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Distros Linux: guía básica

Una vez más, agradeceros vuestros comentarios y preguntas, espero que mis respuestas os estén siendo útiles. En el
artículo anterior vimos muchas de las ventajas y puntos fuertes de Linux. En esta entrega, veremos la gran variedad de “sabores Linux” que podemos encontrar.

Sin embargo, antes querría aclarar un punto que no expliqué correctamente en la segunda parte del artículo, relacionado con las redes sociales y su compatibilidad con Linux. Tal y como lo conté, podría pensarse que Linux tiene limitaciones respecto a aplicaciones o websites englobados en lo que se conoce como redes sociales, y eso no es cierto.

Dentro de las aplicaciones de chat, en Linux existen diversos clientes, como el popular Pidgin, que permiten chatear con prácticamente cualquier protocolo que necesitemos. En otras palabras, con una sola aplicación podremos chatear con prácticamente todos nuestros amigos, ya tengan cuenta en MSN, Yahoo, Google Talk, IRC, ICQ, Jabber, MySpace u otros. La mayor parte de la gente en Windows utiliza una aplicación cliente para cada protocolo, con lo que eso conlleva entre instalaciones y aplicaciones corriendo en paralelo, más el consiguiente consumo de recursos. En Linux, una sola aplicación se encarga de todo.

Por su parte, Skype ha liberado recientemente el cliente de su propio software para Linux, lo que permitirá un más rápido y mejor desarrollo. Dicho esto, la versión beta actualmente disponible funciona muy bien, apenas se diferencia de su versión Windows, y soporta muchas más webcams que en un principio.

Facebook y Twitter funcionan sin problemas a través de Firefox, Opera o Chromium, por nombrar algunos de los navegadores más populares. También existen clientes para ellos en software libre. Twittux o Gwibber son buenos ejemplos que yo mismo uso, aunque también pueden usarse sin problemas todos los que estén basados en Adobe AIR, como por ejemplo Tweetdeck o Twhirl.

En resumen, un usuario Linux no tiene ninguna limitación en este sentido. Mi comentario se dirigía concretamente a aquellas personas para las que las videoconferencias sean vitales, ya sea por vivir lejos de su familia o por razones profesionales, y que ya dispongan de una webcam que compraron en su día para su PC Windows. En ese caso, hay posibilidades de encontrar problemas de compatibilidad con esa webcam, por lo que no sería recomendable migrar a Linux completamente en un solo paso. Para usuarios que puedan vivir sin la webcam, o que estén dispuestos a comprar una nueva de entre los modelos compatibles con Linux, el problema no tiene relevancia.

Distros Linux

Volviendo al tema que nos ocupa, vamos a ver una de las muestras más evidentes de la variedad de Linux: las distribuciones o distros.

Poco después de que se creara Linux, un usuario cualquiera necesitaba ser un experto para poder identificar y combinar todos los elementos necesarios para hacer que el sistema funcionara. Esta tarea se llevaba a cabo manualmente y era realmente complicada, ya que no existía un “medio” que lo facilitara. Definiéndolo muy simplemente, digamos que una distro es un intento de automatizar esa tarea, además de incluir herramientas y librerías GNU, aplicaciones normalmente libres, un entorno gráfico, etc.

En otras palabras, en Linux cualquier individuo tiene la posibilidad de seleccionar qué aplicaciones quiere usar, qué elementos de funcionalidad considera más importantes, qué estética quiere ver, etc. Cada una de esas formas personalizadas del sistema operativo es lo que, a grandes rasgos, podría entenderse como distro.

Dado que cualquiera que tenga los conocimientos necesarios puede crear su propia distro, es fácil entender que el número de ellas sea inmenso. Algunas están impulsadas o desarrolladas por corporaciones, como es el caso de Fedora (apoyada por Red Hat), Ubuntu (por Canonical), Mandriva Linux (por Mandriva) u OpenSuse (por Novell), entre otras. Otras, como Debian, están creadas por la propia comunidad, y son puramente licencia libre. Otras tantas son creadas por individuos, muchas de las cuales ni siquiera son públicas.

Hay cientos de distros disponibles, así que la tarea de elegir la que más nos convenga podría parecer difícil de entrada. Sin embargo, si nos concentramos en algunas muy populares y recomendables, todas muy buenas y completas, veremos lo fácil que puede ser “empezar a andar” en este mundillo.

Ubuntu

Personalmente, mi distro favorita. Ubuntu tiene su fundamento en GNU/Debian, pero con un concepto menos conservador. En mi opinión, Ubuntu es la mejor implementación del entorno gráfico GNOME de entre todas las distros, y se caracteriza por ser accesible, fácil, y a la vez potente y de buen rendimiento.

