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El Nasdaq, un año después

El 10 de marzo de 2000 fue un día muy especial para los mercados. En esa fecha, el índice de empresas tecnológicas por antonomasia, el Nasdaq, alcanzó su cota histórica, los 5.048,62 puntos.

Aquello, que fue considerado como un hito por los expertos, era sólo el reflejo de lo que estaba ocurriendo en el mercado. Internet se habían convertido en la gran estrella y no había dinero suficiente para que dejara de entrar en el sector. Ni el vértigo de las alturas, ni el hecho de que los beneficios realmente fueran sólo una promesa de futuro podían poner freno a la revolución tecnológica. Por todo el mundo los valores de alto riesgo, y en especial de Internet, eran adorados por los inversores y ser una puntocom era sinónimo de éxito automático.

Era la época de la confianza en la Red y en la economía en general. Estados Unidos inaguraba el décimo año consecutivo de crecimiento acelerado y amplias zonas del mundo seguían esta tendencia. El capital riego se multiplicaba trimestre a trimestre y los pequeños inversores descubrían las apuestas especulativas. Todo el mundo quería hacerse rico, era momento de vacas gordas y nada aparentemente hacía presagiar los nubarrones que se estaban formando en el horizonte.

365 días lo han cambiado todo

Sin embargo, un año después no hay mucho que celebrar. El panorama en los mercados es muy distinto. La burbuja ha estallado y el Nasdaq, que hace 365 días superaba los 5.000 puntos, ahora apenas alcanza los 2.052. La locomotora estadounidense está perdiendo gas y los inversores desconfian de las empresas de Internet.

Esto ha tenido consecuencias para las empresas de sector en todo el mundo. En este momento, las acciones de las puntocom que cotizan en los mercados de alto riesgo valen, de media, el 50% menos. Muchas de ellas se han visto envueltas en duros planes de reestructuración, de reducción de costes y los despidos se han convertido en la tónica general.

Los planes de stock opotions, que tan de moda se pusieron, hoy son despreciados a favor de las retribuciones fijas y muchos empleados han vuelto a sus ocupaciones en compañías tradicionales.

Las OPVs ya no son un paso obligado en el crecimiento de toda compañía de la Red. Los mercados se han convertido en un camino cerrado para estas empresas y al no poder conseguir financiación de los inversores que huyen de estos valores ni de los fondos de inversión muchas han tenido, incluso, que cerrar.

El capital riego, ha vuelto también a cotas más moderadas. La caída acumulada en todo el año de la inversión de los fondos ha sido del 26% y el dinero que entra en ellos ha descendido el 33%.

Menos gasto publicitario

En este momento, además, los mercados de tecnología se enfrentan al terremoto que ha causado el anuncio de Yahoo! de que sus ingresos van a caer este trimestre debido la disminución del gasto publicitario en Internet.

Esta noticia que supone, según la empresa, que sus beneficios van a ser inexistentes ha sido la puntilla para terminar de convencer a los desconfiados inversores de que no apuesten por estos valores. Así, la recuperación de las últimas semanas se ha ido al traste en dos días y muchas empresas del sector han visto pérdidas en muchos casos injustificadas.

Pero este viacrucis de los mercados no ha sido una experiencia en balde. Esta situación ha servido para dar al sector un baño de cruda realidad. En este momento, las empresas de Internet se han comenzado a gestionar con auténticos criterios económicos y muchas de ellas ya se encaminan a paso ligero hacia la senda de la rentabilidad.

Lo que ha sucedido en estos meses no ha sido más que una depuración necesaria en la que los planes de negocio que no se sustentaban en ideas viables han desaparecido o están a punto de hacerlo.

El sector no puede más que salir fortalecido de la crisis. Las compañías que resistan habrán demostrado que sus negocios son rentables en sí mismos y que, a pesar de que los inversores les hayan dado la espalda, sobreviven.

La recuperación, en el horizonte

Según los analistas de la gestora estadounidense Flanklin Templeton, a esta situación le queda poco tiempo. En un reciente informe señala que en el segundo semestre de este mismo año los valores tecnológicos que todavía subsistan tendrán un espectacular repunte.

Para los analistas de Templeton la tecnología es uno de los mercados más cíclicos en la bolsa y tras la corrección temporal volverá a ascender. Además, en este momento hay empresas cuyos modelos de negocio son más que razonables y que están a precios muy atractivos.


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