Un financiero ve el panorama de una empresa de una manera muy diferente según se estén cumpliendo las previsiones o si no, pero lo más peligroso es cuando intenta anticiparse a una posible necesidad de cambio de tercio a pesar de que las cosas vayan por el buen camino. Simplemente, ha llegado a la conclusión de que el fundador no va a ser capaz de crecer con la empresa.
Los inversores que solo miran las cifras y la experiencia, a veces olvidan que muchos fundadores se convierten en CEOs de una gran empresa, creciendo con ella, a pesar de no tener experiencia anterior. Siempre es mejor un fundador con las ideas claras que un gestor que solo "gestiona" situaciones conocidas.
Os recomiendo leer estas explicaciones de Vinod Khosla para Techcrunch.
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