Los cinco síntomas de la adicción a los videojuegos

Corea del Sur es el país con la infraestructura de banda ancha más rápida del mundo. Pero también es el país con más personas adictas a juegos de Internet. De hecho, el gobierno emplea mucho dinero al año para identificar y curar a los adictos, ya que nada menos que el 9% de la población entre 9 y 39 años es adicta a Internet o los videojuegos.

El Manual Estadístico de Diagnóstico de Desórdenes Mentales no considera como trastorno la adicción a Internet y a los videojuegos. Pero la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos ha propuesto el ‘Desorden del uso de Internet’ para incluirlo en el próximo manual debido al aumento de la población que sufre adicción a los juegos.

Russell Shirley, de 32 años, y el joven Chuang, de 18, son la más triste prueba de esta adicción. Shirley fue encontrado muerto en mayo tras pasar tres días jugando a Diablo III. Shirley había pedido permiso en el trabajo para poder dedicarse intensamente al juego virtual, pero sus compañeros se alarmaron cuando faltó sin avisar. La casera y un amigo lo encontraron muerto en su casa frente a la pantalla del ordenador.

El caso de Chuang es también muy traumático. El joven taiwanés de 18 años pasó 40 horas seguidas  enganchado al mismo juego que Russell Shirley, Diablo III. Chuang alquiló una habitación privada en un cibercafé y jugó sin pararse ni a comer ni a descansar hasta que murió.

Son casos extremos, pero que pueden llegar a extenderse. Para evitar que esto suceda, el doctor Han Doug-hyun, especialista de Corea del Sur en el tratamiento de adicciones a videojuegos, ha explicado cinco señales de alerta que indican que una persona puede sufrir adicción a Internet o a los juegos, y que debe buscar ayuda de un profesional.

1. Perturbación en los patrones de vida. Si una persona juega a videojuegos toda la noche y duerme en el día, puede ser una señal de adicción.

2. Abandono de obligaciones. Si el potencial adicto a Internet o a los videojuegos pierde su trabajo, o deja de ir a clases para poder estar conectado o poder jugar.

3. Necesidad de más. ¿El jugador tiene que jugar en periodos cada vez más extensos para tener el mismo nivel de emoción?

4. Aislamiento. Algunos adictos a Internet o a los videojuegos se vuelven irritables o ansiosos cuando se desconectan o cuando son obligados a retirarse.

5. Ansiedad. Algunos adictos experimentan ansiedad o necesidad compulsiva de jugar o de estar en línea cuando están alejados del mundo digital.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios