BAQUIA

El precio de Windows 7 enfrenta a Microsoft y fabricantes de PCs

Microsoft tenía previsto estrenar Windows 7, el sucesor del denostado Vista, a comienzos de 2010, pero finalmente ha adelantado el lanzamiento al mes de octubre, dada la buena cogida de la versión de prueba. Sin embargo, parece que han surgido algunas complicaciones con fabricantes de PCs, que no quieren que el software encarezca demasiado el precio final para los consumidores.

Y es que las licencias de uso de Windows son uno de los factores que más aumentan el precio final de los ordenadores, en un sector donde las ventas están estancadas, el hardware es cada vez más barato y Android (un sistema operativo open source) amenaza con extenderse como mínimo dentro de los netbooks.

La intención de Microsoft es la de cobrar 50 dólares por cada ordenador equipado con la versión Starter Edition de Windows 7. Esta versión se destinaría a los netbooks con pantallas hasta 10,2 pulgadas y chips de baja potencia, que no pueden reproducir vídeo ni muchos juegos.

Esa versión no incluirá algunas funcionalidades de Windows, por ejemplo, una configuración avanzada de seguridad o los gráficos. Los usuarios que quieran disponer del programa completo deberán pagar otros 150 dólares para utilizar la versión Home Premium.

Cada licencia de Vista cuesta entre 60 y 150 dólares, aunque la versión de XP para netbooks sólo cuesta 15 dólares. Pero tendido en cuenta que con un netbook de 400 dólares (el precio medio de esos aparatos) el fabricante sólo obtiene 20 de beneficio, subir el precio de la versión básica a 50 provocaría pérdidas, y más aún de incluir la versión de 200 dólares.

Los fabricantes de PCs quieren que Microsoft rebaje esas tarifas, ya que algunos, como Acer, consideran que sólo se está preocupando de su rentabilidad y no de expandir el mercado. De momento, la empresa no piensa hacerlo, argumentando que se trata de la mejor versión de Windows que ha fabricado nunca.

Al menos, Microsoft contará con el apoyo de fabricantes como HP o Toshiba, que intentarán convencer a los consumidores de las ventajas de gastar algo más de dinero en un PC con más batería, pantallas y teclados mayores y más capacidad rendimiento. Aparatos con prestaciones similares al MacBook Air de Apple pero a mitad de precio, entre 600 y 900 dólares.

Claro que en la segunda mitad del año, también llegarán al mercado diferentes modelos equipados con Android, que no añaden ningún coste al precio del hardware. Como siempre, el consumidor tendrá la última palabra.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios