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Culebrón tablet: el CrunchPad es ahora JooJoo

La historia del CrunchPad va camino de convertirse en culebrón. La semana pasada, el blogger Michael Arrington, (presunto) impulsor desde hace meses de la idea de lanzar al mercado un Tablet PC sencillo y de bajo coste, anunciaba la cancelación del proyecto por la ruptura con el fabricante, Fusion Garage.

Según Arrington, las desavenencias habían surgido por la intención de Fusion Garage de dejar fuera de la comercialización del gadget a su compañía, intentado reservarse los derechos sobre la marca y el producto. Avaricia, celos y falta de comunicación habían hundido un proyecto en el que las dos partes llevaban año y medio trabajando, siempre según la versión del blogger.

Sin embargo, finalmente el Crunch Pad verá la luz, aunque con otro nombre: JooJoo, que significa “mágico” en algunos dialectos africanos. Desde finales de esta semana, se podrán reservar aparatos desde la web, aunque no se enviarán a los compradores hasta entrado 2010.

En una videoconferencia celebrada el lunes, el CEO de Fusion Garage, Chandra Rathakrishnan, ofreció su versión de la historia. Según él, su empresa ya llevaba tiempo trabajando en el Tablet PC cuando se unió Arrington al proyecto, que no aportó nada nuevo salvo la promesa de traer inversores y la posibilidad de una eventual compra de FG en el futuro.

Pero tanto la idea original del desarrollo del tablet como el mérito y el riesgo de su fabricación corresponden a Fusion Garage, que no teme las amenazas de actuaciones legales de Arrington, pues según Chandra no hay ningún contrato que vincule a las dos partes.

Por lo que se refiere al aparato en sí, cuenta con una pantalla táctil de 12,1 pulgadas, sistema operativo Unix basado en el navegador, WiFi, memoria SSD de 4 GB, acelerómetro y capacidad para reproducir vídeo HD y leer e-books.

El JooJoo apenas necesita nueve segundos desde que arranca hasta que el usuario está navegando. Sólo incluye un botón de encendido y apagado, pues el resto de funciones se controlan desde la pantalla con gestos y toques, incluido un teclado virtual.

La gran diferencia respecto al plan de Arrington es el precio: si éste planeaba que estuviera en torno a los 300 dólares, finalmente se venderá por 499 dólares. Según Chandra, el precio anunciado por Arrington no es realista, y no hay más que compararlo con los alrededor de 300 dólares que cuesta un iPhone 3G o los 400 de un netbook.


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