BAQUIA

Cómo la Fórmula 1 está presente en nuestras vidas

Hay quien ve las carreras de Fórmula 1 como un puro evento deportivo. También, quien critica que se trata de un espectáculo desmedido, rodeado de fiestas, glamour, estrellas y celebridades… Pero en realidad, se trata de un sector altamente relacionado con la tecnología y la innovación científica.

Detrás de las carreras de bólidos se encuentran importantes equipos de investigación y enormes inversiones en I+D, cuyos resultados, que pasan antes por los coches como banco de pruebas, acaban incorporándose a nuestras vidas en campos tan diversos como la salud, los electrodomésticos, la exploración espacial o el ejército.

Una exposición en el Museo de Ciencias de Londres recorre todos los beneficios que podemos disfrutar gracias al trabajo de los ingenieros de la Fórmula 1. Por ejemplo, materiales más ligeros, que se han aplicado en la construcción de módulos espaciales enviados a Amrte, o en el diseño de cañas de pescar más manejables y livianas.

Otro ejemplo es la fabricación de botas con suelas anti-deslizantes, elaboradas con el mismo material que usan los neumáticos de los coches, y que han evitado más de una caída entre trabajadores en entornos peligrosos.

También, los materiales compuestos de carbono se emplean en la fabricación de tanques y carros de combate, dada su mayor capacidad de absorber los impactos de minas y explosiones. Con la misma fibra de carbono que se fabrican los coches se ha creado el Babypod II, un contenedor para transportar bebés que necesitan atención médica urgente de forma rápida y segura.

Pero no sólo se aprovechan los nuevos materiales. También se puede aprender de la organización y estrategia de los equipos de F1. Por ejemplo, los médicos del Hospital Great Ormond Street de Londres contrataron a miembros de Ferrari y McLaren para aprender técnicas de organización utilizadas en los pits de estos equipos.

De esta forma, se analizó con vídeos el tratamiento a los pacientes, desde que llegan a la mesa de operaciones hasta que llegan la UCI. Así, se identificaron de pequeños errores en sus rutinas y procesos de comunicación, para terminar mejorando en un 40% los ratios de eficiencia de los médicos.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios