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Todo lo que necesitas saber de las impresoras 3D

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¿Imaginas poder imprimir una pulsera? ¿O una figurita de acción? ¿O una miniatura a escala de la Torre Eiffel? Todo esto podría ser posible gracias al nuevo producto estrella de la web de crowdfounding Kickstarter. Se llama Form One, y es la primera impresora 3D que podrías tener pronto en tu propia casa.

Hasta ahora, las impresoras 3D de calidad profesional tenían unos precios estelares (hablamos de decenas de miles de dólares), además de ser muy complejas y difíciles de usar. Formlabs, empresa fundada por ex-estudiantes del MIT, ha creado esta impresora que además de ser fácil de usar, competirá con las impresoras de gama alta, ya que ofrecerá funciones similares pero a un coste asequible para todos.

Form One apareció en Kickstarter hace una semana, con el objetivo de recaudar 100.000 dólares para su financiación en un mes. A día de hoy ya lleva recaudados más de 1,43 millones de dólares, y sigue en aumento. ¿A qué se debe esto? Sin duda, a su precio, ya que Form One podrá adquirirse por (sólo) 2.299 dólares.

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Pero para aquellos que no sepan muy bien a qué nos referimos con el término “impresora 3D”, ni mucho menos cómo funcionará la Form One, hemos preparado algunas preguntas básicas.

¿Para qué sirven las impresoras 3D?

Las impresoras 3D se crearon para transformar archivos CAD en 3 dimensiones en prototipos reales. Del mismo modo que una impresora tradicional es capaz de imprimir una hoja de papel con los esquemas realizados en un programa CAD 2D, las impresoras 3D son capaces de dar cuerpo a los diseños en 3 dimensiones.

¿Cómo funcionan las impresoras 3D?

Estas impresoras construyen piezas a partir de los datos de un archivo CAD en formato monocromo o a color, y fabrican la pieza capa a capa. El objeto se construye esparciendo una capa de polvo, imprimiendo una sección horizontal de la pieza y después repitiendo el proceso hasta terminar la pieza.

¿Cómo funciona la Form One?

Hasta ahora, las impresoras 3D de alta gama utilizaban una tecnología basada en láseres. Esta técnica se conoce como estereolitografía, y logra una precisión microscópica. El problema es que la estereolitografía siempre ha sido demasiado cara.

Según publica Gizmag, el secreto para fabricar una impresora de este tipo que cueste menos de 3.000 dólares es sencillo: hay que prescindir de estos láseres, que sólo engordarían el precio final. Para ello, el equipo de MIT ha descubierto que los láseres de 450 nanómetros utilizados en reproductores de DVD Blu-ray podrían servir para realizar la misma tarea que los láseres estereolitográficos.

¿Cuáles son los inconvenientes?

No todo podía ser bueno. Según explica The Huffington Post, la Form One, por el momento, sólo imprime utilizando una sustancia especial que sólo puede comprarse en la tienda Formlabs, y que además de tener una variedad limitada de texturas y colores, cuesta alrededor de 149 dólares. Además, otro inconveniente es el tamaño de los objetos que imprime, que no pueden ser mayores de 5 x 5 x 5 pulgadas.

En cambio, otras alternativas cómo la impresora de chocolate Choc Edge o el servicio Shapeways ofrecen unas mejores prestaciones.

¿Cuándo podremos tener una en casa?

Aun no sabemos cuando podremos tener la Form One en nuestra casa, pero mientras tanto tenemos otras alternativas. Por ejemplo, las 3D Replicator 2 y 2X de MarketBot ( 2.199 y 2.799 dólares) ya pueden ser reservadas desde la web de MakerBot, aunque los envíos no empezarán hasta dentro de cuatro a seis semanas.


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