El imparable avance del Software como Servicio

Aunque los proveedores de servicios web llevamos más de diez años utilizando el concepto de SaaS (Software as a Service, o Software como Servicio), ya que el alojamiento web o los paquetes de hosting y tiendas online son un buen ejemplo de ello, es ahora cuando parece que se está democratizando su uso en todos los sectores, y cada vez más empresas empiezan a utilizarlo por su menor coste y facilidades de despliegue.

Una buena definición de estos servicios sería esta: SaaS es un modelo de distribución de software que ofrece a los usuarios el acceso al mismo a través de Internet, de forma que les “libera” del mantenimiento de las aplicaciones, de operaciones técnicas y del soporte. Las aplicaciones SaaS son eficaces en cualquier tipo de empresa, independientemente de su tamaño o situación geográfica.

Es un modelo que unifica el producto (software) al servicio, para dotar a las compañías de una solución completa que permite optimizar sus costes y sus recursos, algo muy necesario en estos momentos. Por ejemplo, gracias a las aplicaciones SaaS, gran cantidad de empresas pueden llegar a disminuir el coste total de propiedad de software entre un 20% y un 40%.

El avance de este modelo es imparable, como nos indican recientes estudios y encuestas que reflejan que la mitad de los desarrolladores trabajarán en el desarrollo de aplicaciones SaaS este año, Según IDC, la crisis actual incrementará de manera significativa la demanda del software como servicio: durante este año, las ventas de estas soluciones se incrementarán un 42%.

Este sistema ofrece múltiples ventajas para el cliente ya que desaparece el concepto de licencia, que se sustituye por el pago por uso, de forma que los usuarios se “suscriben” a ese servicio para utilizar las aplicaciones. Ahora, ya no es necesaria la compra de una licencia para utilizar el software, sino que se realiza el pago de un alquiler por el uso de ese software, que no está en el propio sistema del cliente, sino que accede a él a través de la Red, pudiendo dar servicio así a un número mayor de usuarios y ofrecer una escalabilidad sin límites.

El cliente sale claramente beneficiado si utiliza este modelo debido a un menor coste e inversión inicial, a una menor asunción de riesgos, y al propio hecho de tener una alta escalabilidad asegurada. Por tanto, se puede centrar en su negocio y en sus campañas dejando las soluciones técnicas en manos de especialistas, cosa que por otra parte, aumenta la seguridad. El usuario siempre tendrá a sus disposición la última actualización de ficheros antivirus, el último parche de seguridad de cada aplicación, etc., puesto que la integración de sistema ya no corre a cargo del usuario/cliente, sino del proveedor.

Por último, cabe destacar que la misma naturaleza de este modelo permite que la respuesta ante los cambios sea muy rápida, favoreciendo así el desarrollo del negocio.

Analizando el mercado desde el punto de vista de la demanda, los expertos señalan que este modelo empieza a tener peso en el segmento de las pequeñas y medianas empresas que quieren evitar los costes y la complejidad asociada a la compra, instalación, soporte y mantenimiento de aplicaciones, pero que también está calando en las grandes compañías.

SaaS es, por tanto, una gran oportunidad de negocio para proveedores como nosotros, aunque también supone asumir unos importantes retos para conseguir desarrollar este modelo y adaptarnos a un entorno tan cambiante. Estos retos son no sólo estratégicos, sino también de organización y, por supuesto, tecnológicos.


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