Acoso a la publicidad personalizada en EEUU

Cuando navegamos por Internet, dejamos un rastro del que a menudo no somos conscientes. Las paginas que visitamos, los enlaces en los que hacemos clic, los horarios en que navegamos, las webs más habituales, las búsquedas o los anuncios a los que prestamos atención constituyen una información valiosísima para las compañías que utilizan la Red como medio publicitario.

El problema surge cuando esta información se recopila sin nuestro conocimiento, y además es utilizada posteriormente para personalizar la publicidad que se nos muestra en Internet, en función de los hábitos personales de cada usuario… Una practica más habitual de lo que mucos creen.

En Estados Unidos, parece que los políticos se han decidido a poner fin a esta práctica. El House Energy (un equivalente al Ministerio de Industria español) y el Commerce\”s Internet, un subcomité perteneciente al primero, ha empezado a preguntar a las grandes compañías de Internet acerca de la manera en que recopilan información personal de los usuarios, y cómo ésta se emplea después para personalizar la publicidad que se les muestra.

Miembros del House Energy enviaron la semana pasada cartas a 30 compañías tecnológicas preguntándoles si han elaborado o facilitado la elaboración de publicidad a medida, a partir de los datos obtenidos de las búsquedas y las páginas web visitadas por los usuarios. La consulta se dirige tanto a proveedores de Internet (entre ellos Comcast, AT&T y Verizon) como a compañías como Google y Microsoft.

En concreto, el objetivo es averiguar hasta qué punto se recogen datos personales, cuántos usuarios están afectados, si se ha efectuado un análisis legal de estas prácticas, si los usuarios pueden o no evitar esta práctica, y si los datos obtenidos son utilizados para otros servicios. Es decir, se da por descontado que estas prácticas existen: lo que pretenden los políticos es saber hasta qué punto afectan a la privacidad del consumidor.

Las compañías de Internet suelen alegar que la información que recopilan de sus usuarios, que incluye la dirección IP, el proveedor de acceso o las páginas visitadas, se trata de manera confidencial, aunque existen precedentes que demuestran que esto es falso. Por ejemplo, la fuga de datos en AOL en 2006 que reveló un archivo con 20 millones de consultas, que incluían datos personales de 650.000 usuarios.

www.baquia.com


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