En mi opinión, el punto más fuerte de Ubuntu es que es la distro más extendida en este momento, y gracias a ello está consiguiendo atraer la atención de mucha gente, incluyendo fabricantes de hardware, que empiezan a incluirlo preinstalado. A su vez, Ubuntu está adoptando el papel de “referencia” en el mundo Linux, por lo que suele tener acceso a muchas aplicaciones antes que ninguna otra distro. A todo esto hay que añadir que cuenta con la que es posiblemente la comunidad más grande y organizada, algo que supone una gran ayuda a la hora de aprender, resolver problemas o simplemente encontrar aplicaciones.

La ultima versión, Ubuntu 9.10, ha dado un gran salto estético y proporciona importantes mejoras respecto a versiones anteriores.

Mandriva

Mandriva es la heredera de la que fue la popular Mandrake. En mi opinión, es la mejor implementación del entorno gráfico KDE junto con Fedora. Mandriva tiene un concepto que puede resultar familiar para los usuarios de Windows, y es que todas las tareas administrativas se llevan a cabo desde un solo sitio, un centro de control que permite configurar las redes, permisos, instalación de nuevas aplicaciones, actualización de las mismas, etc.

Mandriva ha perdido parte de la popularidad que tenía antaño, pero sigue funcionando muy bien, tiene una comunidad relativamente pequeña pero activa, y ofrece diferentes posibilidades. Un usuario puede descargarse desde la versión free, que no incluye ningún controlador propietario, hasta versiones de pago, que son muy completas y ofrecen soporte.

La última versión, Mandriva 2010, publicada sólo días atrás, es muy completa y estable, a la par que accesible para cualquier usuario.

OpenSuSE

Una distro de origen alemán, OpenSuSE está apoyada ahora por la compañía norteamericana Novell, aunque está desarrollada en gran parte por la propia comunidad. Como Mandriva y Ubuntu, OpenSuSE facilita una transición relativamente fácil desde Windows. Como ellos, ofrece mucha funcionalidad propia que facilita las cosas, especialmente cuando se están dando los primeros pasos en Linux.

OpenSuSE es otra buena distro con un buen número de seguidores, lo cual siempre ayuda a la hora de resolver problemas. La última versión, OpenSuSE 11.2, ha salido hace pocos días. En mi opinión, tiene el mejor proceso de instalación que he visto en una distro. Lástima que una vez instalada no mantenga ese aspecto tan profesional y pulido.

Linux Mint

Basada en Ubuntu, Linux Mint supone un paso adelante en facilitar ciertas tareas al usuario, con una estética más pulida. Asimismo, viene ya con ciertos elementos como vídeo y audio códecs propietarios preinstalados. Por ello, el usuario puede ver prácticamente cualquier formato de vídeo sin instalar ningún añadido, y lo mismo ocurre con el audio.

Por otro lado, los chicos de Linux Mint deciden incluir aplicaciones diferentes a las que podemos encontrar en el propio Ubuntu. Por ejemplo, el cliente de email es diferente. Otros elementos de interés son un menú de inicio personalizado, una aplicación de instalación propia, así como otras aplicaciones que pueden hacer la vida más fácil a los usuarios noveles.

En mi opinión, Linux Mint es posiblemente la mejor alternativa para aquellos que quieran iniciarse en el mundo Linux sin sobresaltos. La próxima versión, Linux Mint 8, estará disponible en unas pocas semanas.

Fedora

Otra de mis distros favoritas. Fedora es quizá menos recomendable para alguien que esté empezando en el mundo Linux, pero es una muy buena distro. Como Mandriva, también hace gala de una buenísima implementación KDE.

Otra característica importante es que pretende mantenerse siempre actual, ofreciendo lo último en las aplicaciones que incluye. Así, si Ubuntu por ejemplo prefiere esperar a la siguiente versión para actualizar ciertas versiones de aplicaciones, Fedora las incluye en cuanto están disponibles. Tanto es así que puede llegar a incluir versiones Beta, si los desarrolladores consideran que son interesantes.

Por otro lado, Fedora tiene el que quizás sea el mejor instalador por línea de comandos. A mi me encanta synaptic en Ubuntu, pero Yum es incluso mejor. Una vez lo aprendes a usar, la interfaz gráfica te parece lenta y poco efectiva.

Conclusión

La libertad de elección y configuración es una constante en el mundo Linux, y algo de lo que cuesta desprenderse una vez te acostumbras a ello. Mi recomendación es que visitéis las páginas web de estas distros, veáis los “pantallazos”, y finalmente probéis la que más os convenza.

En cualquiera de las cinco que he presentado en este artículo, la calidad es excelente. Las diferencias de rendimiento o capacidad son mínimas, así que se trata principalmente de un tema de gusto personal. Igualmente, os animo a probar otras opciones de vuestra elección, ya que como suele decirse, en la variedad está el gusto.

Si os atrevéis a intentar la instalación ya (es muy fácil), buena suerte y paciencia, que nadie nace aprendido. Si no, podéis esperar al próximo artículo para guiaros en la instalación de una distro, concretamente Ubuntu 9.10.

¡Hasta la próxima!


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