¿Cómo serán las ciudades del 2050?

Smartphones, smart TV y smart cars. El prefijo “smart” inunda las carteleras y los escaparates de nuestra ciudad, y parece que ningún invento es lo suficientemente puntero si su nombre no va acompañado de estas cinco letras.

Cómo no, esta tendencia de los aparatos “inteligentes” va expandiéndose cada vez a mayor velocidad, y el urbanismo no iba a quedarse atrás. Desde hace unos años, el concepto de smart city está también a la orden del día.

Entonces, dentro de unos años, ¿podremos hablar de ciudades inteligentes? Un informe de Arup, llamado “It’s Alive / Estoy vivo”, nos muestra una idea de cómo podrían ser los edificios en el año 2050.

Según el informe, en 2050 los habitantes y los edificios convivirán en un flujo constante de cambios en respuesta a contextos y condiciones emergentes. Lo más curioso de esto es que los edificios se comportarán casi como si fueran organismos vivos, reaccionando en cada momento a las condiciones ambientales locales y a los requerimientos de sus ocupantes. Esto es posible gracias a que esos edificios tendrán una estructura flexible formada por módulos prefabricados, que se actualizarán o sustituirán de manera motorizada.

Además, es muy probable que los edificios del futuro incorporen todo tipo de sistemas para abastecerse de energía limpia (turbinas eólicas, pilas de combustible, energía fotovoltaica, etc.) y métodos para usar de manera razonable los recursos naturales. La utilización de recursos renovables y materiales reciclables será también una necesidad.

También es probable que la arquitectura del futuro haga uso de materiales que permitan que las fachadas de los edificios se adapten a las condiciones climáticas, modificando su producción energética y pudiendo incluso auto-limpiarse.

Por otro lado, la integración con los habitantes será un punto imprescindible. Además, los espacios públicos y verdes tendrán una mayor relevancia, y estarán conectados cómodamente con el transporte público.

Por último, debemos tener en cuenta que a pesar de que los méritos estéticos de los edificios altos puedan ser discutibles, el crecimiento de las ciudades debe ser en dirección vertical. La población aumenta, y con ella las ciudades, y no cabe duda de que un crecimiento hacia fuera sería mucho más perjudicial para el medio ambiente. Por lo tanto, ya sea por política o por ética, Arup predice que los edificios del futuro serán más altos.Edificio2050

Después de ver la ilustración, ¿piensas que la visión de Arup estará ligada a la realidad, o te parece más propia de la ficción? ¿Cómo imaginas tú las ciudades dentro de 40 años?


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