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El iPod, ¿responsable del aumento de delitos en EEUU?

El iPod se ha convertido en un complemento omnipresente en cualquier escenario urbano. Y parece que cada vez va a más esta tendencia: la última novedad de la ipodmanía ha sido el acuerdo firmado entre Nike y Apple para instalar los reproductores digitales en los aparatos de más de 500 gimnasios de todo EEUU. Los iPods Nano medirían variables como el esfuerzo muscular o la frecuencia cardiaca, y luego enviarían esa información a una web de Niké.

Pero no todas las aportaciones del iPod son positivas. Según un estudio elaborado por The Urban Institute, una institución pública dedicada a la investigación social y económica con sede en Washington, el iPod ha contribuido a elevar la tasa de criminalidad en los Estados Unidos durante los dos últimos años, después de que ésta descendiera de manera consecutiva desde el año 1991.

El caso es que el iPod es una perita en dulce para cualquier delincuente: sin ningún mecanismo antirobo, pequeño, fácil de sustraer cuando sus dueños caminan abstraídos escuchando la música, y fácil de vender a buen precio sin hacer demasiadas preguntas. Toda una tentación para cualquier delincuente.

El estudio afirma que los robos con violencia o amenaza de violencia aumentaron un 3,9% en 2005 y un 6,8% en 2006, mientras que el total de robos descendió un 6% en ese bienio. Esos años coincidieron con el estallido de los iPods, de los que se vendieron e millones de unidades en 2004, 42 millones en 2005 y 90 millones en 2006.

También afirma que la popularidad del iPod entre los jóvenes puede convertirlo en objetivo de delincuentes precoces, y de hecho las detenciones de menores crecieron un 11% en 2005 y un 21% en 2006, frente al 3% de media entre los adultos.

Más pruebas: durante el primer trimestre de 2005, los delitos en el metro de Nueva York crecieron un 18%, pero si se excluyen los robos de iPods y teléfonos móviles, los delitos reales descendieron un 3%. Por su parte, en Washington DC los robos de iPods en el metro durante el primer cuatrimestre de 2007 supusieron el 4% de todos los robos de la ciudad, frente al 1% de 2005.

Sin embargo, como sostiene el comentarista Brian Bergstein, esta teoría falla por algunos puntos: aunque son llamativos los robos en los medios de transporte de las grandes ciudades, los mayores aumentos en la tasa de delitos en el periodo 2005-06 tuvieron lugar en pequeñas y medianas ciudades; además, la mayoría de robos de iPods pueden calificarse como hurtos (robos sin violencia), y éstos disminuyeron en ese periodo.

Sea como sea, una cosa es segura: cuando vaya escuchado su iPod por la calle (o cualquier otro reproductor digital), asegúrese de guardarlo en un bolsillo cerrado herméticamente.

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