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¡Al rico contenido!

Uno de los mayores retos de las empresas proveedoras de contenido en Internet es buscar otras fuentes de ingresos alternativas a la publicidad y a los patrocinadores. Al otro lado del negocio, como a nadie escapa, están los clientes. Los portales o sitios web, horizontales o verticales que no producen información, necesitan dar de comer a sus páginas, monstruos que engullen a toda prisa y con avidez cualquier clase de contenidos. Y si son de calidad: mejor.

Entre medias, como meros intermediarios, han aparecido las empresas de sindicación de contenidos, que han sabido hacerse un hueco en el mercado y sacarle jugo -económico- a la Red. La idea de sindicar contenidos como modelo de negocio no es nada nuevo. En realidad nació allá por 1948, cuando las grandes productoras de cine estadounidenses tenían el monopolio y sus propios canales de distribución. Ahora, esta idea se ha trasladado a Internet para potenciar y acelerar los canales de distribución y venta.

Sindicar: el negocio de moda

La tarea de buscar los múltiples contenidos para actualizar un sitio web no es fácil. Si los contenidos son de calidad, suelen ser caros. Si son baratos, pueden encontrarse clonados por doquier, y no añaden valor alguno a las páginas, es decir, son un mero relleno.

Pero la necesidad apremia. Y al olor de los dólares, han empezado a aparecer empresas de sindicación de contenido como setas en otoño. Lo que es verdad, es que el negocio debe dar dinero, y no está basado en expectativas de futuro, sino en las más primitivas bases del comercio de toda la vida: la unión de la demanda y de la oferta. Y el intermediario, obviamente, se lleva una comisión.

Intermediarios cualificados

Pero en justicia, el hecho de decir que las empresas de sindicación de contenidos son meros intermediarios, sería poco objetivo. La idea de una pura intermediación no tendría sentido en un contexto de Nueva Economía, en el que todo el mundo se precia de añadir valor a algo. Esta constante reinvención del concepto de plusvalía parece ser el motor. Si no añades valor a tu producto de algún modo: ¡estás perdido!

Son tiempos de crisis de ideas y todo vale. Las empresas han de sacar la imaginación del desván para innovar constantemente, y devanarse los sesos para ofrecer algo nuevo. O al menos algo que suene a nuevo. El afán por la novedad obliga a buscar constantemente cualquier fórmula sin explotar que permita obtener ingresos. Las empresas de sindicación lo saben y hacen los deberes, pues ya hay muchas empresas que se dedican a sindicar.

Llegar donde otros no llegan

Una de las fórmulas que ha buscado la empresa de sindicación nFactory ha sido la de intentar trabajar con clientes más pequeños. Es una idea poco explotada y probablemente por ello encuentren su nicho de mercado. Las empresas ya establecidas de sindicación, como Screaming Media o iSyndicate, suelen dirigirse a clientes muy grandes, pues trabajan con un volumen de información y de contenidos importante.

Pero, ¿qué ocurre si su empresa no puede proveer un número x de contenidos a la semana? Hasta ahora, tendría que quedarse fuera de los grandes canales de distribución, pues normalmente los portales importantes demandan una cantidad determinada de producción que los pequeños no pueden cubrir. El modelo de nFactory basa su negocio en aglutinar pequeñas producciones de contenidos que por sí mismos no tendrían acceso a clientes más grandes, para alcanzar un número que pueda ser de interés a los mismos.

Tacita a tacita

\”La idea principal es utilizar los subproductos o productos pequeños de los medios u otros creadores, aglomerarlos y distribuirlos\”, expone Federico Férnandez de Santos, director general de nFactory España. \”Nuestra filosofía es ser un espacio de interacción y marketplace entre distribuidor y proveedor, pero siempre desde la perspectiva de defender los derechos de autor. Asimismo nos diferenciamos de otros en que hay un equipo de analistas de los diversos flujos de información, que pueden confeccionar productos a medida, contenidos a la carta, personalizados\”.

nFactory llegó a España en agosto y hoy tienen ya 93 fuentes tras seis meses de actividad, y prevén llegar a 125, lo que supondría un flujo de distribución de unos 1.200 artículos en español, sobre materias que abarcan 16 canales temáticos. Entre sus fuentes hay nombres como fuentes hay nombres como El Mundo o Europa Press. Dicen que alcanzarán el punto de equilibrio en España a finales de 2001, y su ritmo de crecimiento mensual es del 15%. En Europa tienen 13.000 fuentes referenciadas y más de 450 proveedores de contenidos, y entre sus clientes figuran Ernst&Young, Idg. En cuanto a sus socios fundadores, sobresalen algunos nombres como Albert de Heer, presidente de CNet Europa, así como François Guyomar, presidente de Back Web Europa.

Seguir el camino de las estrellas

Realmente es raro encontrar hoy día empresas consideradas de \’alta rentabilidad\’ en Internet. Pues Star Contents es una de ellas. Es el caso de otra compañía de sindicación de contenidos que en sus primeros seis meses de actividad ha ingresado más de 665.000 dólares en España, con beneficios cercanos al 15% de su facturación. Y ya tiene pedidos para el año próximo que superan los 2,2 millones de dólares.

Pretenden posicionarse en el mercado como principal proveedor de contenidos multiplataforma y de banda ancha. Star Contents centra su actividad en proporcionar soluciones de contenidos de calidad de Internet en cualquier soporte (\’Rich media content\’), es decir, web (la Red), wireless (telefonía móvil) o broadband (banda ancha). Además de obtener beneficios y contar con importantes socios, tales como Airtel-Vodafone, Diversus o Mediasat, para afianzar su proyecto José Montserrate, consejero delegado de Star Contents, afirma que la compañía está actualmente cerrando su primera ronda de financiación en la que se planea vender el 20% de la compañía, unos 5,328 millones de dólares. Star Contents fue una de las compañías que participaron en el último encuentro Conector de Baquía.


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