BAQUIA

El juez del caso HP promete una decisión rápida

Ayer terminaron los tres maratonianos días de audiencias tras los que el juez del Tribunal de Delaware debe decidir si da la razón a Walter Hewlett, y anula la votación de accionistas del pasado 19 de marzo, o decide terminar de una vez con la pesadilla de Carly Fiorina y Hewlett-Packard puede devorar a su rival Compaq.

Hewlett acusó a la compañía que fundó su padre de presionar a los accionistas para votar a favor de la fusión y engañar a los inversores sobre la viabilidad y las previsiones financieras de la de fusión. En el primer día Fiorina tuvo que soportar un duro interrogatorio en el que le pusieron delante correos y documentos internos que demostraban las dudas de la propia ejecutiva de HP sobre la operación. En el segundo, la CEO de HP se defendió con soltura de las acusaciones y Hewlett, en cambio, titubeó en las respuestas y acabó reconociendo que gran parte de sus alegatos se sostenían en rumores.

Tras la última jornada, el juez William Chandler III, que alaba el duro trabajo realizado por ambas partes en tan corto periodo de tiempo, aseguró que su decisión no tardará en llegar. El juicio terminó de forma tajante, con las dos partes renunciando a su derecho a exponer sus conclusiones finales, que enviarán por escrito al juez más adelante.

Carleton S. Fiorina volvió el último día al estrado (llamada por sorpresa de nuevo por la acusación) para explicar, por si alguien tenía todavía dudas, lo que quería decir cuando le comunicó al Deustche Bank (uno de los mayores accionistas) que su voto a favor de la alianza de su compañía con Compaq era \”de gran importancia para nuestra relación\”. Después de escuchar las conversaciones de la entrevista Fiorina y su CFO con los directivos del Banco, la acusación preguntó si trató de mezclar el voto de Deutsche Bank con la posibilidad de seguir haciendo negocios con HP. Fiorina lo negó rotundamente y dijo la expresión \”ongoing relationship\” (relación existente, continua) es una frase que utiliza habitualmente para hablar con inversores. Su abogado añadió: \”Así es como se plantea ahora una acusación de soborno: con un comentario hecho al terminar una reunión\”.

Lo que sí ha quedado diáfano tras tres días de audiencias es que nadie ha salido ileso del combate. Ambos han empleado tácticas de elegancia discutible, y las sospechas se ciernen sobre los dos lados. Si Hewlett restó varios puntos al valor de su acusación al reconocer que se sostenía en papeles de dudosa procedencia, las conversaciones de HP con el Deustche Bank también se prestan a interpretaciones ambiguas. Además, la defensa de HP sobre la ocultación de información a los accionistas —datos aislados que iban a mal interpretar—, así como la justificación de emials y documentos internos poniendo la fusión por los suelos \”para establecer bajas expectativas que luego se puedan superar\”, tampoco queda en buen lugar.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios