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¿Qué hacer cuando el hosting compartido se nos queda pequeño?

En un artículo anterior resolvimos algunas de las dudas más frecuentes acerca del hosting, y presentamos algunas alternativas disponibles para pequeñas páginas web o con relativamente poco tráfico. En estos casos, el hosting compartido es la mejor opción en relación calidad precio. Pero, ¿qué pasa cuando se nos queda corto?

Un hosting compartido es un servidor cuyo disco duro está dividido en diferentes particiones. Cada partición tiene una cantidad de megas concreta y está dedicada a una sola página web. Sin embargo, todas las webs alojadas dentro de este servidor comparten obviamente la misma potencia del procesador, la misma capacidad de RAM e incluso la conexión a Internet. La principal ventaja de este tipo de hosting es que, al compartir recursos, es mucho más económico. Pero cuentan con un gran inconveniente, y es que si una de las páginas web alojadas en ese servidor hace trabajar demasiado a la CPU, consume mucha RAM o acapara gran parte de la conexión a Internet, el resto de webs sufrirán esos efectos y funcionarán más lentas.

Para evitar esto, cuando una web crece demasiado y comienza a consumir más recursos, la compañia que ofrece el hosting no tiene más remedio que invitarla a marcharse u ofrecerle un plan más potente, y eso sí, menos económico. Sin embargo, no hay que preocuparse, ya que en el caso de que eso ocurra, nuestro sitio web debería contar con unos niveles de tráfico suficientes como para haber empezado a obtener algunos beneficios, que de sobra podrían cubrir los gastos de un hosting mayor.

Pero, ¿qué tipo de hosting nos conviene una vez hayamos llegado a esta situación? Existen varios tipos de alojamiento web, pero los principales son, además del hosting compartido, los Servidores Privados Virtuales (VPS), los Servidores Dedicados, y los Servidores Cloud.

Vps

Alojamiento en Servidores Virtuales o VPS

En esta modalidad de hosting, el proveedor pone a disposición del cliente un servidor exclusivo (privado), pero no como máquina física, sino como máquina virtual, con diferentes niveles de recursos (potencia de procesador, memoria, conexión a Internet, etc.) entre los cuales el cliente puede elegir el nivel que necesita para su caso concreto.

En otras palabras, ante una mayor necesidad de recursos el proveedor podría “abrir el grifo” un poco más para satisfacer las necesidades de los clientes, con la correspondiente subida de tarifas. Al tratarse de un sistema tan flexible, es capaz de adaptarse rápidamente a la demanda de los clientes.

Pero sin duda, la principal ventaja es que al no ser un servidor compartido, no corremos el riesgo de sufrir un mal funcionamiento a causa de los picos de actividad de un sitio web “vecino”. Además, con esta opción dispondremos de un mayor control del servidor. Eso sí, es posible que necesites la ayuda de un profesional que pueda ayudarte en las tareas más complejas y técnicas de administrar este servidor, especialmente durante los procesos de migración y configuración inicial.

El precio, lógicamente, es superior. En 1&1 podrás encontrar diferentes alternativas de VPS, que van desde los 9,99€ al mes (por 2 GB de RAM y 50 GB de disco duro), hasta los 29,99€ al mes (por 8 GB de RAM y 200 GB de disco duro), todas ellas con tráfico ilimitado y dominio incluido.

Servidores Dedicados

Por el nombre, es fácil deducir que en este tipo de hosting, el proveedor ofrece al cliente una máquina dedicada en exclusiva para él. Al ser el único habitante dentro de ella, no corres el riesgo de que otro sitio web ralentice tu funcionamiento. Esto sólo pasará en el caso de que seas tú el que consuma demasiado, por encima de la capacidad del plan que tengas contratado.

El proveedor de hosting te dará el ordenador instalado en sus locales, con conexión a Internet y unas medidas de seguridad idóneas. Sin embargo, serás tú quien deberá encargarse de configurarlo todo desde tu casa: instalar el sistema operativo, los paneles de control, cortafuegos, antivirus, bases de datos, etc.

En 1&1 encontrarás tres opciones de servidores dedicados: una avanzada (con procesador de 8 Cores, hasta 12 GB de RAM y hasta 1.000 GB de almacenamiento) desde 29,99€ al mes; una profesional (con procesador de 12 Cores, hasta 32 GB de RAM y hasta 2.000 GB de almacenamiento) desde 69,99€ al mes; y una para un máximo rendimiento (con procesador de 32 Cores, hasta 64 GB de RAM y hasta 4.000 GB de almacenamiento), desde 249,99€ al mes.

Servidores Cloud

Es una de las últimas novedades en modalidades de hosting. En ella, contratas un servicio que te cobra únicamente por los recursos utilizados. De esta forma, puedes permitirte alojar tu web en un servidor con un montón de recursos, mientras sólo pagas por aquellos que vas necesitando a cada momento. Por ello, no tendrás problemas si aumentan las visitas de tu sitio web y necesitas de repente más memoria RAM. Porás utilizar la que necesites durante ese tiempo, y pagar luego por ello.

Se trata de una buena alternativa para páginas web con grandes altibajos, o simplemente para quitarse de encima el temor a quedarse corto. Con este tipo de alojamiento, siempre tendrás recursos suficientes y no pagarás más de lo que debes. También puedes contratar esta modalidad con 1&1.
 


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