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Actúa con optimismo, trabaja por lo que deseas

Emilio Márquez, CEO de Networking Activo

Lo sé, no estamos en el mejor momento de nuestra historia. La época no invita ni mucho menos al optimismo, pero no podemos rendirnos ante las noticias negativas y tenemos que seguir caminando. Por duro que parezca. Las malas situaciones profesionales se pueden encarar de dos formas. La primera, rindiéndonos. Nunca recomendable bajo ningún concepto. La segunda, siendo sinceros con nosotros mismos y encarando los problemas. La sinceridad es fundamental porque nos guiará por el camino que marcan nuestras posibilidades.

Un artículo de Forbes me ha refrescado la mente sobre aquellos aspectos que se deben tener en cuenta al levantarnos cada día y emprender nuestras horas trabajando. Algunos argumentos me parecen algo obvios, como el de "creer en uno mismo" (claro que sí, creer en lo que queremos es imprescindible), pero otros me resultan sumamente interesantes, como el que invita a "medir las oportunidades cuando lleguen".

Dicen que el mismo tren nunca pasa dos veces. Puede ser cierto, quizás no nos crucemos con el mismo tren, pero sí con una variante que va por una vía próxima y que nos lleva al mismo destino. Debemos saber valorar cada oportunidad en su justa medida (lo que ofrece a medio-largo plazo) antes de dar el visto bueno. Esto es aplicable desde las decisiones de carácter personal (cambiar de trabajo) hasta las decisiones empresariales (buscar socios, aprobar presupuestos, etc.). Lo recomendable es valorar todas las opciones posibles y, si aparentemente no hay nada mejor, seguir buscando hasta encontrarlo. Si no aparece es que vamos por buen camino.

Siempre diré que el paso clave para conseguir los propósitos de cada uno es ser conscientes de hasta dónde podemos llegar. Todos tenemos barreras, límites que no podemos superar y que vienen impuestos por nosotros mismos o por las capacidades de nuestra propia empresa. Reconocerlas desde un primer instante nos ayudará a tener una visión del mundo mucho más acertada pero sobre todo realista, lo que nos situará en una posición óptima para avanzar.

Otro consejo que considero atractivo es el de valorar la gente que te rodea. No busques hacerlo todo tú, delega en los demás y confía en tus aliados. Nunca sabrás si una persona es capaz de cumplir un objetivo si no la incentivas a hacerlo. Los retos nos ponen sobre aviso a todos, nos activan, por lo que deben ser obligatorios para romper la monotonía en un equipo de trabajo. Además, acumular tareas en una sola persona puede terminar quemando(nos) y derivando en problemas.

Mejora, crece, reconoce errores y busca cómo superarlos. La formación personal y profesional lo es todo en el mundo de la empresa. Procura avanzar a buen ritmo y no te desconectes de las novedades de tu sector. Esto pasa especialmente en el mundo de las Tecnologías de la Información, donde los cambios son vertiginosos. Se valora infinitamente más a un trabajador que está al día y que es capaz de adaptarse a los cambios del entorno que a otro que se estanca y no evoluciona. Ya lo dice el refrán, renovarse o morir.

También es escencial tener claro el camino que se quiere seguir. De nada vale aspirar a miles de victorias y quedarse con unas pocas, pues el sabor de la decepción será amargo. Recomiendo que cuando emprendamos o trabajemos para un tercero, sepamos en todo momento cuáles son nuestros objetivos y priorizemos sobre estos. No se puede conseguir todo de golpe, por lo que es necesario filtrar objetivos y seleccionar aquellos que podemos cumplir siempre en un plazo marcado.

A fin de cuentas, la vida no es más que un teatro gigantesco donde la función dura por tiempo limitado y debemos aprovecharla bien. Nuestra "actuación" con el entorno, con los demás, contribuirá a formarnos y a colocarnos en el puesto que merecemos. Cumple con tu papel, sé consciente de tus posibilidades y trata, siempre, de llegar lo más lejos que puedas. Es un consejo.


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