Argentina clama contra el impuesto tecnológico

Si en España tanto las telecos como los usuarios andan en los últimos tiempos con la mosca detrás de la oreja por culpa de cánones, recargos y amenazas contra la neutralidad de la Red, en Argentina se está montando una revuelta de dimensiones mucho mayores a raíz del impuesto tecnológico que pretende instaurar el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

La idea es elevar el IVA que grava una gran cantidad de dispositivos electrónicos (portátiles, GPS, cámaras de fotos, móviles, televisores, monitores, reproductores digitales, DVDs, etc.) del actual 10,5% hasta un 21%, lo cual para algunos productos podría suponer un aumento del precio final que paga el consumidor de entre un 30% y un 40%.

Del que ya se conoce como el “impuestazo” quedarían exentos todos los aparatos fabricados en el país. Y es que ese es el argumento del gobierno argentino para lanzar esta impopular medida: apoyar el desarrollo de la industria nacional.

Esta semana estaba previsto que se debatiera en el Congreso el proyecto de ley, pero dado el enorme revuelo levantado se ha aplazado la discusión hasta después de las elecciones municipales del 28 de junio.

La presidente Kirchner defiende que el impuesto generará \”miles de puestos de trabajo para los argentinos\”. \”¿Saben cuánto importamos en materia electrónica en la Argentina? Trajimos trabajo por 6.000 millones de dólares\”, afirmó Kirchner hace unos días en un acto público.

Pero el caso es que la medida no gusta a casi nadie, empezando por los propios consumidores, para los que comprar un teléfono móvil o un PC supondría adquirir un bien calificado como de lujo. En Facebook ya se ha creado un grupo contra el impuestazo, y numerosos blogs y webs argentinas han puesto en marcha campañas en contra.

Incluso los propios fabricantes tecnológicos han mostrado su rechazo a la medida, dada la caída de ventas que supondría un aumento tan agresivo de los precios de venta fiales. La Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina (CICOMRA) y la Cámara Argentina de Máquinas de Oficina, Comerciales y Afines (CAMOCA) se oponen también al impuestazo.

De aplicarse la medida, podría tener consecuencias muy negativas para la economía nacional. Lejos de aumentar la producción y el empleo, se denuncia que se generaría un mercado negro en el que se comerciaría con aparatos falsificados, robados o importados ilegalmente.

Otra consecuencia de la que se avisa es la del aumento de la brecha digital, que crecería un 24% de aprobarse el impuesto, según un estudio de la consultora Marco Marketing Consultants. Un PC pasaría a costar 3,71 veces el sueldo medio, la misma cifra que tenía este indicador en marzo de 2007, que hoy es de 2,98 sueldos.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios