Cómo tratar a los trabajadores conflictivos

Si ya llevas varios años trabajando en diferentes empresas, te habrás dado cuenta de que siempre existen individuos difíciles de tratar. Tanto los gruñones como los pelotas o los jefes mezquinos son personajes con los que tenemos que lidiar día a día en una empresa. Lo primero que debemos hacer si queremos evitar problemas es saber detectarlos y aprender a convivir o relacionarnos con ellos.

Managing Americans ha publicado un artículo con los seis tipos de trabajadores conflictivos que pueden afectar negativamente en tu carrera profesional, y seis posibles soluciones para mantenerlos a raya.

                   Trabajadores conflictivos

El gruñón

Se trata de la típica persona que siempre parece molesta, que nunca dice hola, y que utiliza el poder de ignorar como herramienta para intimidar.

¿Qué podemos hacer para tratar con este tipo de personas? Fácil, basta con ser todo lo agradable que puedas, incluso cuando ellos ni siquiera respondan. Frases como “Hoy va a ser un buen día” o “¡Qué alegría verte!” romperán sus esquemas y desmontarán su fachada. En el fondo, estas personas suelen ser bastante inseguras, y prefieren aislarse de la gente a sentirse avergonzados por no saber qué decir.

El mezquino

Son aquellas personas que se niegan a colaborar, siendo una de sus principales aficiones hacer la vida imposible a los demás.

Con ellos hay que evitar en la medida de lo posible pedir ningún tipo de favor. Sin duda, la mejor manera de acercarse a estas personas es ser humilde, mostrarles respeto, pero sin olvidar aquel tema en el que necesitamos su ayuda. En lugar de pedirlo de manera abierta, podemos probar a solicitar una reunión formal o pedir su consejo. Si les haces ver que necesitas su asesoramiento para solucionar algún problema, reforzarás su ego y se sentirán respetados por sus conocimientos. De esta manera, es probable que se abran contigo un poco más, y puedas contar con ellos cuando necesites algo en un futuro.

El pesimista

Se quejan de todo y de todos. Carecen de entusiasmo, son muy sarcásticos y en seguida tienden a sacar el peor lado de las cosas. Antes de juzgar a este tipo de personas debes tener en cuenta que no sabes lo que está pasando en su vida personal, ni tampoco es de tu incumbencia.

Lo único que puedes hacer es mantenerte positivo en todo momento, escuchar a esa persona y ofrecerle tu apoyo, pero ante todo, no te dejes embaucar por su negatividad. Tampoco debes confiar en ellos, ya que su percepción de la realidad es bastante subjetiva y distante de lo que es real.

El pelota (con malas intenciones)

Se trata de aquellas personas dispuestas a pisar a los demás sin ningún tipo de justificación con tal de complacer a sus superiores. Ellos no tratan de ascender poco a poco, subiendo peldaño tras peldaño gracias al mérito de su trabajo, sino que prefieren bailar el agua y reír los chistes de aquellos con más poder dentro de una empresa.

Estos son sin duda las personas más difíciles de tratar, especialmente si en el trabajo estás bajo sus órdenes. Necesitas desarrollar relaciones con otros trabajadores, y sobre todo, no caer en su mecánica y actuar de la misma manera, creyendo que esta es la única forma de salir adelante. El esfuerzo en tu trabajo y el respeto a los demás es la opción más adecuada para conseguir subir escalones dentro de tu empresa, o al menos la más válida. Este tipo de personas son sólo las que saben que no tienen ninguna oportunidad de tener éxito por sus propios medios.

El dictador

Por lo general, suelen ser los cargos más altos de una organización. Estas personas utilizan su posición en la empresa para intimidar y humillar a los demás. No tendrán ningun problema en interrumpir, despedir o incluso atacar verbalmente a otros trabajadores por debajo de su puesto. Sólo aprecian a aquellos que admiran.

Lo más importante a la hora de tratar con ellos es no defender su posición ni sumarse a la labor de criticar y hundir a los demás. En las conversaciones con ellos, escucha, mantén la calma, y simplemente hazles saber que has entendido su opinión a pesar de no compartirla. Frases como “Respeto su posición al respecto" son las más adecuadas. Hazles ver que aunque estén por encima de ti en la organización, tienes bastante que enseñarles en cuanto a profesionalidad se refiere. Acabarán dándose cuenta de que no eres de esos a los que pueden manipular.

El “rival más débil”

Estos individuos no son de los más difíciles de tratar, sin embargo es posible que lo parezca a primera vista. Por lo general, son personas muy experimentadas en sus campos y en la organización, aunque padecen una inseguridad que les mantendrá alerta de cualquier movimiento en la empresa. No les gustan los cambios y se esforzarán en crear todo tipo de obstáculos si se sienten amenazados porque estos afecten a su posición en la empresa.

Con estas personas es importante mostrarse abierto, escuchar, hacer preguntas y tratar de aprender de ellos. Una vez que se den cuenta de que son respetados, se abrirán a ti. Eso sí, mucho cuidado con ellos si acabas de incorporarte a una empresa, ya que podrían verte como una amenaza y convertirte en su blanco preferido.

Y tú, ¿tienes algún compañero conflictivo en tu empresa? ¿Sabes cómo tratar con ellos?


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