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Biotecnología ¿ha tocado techo?

En los últimos días han empezado a saltar las alarmas: los valores biotecnológicos han comenzado a caer en las bolsas de manera preocupante. En sólo cuatro semanas, las compañías del sector que cotizadan en el Nasdaq han tenido un descenso superior al 20%, y muchos analistas no auguran que esta tendencia se vaya a frenar de manera inmediata. Algunos indicadores apuntan a que el sector ya ha tocado techo.

Durante este año de convulsiones en los índices internacionales de alto riesgo, la biotecnología ha sido prácticamente un remanso de paz inmune a la crisis. Al lado de las empresas de Internet, que han tenido una caída media del 50% en sus cotizaciones, las compañías dedicadas a la investigación médica y farmaceútica basándose en las nuevas tecnologías han mantenido el tipo.

De hecho, mientras la debacle bursátil llegaba, sobre todo, a las empresas de la Red, las biotecnológicas, que durante el resto de la década de los noventa han vivido dentro de una gran atonía, se han convertido en las reinas de los parqués.

En el último año, las sociedades dedicadas a este tipo de actividades han sido, asimismo, las triunfadoras en el mercado de las OPVs. Nunca había habido tal lista de empresas del sector decididas a salir a cotizar al mercado como hasta ahora, ni tantos inversores dispuestos a confiarles su dinero. De hecho, las 73 empresas que se han estrenado en los mercados durante 2000 han conseguido 40.000 millones de dólares, una cifra notablemente superior a la de los años anteriores.

Las OPVs de biotecnología han sido las más rentables de 2000

Al mismo tiempo, algunas de estas operaciones de salida a bolsa se han convertido en las más rentables del año y los fondos que apuestan por empresas biotecnológicas han tenido un ejercicio dorado. Su revalorización media ha sido del 72,1%, frente a los de tecnología, que han acabado en su mayor parte en números rojos.

Por qué la biotecnología

La explosión de la biotecnología en los mercados coincidió con el fin de la burbuja tecnológica en la primavera pasada.

Cuando en el mes de abril comenzó la caía en desgracia de los valores de Internet, se acababa de anunciar el final de la identificación del genoma humano. Este hecho produjo un enorme revuelo entre las empresas del sector farmaceútico ya que el mapa genético abría un campo inacabable de posibilidades para investigar nuevos medicamentos.

Esto, unido al desarrollo tecnológico que se había producido en los últimos años suponía la posibilidad de aumentar enormemente la capacidad para generar nuevos productos muy específicos y colocarlos en el mercado en tiempo récord. Era la otra cara de la revolución tecnológica.

La situación era enormemente similar al que había ocurrido en Internet. Las empresas, ayudadas de la tecnología optimizaban hasta el infinito los recursos lo que, junto a la capacidad de conocer el comportamiento genético, podría generar prósperos negocios. Esta posibilidad atrajo a muchos de los inversores y fondos de capital riesgo que ya comenzaban a abandonar en desbandada a las empresas puntocom.

Así, incluso compañías como Compaq o IBM anunciaron la creación de partidas específicas para dedicarlas a la inversión en esta actividad.

Un sector de alto riesgo

Sin embargo, la biotecnología también tenía algunos de los peligros de las empresas de la Red. Estas compañías requieren enormes inversiones de capital para ponerse en marcha y los beneficios no aparecen de manera inmediata. Así, las empresas dedicadas a esta actividad se están valorando en bolsa por cantidades mucho mayores que lo que en realidad suponen sus ingresos, presentando un PER muy elevado. Al igual que en Internet, lo que cotiza es un futurible.

Estas empresas presentan un PER muy elevado en bolsa

Como caso extremo, el de Celera Genomics, una de las empresas abanderadas del sector y pionera en la investigación del genoma, que tiene una valoración bursátil de nada menos que 6.700 millones de dólares pero que en el tercer trimestre perdió 19 millones de dólares con unos ingresos de 8 millones de dólares.

El lado negativo

Aunque nadie duda de la importancia que los próximos años tendrán para el sector farmaceútico, a día de hoy se ha visto que el tiempo de investigación y desarrollo de estos productos no es tan rápido como en un principio se pensaba.

A pesar de que los avances tecnológicos permiten acelerar algunos procesos, los estados siguen manteniendo su legislación a la hora de aprobar la entrada en circulación de nuevos medicamentos que suele suponer muchos meses de espera. Resultado: durante años no hay ni siquiera posibilidades de tener ingresos, lo que ha hecho que muchos inversores salgan también de esta actividad.

Junto a ellos algunos fondos de capital riesgo que habían visto en esta actividad un filón alternativo a Internet han comenzado a preguntarse por la validez de estas inversiones. Muchos analistas auguran que gran parte de las startups que se han creado en el sector se pueden quedar sin dinero ni inversores antes de haber podido sacar a la luz los productos en los que están investigando.

Esto unido a la caída de los valores dedicados a la biotecnología hace que la salida a bolsa esté dejando de ser un negocio tan lucrativo como lo ha sido durante 2000, lo que puede generar en unos meses una situación similar a la que están experimentado los valores tecnológicos puros en este momento.

Sin embargo, hay analistas que no ven el futuro tan negro. Para Evan McCulloch, gestor de fondos de biotecnología de la firma Franklin Templeton los inversores deben estar preparados para las volatilidades, pero no abandonar del todo el sector. \”Se deben primar las compañías de productos que toman un camino más tradicional a la hora de llegar a los beneficios que a los fabricantes de herramientas, cuyo futuro es más incierto\”, señala.

Tampoco son del agrado de McCulloch las compañías que en este momento están investigando el genoma. \”Las valoraciones en este momento son demasiado altas y los modelos de negocio aún no se han probado\”, afirma.

¿Regreso a Internet?

Todas estas circunstancias están haciendo que algunos analistas confíen en la vuelta a Internet de parte del dinero que se había refugiado en la biotecnología. \”En las empresas de la Red se ha producido ya una depuración importante y las que quedan son las más sólidas y en las que merece la pena invertir\” afirma un experto.

Y es que en los próximos meses podemos asistir a una criba dentro de la biotecnología similar a la que está teniendo lugar en Internet. \”Las empresas de biotecnología que no se sustenten en planes de negocio viables desaparecerán, como está pasando en el sector de las tecnologías\”, añade este analista.


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