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Adiós al sueño del joven visionario

En Estados Unidos, tan suyos con los dichos, tienen uno muy interesante que aprovecha un juego de palabras. Quieren emprendedores “en serie” (de serials, aquellos que han creado una empresa tras otra en los últimos años) en vez de emprendedores \”de cereales\” (cereals), en referencia a aquellos, tan jóvenes, que podrían estar aún en edad de tomar cereales para fortalecer su desarrollo.

Ahora, según reflexiona Business Week, se terminó el prototipo del joven recién salido de un MBA con una idea genial, que funda una empresa junto a sus entusiastas amigos, consigue millones de financiación de un inversor e instala una oficina de ensueño en la bahía de San Francisco. La nueva generación de emprendedores en el sector tecnológico es más veterana, más experimentada en los negocios y más precavida que sus predecesores en la década de los 90. Sobre todo por una razón de peso: este es el perfil que prefieren los inversores para confiar en un negocio.

La revista ilustra esta tendencia con cinco ejemplos del nuevo modelo de emprendedor, todos ellos treintañeros. Es el caso, por ejemplo, de Mark Fleury, hoy CEO de JBoss, dedicada al software abierto, de 36 años y que vio como su primera startup se iba a la ruina. Mientras conseguía el soporte necesario para lanzar su segunda empresa, Mark se vio obligado a hospedarse en casa de sus suegros con toda la familia. Otro caso que confirma la maduración de la especie de emprendedores es el de Ross Mayfield, fundador de SocialText, el wiki para la empresa, quien ya acumula larga experiencia en la creación empresas de nueva tecnología a sus 34 años.

El artículo nos habla también de Svetlozar Nestorov, compañero de los creadores de Google y hoy fundador de Mobissimo, un buscador de viajes como pocos; también de Mike Horton, que quiere dominar el mundo de los sensores desde su empresa Crossbow; sin olvidar a Hosain Raham y Alex Asseily, fundadores de Aliph, una startup que aspira a revolucionar el mundo de la tecnología del habla y de la voz.

¿Pero están perdidas todas las esperanzas en los jóvenes? De ser así, parecerían irrepetibles casos como el de Bill Gates, creador de Microsoft apenas licenciado, o el de Steve Jobs, fundador de Apple a la edad de 21 años. El caso es que los emprendedores, al margen de su edad, son la sal de la innovación y la creación de nuevos puestos de trabajo.

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