empleados sospechen o, cuanto menos, sean cautelosos. Un entrenador profesional nunca mostraría su táctica al equipo contrario, y menos aún la desvelaría para que toda la liga la pudiera ver…

¿Por qué entonces Twitter es el único campo donde las “bandas rivales” pueden pasar el rato juntas? ¿Por qué está bien visto tuitear con el enemigo?

Twitter es, por naturaleza, abierto, informativo y dinámico. No espera a nadie, pero a la vez nos muestra un constante flujo de frases de 140 caracteres. Aquí, en Twitter, sí que se nos permite jugar en campo contrario: se nos permite leer por encima del hombro del señor del tren, ¡porque esto es precisamente lo que quiere que hagamos! Expone allí su información para que todos la podamos disfrutar, quiere demostrarnos su conocimiento y compartir su visión. Vale, tal vez no de forma directa con sus competidores, ¡pero sí con los seguidores de sus competidores!

Más allá de la naturaleza básica y esencial de Twitter, en la que la gente disfruta compartiendo y reconoce el verdadero valor de hacerlo, seguimos a nuestros competidores por tres razones básicas:

1) Relevancia: compartimos intereses comunes, objetivos, clientes y la situación del mercado con nuestros competidores. Seamos honestos: pocos nos interesan más que aquellos que tanto se nos parecen.

2) Audiencia: el público de nuestros competidores bien puede ser el nuestro. A través de un tuiteo respetuoso, se nos permite amplificar nuestros mensajes e ideas a un público prime time; o dicho de forma más tradicional, idóneo en números, perfiles y dispuestos a escuchar.

3) "Factor ego": nos encanta que la gente reconozca nuestro valor y nuestro talento, o cuando comparten nuestro punto de vista. Nos enorgullece que la gente quiera ser como nosotros, y sí, también cuando nos “siguen”.

¿Cuántos de los que estáis leyendo este artículo sigue a alguien en Twitter que consideráis un competidor? Yo lo hago. Mis socios lo hacen. Hasta nuestra cuenta corporativa lo hace. Y nuestros competidores nos siguen a nosotros. Como agencia de comunicación estratégica que somos, las ideas en apple tree son nuestro mayor atractivo, nuestro valor añadido; sin embargo, no nos asusta compartir pensamientos: el temor a que la gente nos “robe” es un defecto paralizador en estos tiempos tan sociales.

Tienes que creer en la originalidad y fuerza de tus ideas, y en la ética del mundo online. ¿Te decepcionarás en algún momento? Posiblemente, pero serás mejor persona y profesional por participar en ese flujo abierto de toda la información que está ahí fuera.

He preguntado a algunos de “nuestros competidores” que seguimos en Twitter qué opinan al respecto y estas han sido sus respuestas:

Tinkle, agencia de comunicación: "Vivimos en un universo con sobrecarga informativa, hasta tal punto que necesitamos el filtro de alguien a quien consideremos lo suficientemente relevante (y que inspire confianza) como para que nos permita tener alcance a todo ese volumen de información al que de forma natural no podemos llegar. Si esa información nos la ofrece la competencia, no implica que la vamos a obviar o considerar irrelevante, todo lo contrario. Y si incluso nuestro contenido les resulta relevante, supondrá un aliciente (esa parte de ego que siempre se comenta) para seguir el camino correcto. A día de hoy, ya no sólo se te mide por el contenido que eres capaz de generar, sino también por aquella información que eres capaz de compartir o sobre la que eres capaz de añadir algo.

Todo parte del principio de "innovación abierta", que se resume en que la empresa no tiene todo el conocimiento disponible, sino que tiene que salir fuera a buscarlo o a compartirlo con terceros que ayuden a mejorar las ideas (y a veces las estrategias, aunque esto no se suele dar con mucha frecuencia). Siendo abiertos, conocemos más cosas, aprendemos más y mejoramos. El conocimiento es libre y no importa que la competencia lo sepa. Si seguimos el camino marcado por la libertad, tendremos ganado mucho sobre el sentido social que se necesita en la gestión diaria de tus cuentas corporativas de Twitter.

Pilar Martínez, Social Media Strategist en Mindshare: "Bajo mi experiencia no les llegas a ver como competencia “agresiva”; es decir, valoras mucho más lo enriquecedor que puede ser el compartir experiencias que tenemos unos y otros con marcas de un mismo o diferente sector. De hecho, te puedo asegurar que te abre puertas profesionales una vez decides cambiar de empresa o te encuentras en situación de paro. Me siguen y sigo a agencias de comunicación, Community Managers o Social Media Strategists y a cualquier perfil profesional en Social Media. Podríamos decir que son del sector aproximadamente el 80% de mis contactos”.

José Antonio Llorente, Socio Fundador y Consejero Delegado de Llorente & Cuenca: “Creo mucho en el concepto “coopetir”. Los que trabajamos en nuestro sector debemos mejorar nuestro nivel de relacionamiento y trabajo conjunto para alcanzar objetivos ambiciosos que a todos nos interesan. Por otro lado, creo de verdad que la competencia enriquece nuestro trabajo y nos incentiva para ser mejores. No lo sabemos todo y nos gusta aprender y mejorar. También creo que hay que ser generosos y compartir con los demás, una parte al menos, lo que sabemos y vamos descubriendo.

Como veis, no solo está bien seguir a la competencia, sino que es mejor hacerlo. Antes, la norma era guardar celosamente nuestros conocimientos, como los juguetes de un niño malcriado; ahora, hay que olvidar todo eso para compartir y crecer, innovar, opinar y co-crear. Olvidar lo establecido y empezar de cero en la manera de relacionarnos.

Al Pacino, en El Padrino II, dijo: “Mantén cerca a tus amigos, pero aún más cerca a tus enemigos". Hagámosle caso. Pero no por miedo, sino por aquello que nos une, por lo que compartimos. Por lo que ganamos todos.

Y tú, ¿tuiteas con el enemigo?


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