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Los riesgos de utilizar las redes sociales en el trabajo

Que las redes sociales se han convertido en una herramienta de comunicación buena, bonita y barata para empresas de todos los tamaños es algo difícil de negar en la actualidad. Sin embargo, a la vez que las ventajas de utilizar las redes sociales en el trabajo se hacen más evidentes cada día, también vamos siendo concientes de sus riesgos: problemas de seguridad, pérdida de productividad y, entre los últimos inconvenientes detectados, la pérdida de privacidad por parte de los empleados.

Redes sociales trabajo

En primer lugar conviene diferenciar entre la necesidad de controlar la utilización de las redes sociales en el ámbito laboral por motivos de seguridad (riesgos de pérdidas de datos confidenciales, virus, etc.) y por el mal uso del tiempo. Son dos cosas muy diferentes. Mientras que en el primer caso las diferencias no son muy grandes con respecto a las políticas de seguridad que han existido desde hace años con el uso de Internet en la oficina (podría ser suficiente con un buen software de seguridad), la cosa se complica algo más cuando hablamos de la gestión del tiempo de los empleados.

En este caso lo más recomendable es que las empresas definan una estrategia sobre cómo sus empleados deben utilizar las redes sociales. Al fin y al cabo, el absentismo presencial lleva existiendo desde hace muchos años en el ámbito laboral. Antes era el teléfono o tomar café, después fue el acceso a Internet y ahora a las redes sociales. En otros casos, la solución podría estar en que los empleados tomen conciencia de que la empresa puede monitorizar su navegación y su actitud en las redes.

Vintage social networking

Sin embargo, esta solución nos lleva a la inevitable pérdida de privacidad de los empleados, dado el carácter personal y privado implícito de las redes sociales. Según datos de un reciente estudio publicado por VentureBeat, Linkedin (19,9%), Facebook (19,7%), y Twitter (18,2%) ya forman parte de la actividad diaria en la empresa, constituyendo un requisito imprescindible para el desarrollo de la actividad laboral. También está muy presente el papel de Google (19,5%), debido a la cantidad de servicios y aplicaciones que los usuarios tienen vinculados a su cuenta.

Según esta misma encuesta, más de la mitad de los empleados (52,3%) no es consciente de los riesgos de compartir sus perfiles personales con la empresa. Por ello, corresponde a las propias empresas la labor de concienciar a sus empleados de estos posibles riesgos. Es conveniente desarrollar una política interna de redes sociales que anteponga el respeto a la privacidad de los empleados y el derecho a preservar su intimidad por encima de los intereses de la empresa.

Por ejemplo, las empresas deberían respetar que sus empleados no deseen compartir sus perfiles personales o utilizar sus cuentas con fines laborales. Ante esto, la empresa debería dar la alternativa de crear nuevos perfiles destinados exclusivamente al ámbito empresarial y dirigidos a fomentar la comunicación interna o la interacción con los clientes.

Y en cuanto a los empleados, ya estén usando su perfil personal o laboral, deben tener siempre en mente que todo lo que comparten es público y podría dañar su imagen tanto a nivel personal como de empleado. Antes de publicar, piénsalo dos veces. ¿Gritarías esa información a los cuatro vientos? ¿Lo colgarías en el tablón de anuncios de tu empresa? Si dudas ante alguna de estas preguntas, mejor déjalo para la hora del café.
 


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