BAQUIA

Arenga contra el pirateo de música en los Premios Grammy

La 44ª edición de los premios Grammy –trasunto de los Oscars de la música–, sirvió para galardonar a los cantantes y músicos más relevantes de 2001, pero también para que el presidente de la Academia Nacional de las Artes y las Ciencias, Michael Greene, despotricara contra Internet por permitir la difusión gratuita de música.

Ante un auditorio compuesto por 16.000 personas y cientos de millones de espectadores que contemplaban la ceremonia desde el televisor de su casa, Greene alabó el papel que ha desempeñado la música como revulsivo para curar la angustia y desesperanza surgidas tras los atentados del 11-S. Después del recordatorio, Greene se puso serio y comenzó a fustigar contra lo que, según sus palabras, se ha convertido en el mayor problema al que se enfrenta la Industria del disco desde su creación: Internet.

\”El más peligroso virus es la descarga ilegal de música en la Red. Se la conoce por varios nombres y sus defensores se escudan en miles de excusas. El intercambio ilegal de ficheros y grabación de música es reiterado, está fuera de control y ¡oh!, es delictivo\”, apuntó Greene ante el asentimiento casi generalizado de los músicos nominados y los representantes de la industria del disco presentes. Para hacerles plenamente conscientes del problema al que se enfrentan, el presidente subrayó que los artistas eran los principales perjudicados de la grabación ilegal de discos y que, de seguir las cosas así, corrían el riesgo de \”quedar marginados\”.

Por si la arenga de Greenen no quedaba clara entre ciertas partes del público, señaló con el dedo a tres jóvenes sentados en el auditorio para, a continuación, explicar que el trío se había dedicado las últimas 48 horas a descargarse \”6.000 canciones\” de Internet de forma ilegal. \”Ahora multiplicad ese número por millones de estudiantes y demás usuarios\” para enfocar el problema con mayor perspectiva, solicitó. Acto seguido, Greenen echó mano de los datos facilitados por la RIAA para apuntar que \”unos asombrosos 3.600 millones de temas se descargan ilegalmente cada mes\”.

A juicio del presidente, el empleo de plataformas musicales piratas es un problema que no tiene visos de resolverse a corto plazo. Para ello se necesita \”educación, el liderazgo de Washington y una verdadera ayuda por parte de los fans (…) para apoyar a nuestra comunidad de artistas bajándose música sólo de los sitios web legales\”, concluyó. El público, obviamente, respondió con un cerrado aplauso.