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¿Cuál es el futuro del periodismo?

Imagine que una mañana cualquiera, de camino al trabajo, usted transita por los pasillos del Metro, y de repente se topa con una escena inusual: unos vigilantes están dando una paliza a un inmigrante que se ha saltado los tornos de entrada. Discretamente, usted pone en marcha la cámara de su teléfono móvil y graba la escena.

Después, cuelga el vídeo en YouTube y lo envía al espacio abierto a la participación de los lectores de un gran periódico, donde se publica el vídeo. Sigue un gran revuelo y la promesa de dirigentes del Metro de que se investigarán los hechos y se depurarán responsabilidades. Bien, ha montado usted una buena, pero ¿le convierte eso en periodista?

Imagine una situación distinta: usted abre un blog en el que comenta los avatares de la programación televisiva. Sea porque su estilo es original o por la agudeza de sus comentarios, el caso es que consigue el favor de los lectores, que lo visitan con fidelidad diaria, lo enlazan, comentan todos sus posts y se fían más de su opinión que de la de los comentaristas de cualquier otro medio. De acuerdo, goza usted de las mieles del éxito digital pero, ¿le convierte eso en periodista?

Estas y similares cuestiones se han debatido durante dos días en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, en el marco del III Congreso Internacional de Periodismo en la Red. ¿Qué es periodismo y qué no lo es? ¿Es aceptable el concepto de periodismo ciudadano? ¿Cualquiera puede convertirse en periodista? Un debate que se repite por tercer año consecutivo sin que parezca que ni las ediciones anteriores ni la presente hayan aclarado demasiado las diferencias entre unas posturas y otras.

Y es que en este asunto, cada uno ve las cosas bajo el color de su cristal: frente a los puristas que se aferran a que sólo la veracidad de las fuentes y la credibilidad pueden hacer que una noticia se considere periodística, han surgido los que creen que el flujo de información ha dejado de ser monopolístico, que cualquiera tiene el derecho de utilizar las herramientas de comunicación que las nuevas tecnologías ponen a nuestro alcance, y, por tanto, de generar información.

Que cualquiera tenga acceso a las herramientas con las que se genera y distribuye la información, no significa que cualquiera pueda ser considerado un periodista. Lo esencial es distinguir entre informantes y periodistas.

La opinión de los expertos

Y es que, como bien destacó durante la conferencia inaugural Jean François Fogel, asesor ejecutivo del diario Le Monde, los internautas tienen ahora acceso los mismos recursos que los periodistas, lo que provoca que se estén difuminando viejos conceptos de la profesión periodística: de la jerarquía informativa al caudal de noticias, de la pasividad a la participación de la audiencia, de la sumisión a la agenda del medio a crear una agenda propia…

Todo ello hace que en los 13 años que separan el nacimiento de Netscape con el momento actual, la profesión periodística se haya visto obligada a dar un giro de 180 grados. La cuestión clave es: ¿qué espacio corresponde a los periodistas en este nuevo escenario? La respuesta, nada sencilla, pasa por redefinir su relación con la audiencia, teniendo en cuenta que ambos poseen acceso a herramientas similares., Y ahí es donde cobra especial importancia la habilidad del buen periodista para filtrar y canalizar la información procedente de la participación ciudadana.

Una de las voces más críticas y valientes que pudieron escucharse durante la primera jornada de ponencias fue la de Gumersindo Lafuente, exdirector de la edición digital de El Mundo y ahora al frente de Soitu.es, una web que combina la participación ciudadana con el trabajo de periodistas tradicionales. Lafuente criticó la utilización propagandística de algunos medios, una forma consentida de perversión del periodismo.

En opinión de Gumersindo, el nuevo escenario tecnológico no acabará con el periodismo tradicional, ya que los buenos profesionales siguen siendo necesarios. Eso sí, deben aprender a compartir protagonismo e ingresos con los recién llegados, una fórmula que trata de aplicar en Soitu.es.

Otro experto en este tipo de debates, Pepe Cervera, destacó que en la nueva era de las tecnologías, los medios tiene la obligación de diferenciarse del resto. A la hora de buscar información, la competencia es brutal, y lo habitual es pelear por el segundo clic, pues el primero es monopolio de Google. El peligro para los medios es que “intrusos” como YouTube, Wikipedia o los blogs también optan y compiten por ese segundo clic, y es ahí donde se desarrollará la batalla por el acceso a la información en los próximos años… Con un rival de cuidado añadido: Knol, el arma que Google prepara para retar a la Wikipedia.

