BAQUIA

Baquía: nunca llueve al gusto de todos

Las cifras nos dan cierta razón. En octubre estamos doblando el número de usuarios únicos de Baquía, como nos demuestra la herramienta de medición de Red Sheriff que utilizamos desde hace varios meses. ¿Quiere eso decir que estamos satisfechos? En absoluto.

Seguimos recibiendo críticas de nuestros lectores. Algún artículo, especialmente si se ha leído deprisa, parece querer mostrar una postura radical de Baquía -algunos lectores creen en defensa de los poderes establecidos- que no comparte un sector de nuestro público. A pesar de ello, Baquía pretende seguir siendo la referencia del sector de la tecnología en Internet y, como hemos defendido siempre, queremos ser una voz independiente que cuente las cosas de forma lo más abierta posible. Seguimos creyendo en Internet, en su potencial y en lo maravilloso de su capacidad de reproducir la voz de todos.

Eso quiere decir que las empresas tradicionales del sector, que todavía hoy son la mayoría del mismo, tienen que tener voz en Baquía, lo mismo que las empresas de Internet que, saliendo de su más profunda depresión, vuelven por sus fueros. Lo cortés no quita lo valiente. Siempre apoyaremos a los lectores que quieren hacer oír una voz discordante; sólo pedimos buena educación al hacerlo. Nos gusta tanto saber lo que opinan IBM o Microsoft como lo que quieren expresar los defensores del software abierto o cualquier movimiento que luche para mejorar productos y servicios en la Red. Algunos nos acusan de estar vendidos a Microsoft porque hablamos mucho de su empresa. ¿Qué culpa tenemos nosotros de que formen parte constante de la actualidad, para bien o para mal, del sector?

Algún lector nos acusa de inconsistencia cuando hablamos de libertad y sin embargo, utilizamos pop-ups en nuestra web. Quizás el modelo de negocio de Baquía no esté claro para todos. Hasta que los lectores no estén dispuestos a pagar por los servicios de pago, que los disponibles en Baquía Inteligencia, no podemos prescindir de la publicidad, que es clave para salir adelante. Es poco sabido que el modelo original de Baquía planeaba ser completamente gratuito, sin publicidad, basado en las donaciones de los lectores. Nunca se puso en práctica a raíz de un estudio de mercado sobre la probabilidad de que los lectores pagaran lo que les pareciera razonable, libremente, para poder prescindir de la publicidad. Hoy, años más tarde, empiezan a surgir sitios americanos que se nutren de la benevolencia de sus lectores. A pesar de ello, todos se apoyan en la publicidad como complemento de estos ingresos.

Sí estamos cambiando el modelo de nuestra publicidad. La queremos más relacionada con nuestros lectores y pretendemos que cualquier uso de la publicidad molesta sea limitado a una sola vez cuando se visite la web por primera vez. Que no se le repita al mismo usuario. En fin, que cause el mínimo posible de molestia. También estamos tratando de convencer a los anunciantes para utilizar otro tipo de publicidad menos molesta, pero eso es parte de un cambio cultural lento que no podemos acelerar más por mucho que lo intentemos.

Siempre apoyaremos a los lectores que quieren reproducir una voz discordante; sólo pedimos buena educación al hacerlo

Tenemos otra vez proyectos. No queremos llamarlos grandes proyectos porque no es el momento todavía, pero sí proyectos que, en muchos casos, nos han sido mostrados a nuestros lectores. Queremos que reaparezca Conector, la división de Baquía cuya tarea era poner en contacto a emprendedores e inversores. Para ello necesitamos un rediseño de la web que también está en camino.

Entre otras novedades, planeamos sustituir en nuestra página de inicio la caja de enlaces (En el resto de la Red) por un nuevo servicio de seguimiento de las empresas líderes del sector de tecnología y de los conceptos más importantes del mismo. Se trata de utilizar la herramienta de DiceLaRed para dar un servicio siempre actual a nuestros lectores. Esperamos presentárselo pronto.

Es decir, seguimos mejorando, pero nos queda mucho por hacer. No pretendemos que nuestros lectores no sean críticos. En realidad siempre nos han gustado así, con criterio propio y sin comulgar con ruedas de molino. Simplemente, queremos seguir creciendo con nuestros lectores y aprender cada día algo nuevo.

El sector de la tecnología vive tiempos muy revueltos. Nadie está por encima del mercado y éste es muy difícil de leer. Marcas y nombres que se consideraban la cima del negocio están en franco declive con números rojos trimestre a trimestre. Otras empresas finiquitadas y enterradas siguen saliendo a flote. Modelos de negocio como el de Amazon, dado mil veces por muerto, se consolidan poco a poco en su camino hacia el dominio mundial del comercio electrónico. eBay se está convirtiendo en una verdadera máquina de hacer dinero y su comunidad se regenera a nivel mundial para configurar nuevos modelos de negocio que nadie, ni la propia eBay, había previsto nunca.

Vivimos tiempos difíciles pero muy interesantes. Hay mucha gente que está decepcionada con Internet pero cada día hay mayor número de usuarios que se convierten en habituales de la Red. Baquía está ahí, en la encrucijada, marcando la senda de la tecnología, fiel a la definición de su nombre(baquía: conocimiento práctico de las sendas, atajos, caminos, ríos, etc. de un país), extraído del castellano antiguo en su día por Pepe Cervera, el primer editor de la publicación. Seguimos siempre abiertos a la crítica y a la colaboración de nuestros lectores, en muchos casos más expertos que nosotros en sus temas de especialización. Solo podemos ponernos, como siempre, a su disposición.

Baquía será lo que hagáis de ella.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios