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Comprar en la Red con la tarjeta de otro no es estafa

El Juzgado de lo Penal número 3 de Málaga ha absuelto a dos personas acusadas del delito de estafa por haber comprado en Internet un reproductor de DVD con una tarjeta de crédito propiedad de un tercero, ajeno a la operación, informa la agencia Servimedia.

El Ministerio Fiscal argumentó que estos hechos eran constitutivos de un delito de estafa descrito en el Código Penal. Sin embargo, la autora de la sentencia considera que el fraude informático refleja dos tipos de conducta.

La primera sería la alteración, supresión u ocultación de datos existentes para manipular el sistema, bien no descontando un cargo o disminuyendo el importe real de una operación. La ley también sancionaría manipulaciones en la configuración de programas, haciendo que estos efectúen operaciones de modo diferente al establecido, como desviar partidas a cuentas ficticias, autorizar pagos y transferencias o alterar cuentas corrientes para aumentar los saldos.

“Ninguna de estas conductas se ajusta a la actuación de los imputados”, dice la magistrada, “que adquirieron a través de una página web un reproductor de DVD Pionneer, para cuyo pago designaron un número de tarjeta VISA de la que era titular otra persona totalmente ajena a los hechos”.

Según la jueza, el perjuicio causado al legítimo propietario de la VISA no es consecuencia directa del engaño empleado por los acusados, sino de la falta de diligencia demostrada por parte de la empresa vendedora.

La magistrada razona que no cabe hablar de engaño, “ya que nos encontramos ante una compra que no ha sido realizada en un comercio abierto al público, donde puede existir una relación de confianza entre la parte compradora y la vendedora que lleve a ésta a no comprobar si quien realiza la compra es realmente el titular de la tarjeta”.

La sentencia, que puede recurrirse ante la Audiencia de Málaga, llama la atención sobre el hecho de que “la operación se ha hecho a través de una página web, que remite una mercancía sin realizar la más mínima comprobación para cerciorarse de que quien ha realizado el pedido es realmente el titular de la tarjeta a la que se carga el importe de la venta y no otra persona que usase ese número fraudulentamente”.


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