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Ecuality suspende pagos. Y ahora, ¿qué?

Finalmente, las peores predicciones se han cumplido. Ecuality ha presentado la suspensión de pagos. Juan Luque, el hombre al que los socios mayoritarios habían puesto al frente de la compañía para su reestructuración, no ha podido llegar a un acuerdo con los acreedores, a los que se pedía una quita del 65%, y se ha visto obligado a llevar el balance a la justicia. Ahora la situación queda en manos del abogado Antonio Rosas Caruana que tramitará el procedimiento que se llevará desde el juzgado de instrucción número 1 de Madrid.

Acaba así el último intento de la empresa de comercio electrónico de salir por sí sola de la crisis que arrastra desde hace meses y que le ha llevado a realizar sucesivos cambios en su estrategia. A partir de ahora, y para todos sus actos, tendrá que contar con la vigilancia de los interventores y del juez.

Los acreedores

Lo cierto es que esta situación se podría haber evitado. El nombramiento de Juan Luque, un experto en reestructuraciones, como administrador único de la compañía parecía ser la tabla de salvación que podía alejar a Ecuality de la quiebra. Sin embargo, los acreedores, que se han negado a aceptar el plan de reflotamiento que éste ha elaborado en los últimos días, le han obligado a tomar medidas drásticas. Entre éstos se encuentran entidades como el Banco de Sabadell, Andersen Consulting, PricewaterhouseCoopers, Bankinter, Arthur Andersen o DoubleYou.

La última junta de accionistas de Ecuality, (en la que se había disuelto el consejo y se habían dado a Luque todas las funciones ejecutivas) había aprobado una ampliación de capital de 12 millones de euros. Pero esta cantidad era un aperitivo para las necesidades financieras de la compañía. Dicha inyección de capital le salvaba de entrar en la quiebra técnica pero no era suficiente para hacer frente a los gastosde gestión (que en los últimos días se habían reducido notablemente) y, ni mucho menos, a la deuda que asciende a 14,4 millones de euros.

Sin un acuerdo con los acreedores que facilitara un retraso en el vencimiento, así como una reducción de las deudas, no había nada que hacer. Además muchos de ellos, a los que no se paga desde hace meses, han amenazado, incluso, con acabar en los juzgados. Ante esta complicación añadida, a los accionistas de Ecuality no les ha quedado más remedio que ayudarse de la legislación. Pero, ¿qué puede pasar ahora?

Ganar tiempo

Aunque esta situación supone de por sí que la compañía reconoce su insolvencia, no quiere decir que todo esté perdido. De hecho, la declaración de suspensión de pagos lo que hace es permitir que la empresa se mantenga a salvo de las acciones individuales de los acreedores y que pueda ganar algo de tiempo antes de declararse en quiebra definitiva. Eso sí, la entrada en este proceso quita toda la credibilidad a uno de los proyectos de comercio electrónicos más ambiciosos que ha habido en España.

Según las leyes españolas, la suspensión de pagos facilita que el deudor pueda pactar con los acreedores, contando con el respaldo de la justicia, un convenio que permita retrasar el pago. Si finalmente, una vez que el juez reuna a la junta de acreedores, no se alcanza dicho acuerdo, como parece que puede ocurrir, entonces se declararía la quiebra y la liquidación de todos los activos.

Ecualiy se convierte así en la primera empresa de Internet española que tiene que recurrir a las soluciones de último momento que ofrecen las leyes para superar una crisis financiera. Y es cierto que, si bien en Estados Unidos son decenas las compañías de Internet que se han visto ya obligadas a acogerse al proceso de bancarota (equivalente a la suspensión de pagos), en España aún resulta extraño.

Durante los últimos meses, y tras la declaración de la crisis, Ecuality ha hecho sucesivos cambios de estrategia. En el mes de septiembre, apartó al equipo fundador de las labores ejecutivas y entregó los poderes a la directora general, Isabela Muro. Ante la imposibilidad de ésta de cambiar el rumbo de la compañía, los accionistas decidieron la pasada semana nombrar a Juan Luque para que realizara una profunda reestructuración. Hoy parece que la carrera puede haber acabado.

Sin embargo, resulta dificil de creer que los accionistas mayoritarios vayan a dejar morir de esta forma a Ecuality después de haber invertido en el proyecto cientos de millones de euros. Aunque hay socios, como Picking Pack, que han manifestado reiteradamente su deseo de salir del capital, y otros, como Omega, cuya inversión era meramente financiera, Acciona ha tratado a toda costa de que la compañía salga adelante. De hecho, la constructora estaba dispuesta a asumir la mayor parte de los 12 millones de euros de la ampliación de capital que hubieran permitido salvar a Ecuality.

Finalmente, y ante la imposibilidad de llevar a cabo el plan de reestructuración, Acciona no ha estado dispuesta a asumir en solitario toda la responsabilidad financiera del proyecto y ha instado a la suspensión de pagos. Quizás tanto las infraestructuras como el nombre vuelvan algún día a reemprender la actividad del comercio electrónico con la constructora como accionista única.


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