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SuperPaquito: segundo intento mejorado, pero no aprueba

Hace menos de un año, la cadena de jugueterías Imaginarium presentaba su primera tableta comercializada con su marca propia, bautizada como SuperPaquito.

Después de probarla, no pudimos evitar mostrar nuestra decepción: acostumbrados a la originalidad y calidad de los productos que vende Imaginarium, la tableta resultó lo opuesto: pesada, lenta, poco intuitiva y escasamente manejable.

Imaginarium nos hizo llegar hace unas semanas la segunda versión de la tableta. Y lo cierto es que poco ha cambiado nuestra opinión tras probarla (incluso por niños, sus destinatarios naturales), ya que no se han corregido los principales defectos de la primera versión.

Físicamente, la tableta sigue siendo muy pesada. Cierto es que el diseño está pensado para resistir golpes, arañazos y caídas, pero el peso y el volumen no parecen los más recomendables para los brazos de un niño.

Otro gran defecto se mantiene: los botones laterales de encendido, atrás e inicio en el lateral superior derecho siguen siendo del mismo tamaño reducido, y se resisten a responder a la primera. Se echan en falta en multitud de aplicaciones y funciones botones digitales, acostumbrados como estamos a usarlos en las tabletas Android.

La gran novedad con respecto al hardware es la incorporación del Keyboard Case, una funda con teclado (sin touchpad) que facilita mucho la función de escritura, especialmente para ser utilizado como cuaderno electrónico y la escritura de textos. Además, sirve como atril para la tableta y la protege, aunque el inconveniente es que aumenta aún más el peso.

Superpaquito 2

Con respecto al software, se han introducido algunas mejoras en el control parental, aunque tuvimos algunos problemas para acceder por primera vez a las opciones de configuración, protegidas por una clave que sólo tras una llamada a una tienda de Imaginarium pudimos, con la ayuda del personal, desbloquear.

Una vez dentro, el control parental ofrece más opciones de configuración, y aunque la navegación dentro de este panel sigue siendo poco intuitiva, rápidamente logramos añadir o eliminar aplicaciones para una o todas las cuentas de los niños, permitir o denegar el acceso a páginas webs, videos, etc.

Sin duda, uno de los aspectos en los que ha mejorado SuperPaquito es en el número de aplicaciones preinstaladas, que en esta segunda versión han mejorado considerablemente. Encontramos sobre todo más aplicaciones orientadas a la utilización de la tableta en el colegio.

En los juegos, que dejaban mucho que desear en la primera versión, hay algo más de variedad; destacamos Movement, en el que el movimiento es el principal protagonista. En una de sus opciones, los niños deberán levantarse de la silla y buscar un objeto del color que les muestre la tableta, para ir sumando puntos. Una buena solución para que los niños puedan entretenerse con una tableta sin pasarse horas inmóviles ante la pantalla.

Otra de las incorporaciones es Tap Writer, una aplicación para que los más pequeños comiencen a familiarizarse con la mecanografía, a través del Keyboard Case.

En cuanto a la velocidad de respuesta y la ejecución de las aplicaciones, aparentemente parece mejorada –hoy en día los procesadores de 1 GHz ya se quedan algo asfixiados-, aunque la batería sigue quedándose corta. Seguimos incidiendo en la falta de una conexión 3G, ya que depender por completo del wifi puede limitar muchas funciones de la tableta por ejemplo en los colegios o bibliotecas donde no esté disponible.

En conclusión, SuperPaquito ha mejorado, pero no ha corregido sus principales defectos (¿tal vez genéticos?). Y aunque ha rebajado su precio 50 euros, de 299 a 249, seguimos dudando de que sea una buena inversión.

Valoración: 4,5/10


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