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El caso Microsoft entra en la recta final

El caso Micrsoft da sus últimos coletazos. El Gobierno de Estados Unidos y el gigante de Redmond han alcanzado un acuerdo extrajudicial que aún deberá recibir el visto bueno por parte de los fiscales generales de los 18 Estados que se apuntaron al carro de la denuncia por monopolio contra Microsoft. Según fuentes cercanas al caso, los representantes estatales han estado toda la noche escudriñando con lupa las claves del acuerdo. El plazo concedido por la juez del caso, Colleen Collar-Kotelly, expira a las nueve de la mañana de hoy (tres de la tarde en España). No obstante, ambas partes podrían optar por seguir adelante sin contar con el beneplácito de los 18 estados, con lo que la demanda seguiría su curso sin el fiscal del Departamento de Justicia. Sin embargo, esta posibilidad restaría credibilidad a las sanciones finales que impusiera la juez.

El pacto previo contempla ciertas restricciones para la instalación de los programas de Microsoft con el fin de favorecer a la competencia. Entre otros detalles, el gigante estadounidense podría ofrecer versiones de su sistema operativo sin los añadidos que ya suelen ser habituales, como los programas de audio y vídeo. Asimismo se contempla que los usuarios tengan acceso desde el escritorio al programa de desinstalación de las diversas aplicaciones, en vez de situarla, como sucede ahora, dentro de la carpeta de \’Panel de Control\’. La inclusión del navegador Explorer, una de las manzanas de la discordia que fomentó la denuncia por prácticas monopolísticas, se seguiría incluyendo en cada copia del sistema operativo. Además, Microsoft se compromete a desvelar parte del código fuente con el fin de que otras empresas puedan estudiarlo e implantarlo en beneficio propio.

Las restricciones que se impongan tendrán una duración de cinco años, aunque el plazo se podrá ampliar dos más si la compañía no cumple lo acordado. Un comité formado por tres personas velará por el correcto desarrollo de lo estipulado.

En octubre pasado, la juez federal Colleen Kollar-Kotelly instó al Gobierno estadounidense y al gigante de Redmond a alcanzar un acuerdo amistoso antes del 2 de noviembre. La pipa de la paz se ofreció después de que se produjeran los atentados terroristas del 11 de septiembre, que han desempeñado un papel crucial en la resolución definitiva del conflicto. Collar-Kotelly entendió que los \”acontecimientos trágicos\” contribuían a que ambas partes se dieran la mano y pusieran el punto y final a este proceso alambicado y repleto de intereses compratidos.

La bolsa no permaneció indiferente al acuerdo. Poco después de darse a conocer la noticia, Microsoft subía hasta el 6,35% y contribuía de forma directa a que el Dow Jones ganara un 1,5% y el Nasdaq un 3,70%.