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¿El final de los mitos?

La casi totalidad de los nuevos conceptos de software de los últimos años (que me perdonen SAP -alemana- y Autonomy -inglesa-) han sido americanos. ¿Un ejemplo de su creatividad? Más bien un ejemplo de su capacidad de ejecución. Una cosa es el Plan de Negocio, sobre todo con una firma de prestigio en la portada, y otra, muy distinta, la posibilidad de mantener un buen grado de gestión empresarial cuando las cifras pasan a ser elementos de valoración bursátil y los gestores van perdiendo de vista a la cuenta de resultados.

La gestión de la empresa, en los últimos 5 años sobre todo, se ha visto perturbada por conceptos de ingeniería financiera y valoraciones ajenas a su valor añadido real, que sólo reflejaban la afición al dinero y la especulación de unos cuantos inversores. Lo malo es que, después de los avispados, cualquiera se ha considerado capaz de acertar con sus especulaciones y empresas enteras han suscrito préstamos para hacerse con acciones de su compañía a precios \”preferenciales\”. Ni que decir tiene que hoy, dichos preferenciales apenas están al 20% de su valor de compra, mientras que el préstamo que se tomó para su compra sigue llegando al banco regularmente.

¿Es ético que una empresa promocione sus acciones -aunque sea a precios preferenciales en ese momento- entre sus empleados? Todas cuantas lo han hecho lo pensaron con las mejores intenciones, pero el resultado ha sido nefasto.

¿Qué tiene esto que ver con la capacidad de ejecución -en las empresas americanas- de la que hablábamos al principio?

¿Qué hago cuando me cruzo por el pasillo con Gómez? Sé que, gracias a mi propio convencimiento se endeudó -más allá de sus posibles- por comprar acciones de la empresa en la que ambos trabajamos. Si claro, yo hice lo mismo, la diferencia es que yo gano suficiente para hacer frente a los pagos del préstamo y a Gómez le está costando cada día más llegar a fin de mes.

¿Qué tiene esto que ver con la capacidad de ejecución -en las empresas americanas- de la que hablábamos al principio? Simplemente que ni siquiera la capacidad de ejecución garantiza un Plan de Negocio que tiene los días contados. Otrora, empresas que cotizaban por encima de los 100 dólares están cayéndose del Nasdaq por tener un valor inferior a 1 dólar.

¿Si lo hicieron bien… qué ha salido mal? Los negocios del buen tiempo -de dinero abundante- no tienen nada que ver con los de la época de las vacas flacas. Muchas de las empresas de software de las que hablábamos al principio -todas autoras de fabulosas ofertas de acciones financiadas a sus empleados- se han quedado en la cuneta o van camino de hacerlo. ¿A qué es debido? Muy sencillo: cuando sobra el dinero, cualquier empresa está dispuesta a seguir la moda del día e invertir en proyectos y sistemas de prestigio, aún sin estar muy seguro de cual será el ROI de dicha inversión. Las cosas han cambiado y las empresas buscan soluciones cuyo ROI venga casi garantizado de antemano. Todas las empresas que han generado un gran mercado en base a un par de ideas bien vendidas, de repente se ven confrontadas con \”soluciones locales\” menos impresionantes pero mucho más baratas, y sin contrato de \”rendición incondicional\” (algo típico en las empresas del sector) que conllevaba imposibles discusiones con nuestro departamento legal.

En eso sí que los americanos nos han dado una demostración de cómo se ejecuta un Plan de Negocio que convierte a una empresa local en multinacional con millones -cientos de millones- de dólares de facturación en 5 años. Algunas incluso con beneficios muy importantes. El problema son los cadáveres…poco a poco, se van acumulando en el cementerio de \”Elefantes Blancos\” (grandes sistemas que nunca se han utilizado o no han servido para su principal objetivo). Basta un cambio de tendencia, un golpe de timón del financiero de turno y estas empresas ven que sus fracasos, ya conocidos de país en país y de empresa en empresa, hacen que su crecimiento se estanque, sus condiciones de venta sean inaceptables y su casa matriz no entienda nada.

El resultado: de 100 dólares a 0,35 en 9 meses y el Nasdaq -patria de la mayoría de estas empresas- por los suelos. Miles de empleados pagando préstamos por acciones que compraron \”descontadas\” a 40 dólares y que, ahora, mientras tienden al 0 absoluto, siguen pidiendo el pago de una deuda…¿de honor? Ciertamente de juego.

Algo nuevo tenemos que idear sobre los valores éticos de un Alto Ejecutivo y, sinceramente, la imitación de lo existente en EE.UU. no siempre parece recomendable.


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