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Cómo asegurarse de que en el futuro se podrá ver un DVD

Una de las frustraciones clásicas de los estudiosos de civilizaciones pasadas es la cantidad de información perdida en manuscritos, grabados y demás vestigios de la antigüedad.

Es de suponer que algo parecido podría ocurrirles a las generaciones futuras, especialmente si todo lo que sabemos está en formatos digitales que requieren no sólo conocimientos, sino instrumentos adecuados para llegar a los datos.

En realidad, no hace falta irse muy lejos para comprender el peligro de que el tiempo deje inservibles los soportes utilizados para almacenar información: casi todos conservamos en casa, por ejemplo, cintas de casete, de VHS o disquetes, a cuyos contenidos problablemnte nuestros hijos no podrán acceder nunca.

Para evitar que el avance tecnológico acabe con toda la información almacenada en formatos que van quedando obsoletos, un equipo de científicos ha depositado a buen recaudo una especie de cápsula del tiempo, con las claves para desentrañar el software y el hardware de hoy en día.

Se trata de un proyecto bautizado como Planets, impulsado por la Unión Europea. Se han guardado desde radiocasettes o microfilms hasta memorias USB y discos Blu-ray, para permitir a las próximas generaciones interpretar todo lo que sabemos, lo que pensamos y lo que imaginamos sobre el mundo. Algo así como una piedra Rosetta para el futuro.

Lo de \”a buen recaudo\” no es sólo una expresión. La cápsula está en Suiza, debajo de una montaña y en un centro de seguridad tan protegido que se conoce con el nombre de \”Swiss Fort Knox\”. Los datos almacenados allí están a prueba de robos (protegidos por una puerta que pesa 3,5 toneladas), de pérdidas e incluso de explosiones nucleares.

Y ahora la pregunta es: si hablamos de un futuro posnuclear, en el que se han perdido conocimientos y tecnología, ¿cómo exactamente iba a alguien a encontrar el sitio, abrir la caja e interpretar lo que hay dentro?


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