El momento del periodismo digital

El periodismo en Internet ya no es sólo texto y fotos. Hay que tener en cuenta nuevos formatos y aplicaciones, como los blogs y los vídeos. En ese sentido, la convergencia de medios es todo un reto que tienen que abordar las empresas informativas y las agencias de noticias. Precisamente éstas se encuentran en la actualidad en un proceso importante de cambios, ya que como señalaba Jaime Estévez, antiguo responsable de la división de Internet de Europa Press reconvertido a emprendedor, “todavía no se ha generado un tipo de producto informativo para Internet”.

La directora de la Fundación de la Agencia Efe, Paloma Rupérez, también constató este cambio que Internet ha propiciado; y es que la vida de una noticia ha pasado de 12 o 24 horas a unos minutos.

En cuanto a la convergencia, Rupérez cree que no tienen por qué existir distinciones entre profesionales de un medio u otro, como en muchas ocasiones ocurre: “Todo periodista tiene que tener la idea de la información y la capacidad de transmitir”. En la misma línea se situó Pilar Gómez Borrero, directora gerente de Zeta Digital, que considera que hay que “trabajar en común”.

Y es que la unión de las redacciones de papel y digital empieza a ser una realidad, con el diario 20minutos como pionero en nuestro país. Guiomar del Ser, representante de Vocento, aseguró que en aproximadamente tres años se produciría una convergencia de redacciones en este grupo, aunque no ocultó las dificultades que entraña: “el problema es cómo ponerlo en práctica”.

Pero tras producirse una convergencia de redacciones y de formatos, ¿qué le queda al periodismo tradicional? Todos los asistentes a la mesa redonda “Convergencia de medios. El nuevo formato informativo y de entretenimiento” coincidieron en que la prensa debe buscar otro tipo de contenidos. La propia Guiomar del Ser puso como ejemplo el reciente rediseño de El País, “más arrevistado y con un tratamiento más profundo de la información”.

Las televisiones, como señaló Fernando Morales, redactor jefe de informativostelecinco.com, también han tenido que adaptarse a Internet, aunque lo han hecho más tarde. Morales, además, entonó el mea culpa: “(Los medios) estamos muy lejos de la sociedad”, afirmó refiriéndose a que ningún medio ha sido pionero en llevar a cabo avances en Internet. Este periodista de profesión puso el ejemplo del fenómeno de los blogs, ya que en un principio nadie quería oír hablar de ellos y en la actualidad son indispensables en cualquier medio electrónico.

El camino a seguir

El periodista y director de Diario Crítico, Fernando Jáuregui, reflexionó durante el congreso de la UCM acerca del estado del periodismo digital en nuestro país. Sus palabras fueron de optimismo acerca de este nuevo fenómeno, ya que según Jáuregui “los medios de papel perderán su influencia y su peso en unos años”. Sin embargo, es necesario “dotar de una mejor credibilidad a la prensa online”. Y es que en opinión de Jáuregui, las críticas que en ocasiones ha recibido la prensa digital son en buena parte merecidas.

Para Jáuregui, la normalización de la prensa en Internet pasa por:

1. Acabar con el anonimato de los mensajes digitales, para lo que propone una regulación legal de la Red.
2. Acabar con el pirateo de noticias. Ante esto, apuntó el peligro de que los nuevos profesionales se conviertan en una “generación Google de periodistas”.
3. No todo vale en la información; en ocasiones lo lúdico prima sobre lo importante.
4. En las publicaciones digitales, se echa de menos una mayor dosis de análisis.
5. Los juegos no son información, tienen que tener su espacio propio.
6. La imagen no siempre vale más que mil palabras. Hay que conseguir un equilibrio adecuado.
7. No se puede chantaje a los anunciantes.

Jáuregui también hizo referencia a la brecha digital. Según él, hay muchos buenos profesionales que se están quedando fuera de esta revolución, por lo que hay que procurar integrarlos: “El periodismo en Internet tiene que ser una cosa de todos, no sólo de jóvenes”. Por último, y en definitiva lo más importante, el periodismo en la Red tiene que ser de calidad, tiene que darse una información presencial. “Hay que apostar por una información irreverente, insatisfecha, pero no inventada”, declaró.


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