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Cansados del spam, pero… ¿a quién le corresponde luchar contra él?

Esta es una de las preguntas que todos los que usamos Internet y el correo electrónico nos hacemos casi a diario. La respuesta es que probablemente sea cosa de todos los que formamos parte del \”universo Internet\”:

  • Los Gobiernos tienen el importante papel de regular y hacer cumplir la ley.
  • Igualmente, las webs que proporcionan cuentas de correo gratuitas.
  • Los ISPs son también unos grandes perjudicados (con el spam aumenta el coste del espacio de almacenamiento en disco, aumenta los tiempos de procesamiento de datos y el ancho de banda utilizado) y, por tanto, deberían estar muy interesados en luchar contra él.
  • Los usuarios. Debemos estar informados sobre los mecanismos que se pueden utilizar para protegernos y denunciar estos hechos.

¿Qué está sucediendo?

Hasta hace relativamente poco, el spam podía ser considerado como una \”gracia\” más o menos simpática (ofertas para adelgazar 15 kilos sin esfuerzo en una semana, hacerse millonario trabajando desde casa, cadenas del tipo \”envía este mensaje a 10 amigos y serás más feliz\”, productos milagrosos por sólo un euro o ¡chicas ardientes te están esperando!). Pero lo cierto es que en las últimas fechas está tomando un cariz ciertamente alarmante.

El spam ha pasado de anecdótico a verdadera molestia

En poco más de un año, el total de mensajes que circulan por Internet considerados como spam se ha multiplicado. A finales de 2002 circulaban cada día aproximadamente 50 millones de correos basura por Internet.

Una encuesta realizada a más de 400 usuarios españoles de correo electrónico, encargada por Symantec, pone de manifiesto la magnitud del problema del spam en España: el 96% de los encuestados ha declarado recibir spam tanto en el trabajo como en casa. Además, el 61% de los usuarios de correo electrónico encuestados señalaron que cada vez su número es mayor.

Las Leyes

En Europa existe una directiva desarrollada el año pasado por la que el spam se considera ilegal (Directiva de la CE 2002/58). En nuestro país también lo establece la famosa y controvertida Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI).
La LSSI es considerada como una de las legislaciones más duras del mundo y prohíbe enviar \”comunicaciones publicitarias\” por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica \”que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios\” (esta autorización podrá ser revocada en cualquier momento por el destinatario).

A este respecto, la AUI recomienda a todas aquellas webs que gestionan listas de distribución que pidan a sus suscriptores permiso para la utilización de su dirección (y también confirmación explícita para los nuevos suscriptores) y que se explique en todos los envíos cómo darse de baja. También se recomienda indicar en todos los envíos a qué dirección de correo se hace el envío y dónde se ha obtenido dicho correo.

Sin embargo, en la práctica, todos sabemos que esto no se está cumpliendo.

Las precauciones individuales no acabarán con el problema, pero lo pondrán más difícil a los spammers

¿Qué podemos hacer?

Aunque actualmente no podemos tomar medidas drásticas para erradicar el spam de Internet, ya que estamos ante un fenómeno global y todas estas medidas no nos solucionarán completamente el problema, deberíamos seguirlas, en la medida de lo posible, para reducir esta lacra y hacerles más difícil el trabajo a los autores del spam (spammers).

  1. No suscribirse a webs dudosas o que no especifiquen detalladamente su política de protección a la privacidad de los usuarios.
  2. No publicar nuestro e-mail en news o en páginas web. Si nos fuera requerido obligatoriamente, podemos crearnos una dirección de e-mail temporal (en lugar de suministrar nuestra dirección habitual). Así, si luego tenemos que prescindir de ella, no afectará a nuestro buzón personal. Otro truco puede ser sustituir el símbolo @ por la palabra ARROBA (en mayúsculas) al dar nuestro e-mail.
  3. No responder a mensajes no solicitados, En la mayoría de los casos la dirección de respuesta ni siquiera pertenece a quien envió el mensaje.
  4. Tener cuidado antes de seguir las instrucciones para ser eliminado de una lista. Esto podría ocasionar el efecto opuesto al deseado: el hecho de enviar un mensaje solicitando ser retirado de una lista puede ser un arma de doble filo ya que en muchos casos, quien envía el spam utiliza esta táctica para determinar cuáles son las cuentas de correo electrónico que están activas. De este modo, las personas que solicitan ser retiradas de la lista son agregadas a un nuevo listado actualizado (que incluso puede ser vendido a un tercero). Esto explica que muchos usuarios perciban un notable aumento del spamming después de haber enviado un mensaje solicitando ser retirado de otro anterior.
  5. No visitar jamás las webs anunciadas en dichos mensajes no solicitados.
  6. Ignorar mensajes de alerta que nos solicitan reenviar dicho mensaje a amigos y conocidos con el fin de prevenirlos, por ejemplo, los que nos advierten de la aparición de un nuevo virus.
  7. Utilizar las herramientas de filtrado que poseen algunos programas de correo (por ejemplo el Outlook Express). Incluyen opciones para localizar palabras o frases en el correo que nos llega y decidir qué hacer cuando se cumplan estas condiciones (moverlos a una carpeta, eliminarlos, etc).
  8. Visitar los sites relacionados con la lucha contra el spam. Así estaremos informados para saber qué debemos y qué no debemos hacer y actuar en consecuencia.
  9. Denunciar a los spammers. Existen organismos oficiales para tramitar estas denuncias. Por ejemplo, la Dirección General de la Policía Nacional ha creado la Unidad de Investigación de la Delincuencia en Tecnologías de la Información. Las denuncias pueden realizarse en el teléfono 91 5822751, o por correo electrónico en la dirección [email protected], o bien a través del Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información, la Organización de Consumidores y Usuarios etc.
  10. Existen, además, programas específicos que evitan la recepción de correos no deseados.

Abraham Rodríguez

Director de Marketing de Estudiadmalditos.com


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