BAQUIA

No dejes la cuenta de Twitter en manos de un empleado despedido

Los departamentos de recursos humanos de las empresas suelen seguir algunas directrices para "minimizar los daños" cuando tienen que despedir empleados; por ejemplo, hacerlo a última hora del viernes. Claro que hasta ahora el social media corporativo no se tenía muy en cuenta en esos procesos…

Ahora, cuando despides a un empleado, asegúrate que ya no tiene acceso a las cuentas en las redes sociales de la compañía. Eso es lo que ha aprendido la cadena de tiendas de música británica HMV (His Master´s Voice) tras despedir a 190 empleados como forma de reducir costes.

HMV está en la actualidad pasando por momentos difíciles debido a la caída en las ventas de discos causada por el auge de la distribución en la red. Es por eso que la distribuidora se ha visto obligada a llevar a cabo un despido masivo que supuso que 190 personas perdieran sus empleos.

Sin embargo, la cadena no pensó en el peligro que tendría despedir a la persona encargada de gestionar las cuentas en las redes sociales sin antes haber cambiado las claves o el acceso a las mismas. 

Es por eso que Poppy Rose, administradora de la comunidad en la red de HMV, se dedicó a tuitear en tiempo real el proceso que hizo que ella y muchos de sus compañeros se quedaran en la calle. Al parecer, la compañía convocó el pasado viernes a un gran número de trabajadores a una reunión con el departamento de Recursos Humanos, y allí les comunicó la mala noticia.

Durante 20 minutos, Rose comunicó a través de la red social de microblogging a los mas de 60.000 seguidores de HMV -cifra que ha aumentado hasta los 73.350 seguidores– cómo HMV despedía a 60 trabajadores de una vez. 

Hmvtwitter

Desde la compañía tardaron en percatarse de los mensajes que Rose enviaba a través de Twitter bajo el hashtag #HMVXfactorFiring, pero una vez que se hicieron con el control de Twitter borraron todos los comentarios, no sin antes preguntar a través de la red cómo se podía borrar la cuenta. Sin embargo, que le denegaran el acceso no frenó en absoluto a Poppy Rose, que siguió utilizando el hashtag creado para mandar mensajes desde su cuenta personal, @poppy_powers.

Con esta acción Rose quiso demostrar cómo la compañía nunca mostró mucho interés por la gestión de las redes sociales delegando todas las funciones de gestión de las cuentas de Twitter y Facebook en ella. De hecho, Rose afirmó que horas después de ser despedida aun podía acceder a la cuenta de la compañía en Twitter. 

La lección más obvia para las compañías es la de no delegar absolutamente todo el control de las redes sociales en los empleados; y lo que es más importante: asegurarse de contrloar los accesos antes de despedirlos.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios