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El 40% de los móviles españoles se pierde por la noche

Así se desprende de un estudio elaborado por la empresa Protección y Servicios de Asistencia (CPP) sobre las circunstancias más comunes en las que perdemos nuestros teléfonos, a través de una encuesta a sus 5.000 clientes en toda España.

Los lugares más proclives a la pérdida o sustracción del móvil son los relacionados con el ocio, donde hay gran confluencia de gente. La vía pública, con un 46%, está a la cabeza de los lugares con más siniestralidad; dentro de la calle se incluyen coches, cajeros, parques o mercadillos.

Pero los puntos de pérdida varían con los cambios en las costumbres de ocio según la época del año: en verano se pierden en las terrazas y mercadillos ambulantes, mientras que en invierno suben las incidencias en transportes (22%) y centros de ocio (20%).

Los hombres tienen más móviles, pero también los pierden más: las diferencias entre ellos y ellas en relación a 2005 han aumentado. Ya sea por despistes o por excesos de confianza, el 68% de los varones pierde sus móviles, frente al 37% de las mujeres.

Madrid fue en 2006 la ciudad española con más robos y pérdidas. La capital destaca, junto con Barcelona, sobre el resto de localidades, y juntas representan casi la mitad del total nacional de estos siniestros.

En Navidad se suele cambiar de móvil, pero también se pierde más. Tanto en verano como en época navideña, los anuncios de las operadoras y fabricantes de telefonía, se disparan al mismo tiempo que los siniestros por pérdida o robo de los terminales –54% del total anual-. Diciembre es el mes más conflictivo, y abril el más tranquilo.

El día de la semana más propicio para perder el móvil es el sábado (19% de los casos), mientras que los lunes y martes son los días más tranquilos. El fin de semana representó en 2006 hasta un 53,42% del total de la semana.

La hora es un claro indicativo de las costumbres y aclara el por qué de las concentraciones de siniestros en determinadas franjas. Las tardes, de 16:00 a 20:00 horas (en las que la gente suele hacer las compras o irse a casa tras el trabajo), suponen como promedio el 26% de los siniestros.

En definitiva, los españoles perdemos de vista el móvil con demasiada frecuencia, y de los despistes pueden surgir los posteriores robos. Hasta un 69% de las experiencias recogidas podría comenzar con un “no sé dónde lo he puesto”, frente a un 31% de casos que suelen ser robos.


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